The Fort Worth Press - A pocos kilómetros de China, unas islas de Taiwán viven ajenas al ruido de sables

USD -
AED 3.672503
AFN 64.000009
ALL 80.712093
AMD 364.394871
ANG 1.790365
AOA 918.000259
ARS 1524.6764
AUD 1.424207
AWG 1.8
AZN 1.701076
BAM 1.717716
BBD 2.016134
BDT 123.177046
BGN 1.683441
BHD 0.377383
BIF 3014.939006
BMD 1
BND 1.278905
BOB 12.267697
BRL 5.186703
BSD 1.000953
BTN 95.858456
BWP 13.630595
BYN 3.024376
BYR 19600
BZD 2.013235
CAD 1.415295
CDF 2340.000263
CHF 0.830795
CLF 0.024352
CLP 961.549739
CNY 6.71325
CNH 6.714065
COP 3304.75
CRC 455.108332
CUC 1
CUP 24.025823
CVE 96.778865
CZK 21.42195
DJF 178.251648
DKK 6.56825
DOP 59.527678
DZD 133.77999
EGP 51.709801
ERN 15
ETB 162.38462
EUR 0.87864
FJD 2.237195
FKP 0.754816
GBP 0.755285
GEL 2.615009
GGP 0.754816
GHS 11.626559
GIP 0.754816
GMD 73.49826
GNF 8803.600834
GTQ 7.644576
GYD 209.441419
HKD 7.84337
HNL 26.866497
HRK 6.620898
HTG 131.00126
HUF 322.190317
IDR 17976
ILS 3.051398
IMP 0.754816
INR 96.01415
IQD 1311.329993
IRR 1374837.487483
ISK 120.389894
JEP 0.754816
JMD 158.367842
JOD 0.708992
JPY 157.626501
KES 129.610402
KGS 87.448199
KHR 4070.73506
KMF 433.000266
KPW 900.000318
KRW 1362.904979
KWD 0.30881
KYD 0.834171
KZT 443.156186
LAK 22452.716678
LBP 89639.254709
LKR 330.532926
LRD 172.178625
LSL 16.331596
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.399881
MAD 9.60592
MDL 17.768078
MGA 4419.404276
MKD 54.074585
MMK 2099.83552
MNT 3596.071123
MOP 8.087369
MRU 40.269447
MUR 47.470152
MVR 15.450014
MWK 1735.705221
MXN 17.75037
MYR 4.084597
MZN 63.910078
NAD 16.332887
NGN 1327.861434
NIO 36.833901
NOK 9.51498
NPR 153.367644
NZD 1.764685
OMR 0.384497
PAB 1.000307
PEN 3.398193
PGK 4.459726
PHP 62.494958
PKR 277.376198
PLN 3.843575
PYG 5900.150622
QAR 3.648779
RON 4.636604
RSD 103.147988
RUB 84.147418
RWF 1479.428955
SAR 3.756013
SBD 8.000512
SCR 13.931236
SDG 601.498907
SEK 9.93628
SGD 1.27854
SHP 0.755002
SLE 24.649667
SLL 20969.491881
SOS 572.098558
SRD 37.6675
STD 20697.981008
STN 21.503489
SVC 8.758887
SYP 13002.000254
SZL 16.327731
THB 33.582985
TJS 9.234445
TMT 3.51
TND 2.963376
TOP 2.40776
TRY 48.980703
TTD 6.80881
TWD 31.782502
TZS 2644.984972
UAH 44.823667
UGX 3920.604251
UYU 40.102584
UZS 11846.95307
VES 852.43145
VND 25963
VUV 117.801098
WST 2.745718
XAF 576.350021
XAG 0.016198
XAU 0.000239198684
XCD 2.702551
XCG 1.804034
XDR 0.707052
XOF 576.350021
XPF 104.742206
YER 236.650326
ZAR 16.39065
ZMK 9001.205751
ZMW 19.513758
ZWL 321.999592
SSP 5712.591897
MXV 2.010183
A pocos kilómetros de China, unas islas de Taiwán viven ajenas al ruido de sables
A pocos kilómetros de China, unas islas de Taiwán viven ajenas al ruido de sables / Foto: © AFP

A pocos kilómetros de China, unas islas de Taiwán viven ajenas al ruido de sables

A poca distancia de unos tanques oxidados y los picos antidesembarco que pueblan las playas de la isla taiwanesa donde vive, el veterano de 92 años Yang Yin-shih lee tranquilamente el periódico a la sombra del enemigo que aspira a dominarlos.

Tamaño del texto:

La China continental se extiende a pocos kilómetros de la casa de Yang en las diminutas islas Kinmen, desde donde puede ver por sí mismo el poderío militar que amenaza su patria.

La semana pasada, Pekín desplegó unas maniobras militares sin precedentes alrededor de Taiwán en respuesta a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, a esta isla con gobierno autónomo que los comunistas consideran como propia.

Con los buques chinos ocupando el estrecho de Taiwán y los misiles sobrevolando las aguas que rodean la isla, el riesgo de conflicto se hizo muy real.

Pero este ruido de sables no alteró a Yang, aunque estas islas de 140.000 habitantes se sitúen a solo 3,2 kilómetros de la ciudad china de Xiamen.

"No estoy nervioso. Kinmen está calma y tranquila", dice el anciano sonriente a AFP en una pausa en su rutina matutina de leer la televisión y pasear por el vecindario.

Yang fue testigo hace 60 años del último bombardeo mortal de China sobre estas islas de Taiwán, las más cercanas al continente. En comparación, estas maniobras son poca cosa.

Entonces, en 1958, el ejército comunista disparó más de un millón de proyectiles contra Kinmen y los vecindarios cercanos, matando a 618 personas e hiriendo a más de 2.600.

"El bombardeo fue más estresante. Era más tenso entonces", dice. "Es difícil explicar la situación, si China intenta intimidar o tiene planes de ataque", continúa.

- Estrechos lazos con el continente -

A pesar del amargo recuerdo del conflicto y de las tensiones actuales, muchos residentes de Kinmen conservan una imagen amigable de China después de años de comercio y viajes a través de la estrecha franja de mar.

Taiwán suspendió los servicios de transbordador con las ciudades chinas debido al covid-19, pero Yang Shang-lin, que trabaja en el sector turístico, confía en que Kinmen se abra a los visitantes chinos pronto pese al ruido de sables.

"Taiwán es más libre y no queremos ser gobernados por China", dice el hombre de 34 años. "Pero tenemos que llegar a final de mes", añade.

Aunque en el pasado las islas Kinmen sirvieron como una barrera natural para la invasión, ahora China puede rebasarlas fácilmente con su poderoso arsenal de misiles, aeronaves y portaviones.

Para Yang, "la disparidad en la fuerza militar es demasiado grande", lo que deja a Taiwán sin apenas esperanzas de vencer a China, sobre todo teniendo en cuenta el tamaño y la cercanía de Kinmen con el continente.

"No quisiera ir al campo de batalla dado que no habría posibilidad de ganar", reconoce.

- "No vayan a la guerra" -

Otros vecinos son más aguerridos. "Si hubiera una guerra, yo lucharía", asegura Huang Zi-chen, ingeniero civil de 27 años.

"Nací en este país y tengo que estar en la dicha y en la adversidad cuando mi país me necesita", dice a AFP durante una pausa en la supervisión de un proyecto de construcción.

Estudiante de 18 años, James Chen es de los pocos habitantes de su edad que no ha dejado las islas para ir a formarse o a trabajar a las ciudades taiwanesas. Para él, el combate deberían ser cosa de soldados profesionales.

"Creo que hay una posibilidad del 50-50 de que China use la fuerza contra Taiwán. Pero no tenemos control sobre China, deberíamos preocuparnos por nosotros", asegura.

Y en general, la vida en Kinmen es normal. Sus residentes no se precipitan a los búnkeres ni a comprar provisiones a los supermercados, sino que se entretienen cantando en el karaoke o cenando con amigos.

En medio de la partida de cartas con sus amigas en una de las tranquilas calles de Kinmen, Cheng Hsiu-hua, de 73 años, descarta un desembarco de China en sus orillas.

"No, no tenemos miedo. No vendrán aquí", asegura.

Si Pekín recurriera a las armas, el anciano Yang preferiría aceptar una reunificación pacífica que entrar en conflicto.

Pero, con la lección aprendida de los bombardeos de décadas atrás, ofrece un consejo a Pekín: "No vayan a la guerra. La guerra trae sufrimiento y miseria", dice.

L.Holland--TFWP