The Fort Worth Press - La guerra en Ucrania golpea la cooperación científica con Rusia

USD -
AED 3.672999
AFN 63.000181
ALL 80.450377
AMD 363.439993
ANG 1.790365
AOA 917.999936
ARS 1515.594499
AUD 1.41985
AWG 1.8
AZN 1.704511
BAM 1.712962
BBD 2.013821
BDT 122.932477
BGN 1.683441
BHD 0.37695
BIF 3000
BMD 1
BND 1.277595
BOB 10.867156
BRL 5.168706
BSD 0.99986
BTN 95.678145
BWP 13.595481
BYN 3.027431
BYR 19600
BZD 2.01093
CAD 1.410403
CDF 2310.000597
CHF 0.824665
CLF 0.024397
CLP 963.329699
CNY 6.71135
CNH 6.711803
COP 3291.29
CRC 453.685538
CUC 1
CUP 26.5
CVE 97.249756
CZK 21.441303
DJF 177.71947
DKK 6.5683
DOP 59.450415
DZD 133.955972
EGP 51.401801
ERN 15
ETB 161.000393
EUR 0.87825
FJD 2.24975
FKP 0.750528
GBP 0.75515
GEL 2.615013
GGP 0.750528
GHS 11.584985
GIP 0.750528
GMD 73.999893
GNF 8750.000282
GTQ 7.63211
GYD 209.186734
HKD 7.84355
HNL 26.915006
HRK 6.619598
HTG 130.683635
HUF 320.940286
IDR 17857.65
ILS 3.03393
IMP 0.750528
INR 95.88465
IQD 1310.5
IRR 1374575.000035
ISK 121.230243
JEP 0.750528
JMD 157.538176
JOD 0.708974
JPY 158.319989
KES 129.46968
KGS 87.449797
KHR 4057.488949
KMF 433.000293
KPW 900.000318
KRW 1366.360157
KWD 0.30926
KYD 0.833209
KZT 444.620586
LAK 22424.999952
LBP 89550.000063
LKR 328.955608
LRD 172.824965
LSL 16.360113
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.375007
MAD 9.60075
MDL 17.695844
MGA 4399.999898
MKD 53.88149
MMK 2099.577364
MNT 3597.923561
MOP 8.077068
MRU 40.059762
MUR 47.880393
MVR 15.449698
MWK 1737.0003
MXN 17.527603
MYR 4.079715
MZN 63.90989
NAD 16.360284
NGN 1325.459859
NIO 36.659726
NOK 9.49177
NPR 153.084711
NZD 1.762816
OMR 0.384482
PAB 0.99986
PEN 3.377497
PGK 4.448503
PHP 62.810226
PKR 277.549763
PLN 3.844797
PYG 5925.912951
QAR 3.643053
RON 4.634397
RSD 103.282996
RUB 84.752647
RWF 1473
SAR 3.755068
SBD 8.000512
SCR 13.828601
SDG 601.498216
SEK 9.927485
SGD 1.27991
SHP 0.755002
SLE 24.650247
SLL 20969.491881
SOS 571.500781
SRD 37.822499
STD 20697.981008
STN 21.675
SVC 8.748774
SYP 13002.000254
SZL 16.359782
THB 33.41019
TJS 9.253737
TMT 3.51
TND 2.948497
TOP 2.40776
TRY 48.827403
TTD 6.795649
TWD 31.834205
TZS 2649.998016
UAH 44.878367
UGX 3889.609025
UYU 40.078651
UZS 11837.49757
VES 852.43145
VND 26010.5
VUV 118.348377
WST 2.752527
XAF 576.094155
XAG 0.015517
XAU 0.000233
XCD 2.70255
XCG 1.801955
XDR 0.707052
XOF 576.094155
XPF 105.206766
YER 236.649909
ZAR 16.326978
ZMK 9001.195448
ZMW 19.472654
ZWL 321.999592
SSP 5712.590503
MXV 1.986512
La guerra en Ucrania golpea la cooperación científica con Rusia
La guerra en Ucrania golpea la cooperación científica con Rusia

La guerra en Ucrania golpea la cooperación científica con Rusia

Hace un mes "todo se desmoronó" para Boris, investigador de neurociencia en París. Al igual que miles de sus compañeros, vio cómo sus proyectos de investigación se derrumbaron después de que se suspendiera la cooperación con Rusia por su invasión de Ucrania.

Tamaño del texto:

En los días siguientes a la invasión, varias instituciones científicas de renombre mundial suspendieron su cooperación con Rusia.

Entre ellos, la Agencia Espacial Europea (ESA), el CNRS (el mayor organismo de investigación francés), el CERN (organismo europeo para la investigación nuclear) o incluso el MIT (prestigioso instituto estadounidense).

La decisión de cortar los vínculos atestó un duro golpe a la diplomacia científica, sobre todo en el sector aeroespacial, donde las potencias occidentales habían forjado estrechos lazos con Rusia desde el final de la Guerra Fría.

"La decisión fue dolorosa", dijo la semana pasada Josef Aschbacher, director de la ESA, cuyos 22 Estados miembros acababan de acordar la ruptura con sus homólogos rusos de Roscosmos.

- Ciencia sin fronteras -

Una de las primeras víctimas de la suspensión de cooperaciones con Rusia fue la misión ExoMars, que debía despegar este mismo año desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, con ayuda de una lanzadera y una estructura de aterrizaje rusas.

Un hecho amargo para miles de científicos europeos y rusos que llevaban años trabajando en el proyecto, clave para buscar vida extraterrestre.

La suspensión de la misión también fue un golpe para una comunidad global abierta, impulsada por un ideal de ciencia sin fronteras y que acababa de recuperarse de la pandemia del covid-19.

En esa misma línea, Boris, investigador del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina de Francia, fundó un centro de ciencia cognitiva en Moscú.

Sus estudiantes viajaban por diferentes laboratorios de Europa, y él, que prefiere no dar su apellido, fue a Rusia para dar conferencias.

"Fue un modelo transfronterizo único en el campo de la neurociencia", explica a la AFP este estadounidense de origen soviético de unos 50 años que vive en Francia.

- "La guerra nos supera" -

De la noche a la mañana, se perdieron diez años de trabajo. Oficialmente, el proyecto no se ha detenido, pero en los hechos, "todo está bloqueado".

Debido a las sanciones, los investigadores ya no pueden financiar su trabajo en Rusia. Otros están amenazados por haber protestado en contra de la guerra o huyeron a Armenia y Turquía.

"Nos hablamos todos los días a través de Skype o de Zoom...pero estamos perdidos, la guerra nos supera", confiesa Boris, desolado.

Del lado ruso, el aislamiento hace temer que el país salga perdiendo en la competencia científica mundial. A principios de marzo, 7.000 científicos que trabajan en Rusia firmaron una petición contra la guerra.

Poco antes, la comunidad matemática había decidido que su principal congreso mundial no iba a celebrarse en San Petersburgo, como estaba previsto.

Carole Sigman, del CNRS, señala también que la influyente Academia de Ciencias de Rusia "pidió el cese de las hostilidades y se dirigió a los investigadores extranjeros para evitar la ruptura de las relaciones científicas".

La investigadora francesa destaca el auge de las demandas de visados de científicos sociales rusos para venir a Francia.

- "No abandonarlos" -

Del lado occidental, profesores de universidades conocidas como Harvard y Cambridge instaron a "no abandonar" a sus colegas rusos en un artículo publicado en la revista Science el jueves.

Según ellos, una "persecución indiscriminada" sería "un grave retroceso para los valores occidentales, basados en el progreso científico y tecnológico".

Al contrario, varios investigadores ucranianos, como el físico Maksym Strikha, de la Universidad Taras-Shevchenko de Kiev, piden un "boicot total" a la comunidad académica rusa.

Pero a pesar de ello, los vínculos persisten. "El muro sigue siendo permeable", observa Denis Guthleben, agregado científico del comité de historia del CNRS.

Este organismo público suspendió sus nuevas colaboraciones con Moscú, pero mantiene la actividad de sus laboratorios internacionales en territorio ruso.

H.M.Hernandez--TFWP