The Fort Worth Press - Malasia: Éxito económico único

USD -
AED 3.672504
AFN 64.499662
ALL 81.349681
AMD 368.601612
ANG 1.789884
AOA 917.999923
ARS 1395.32753
AUD 1.386789
AWG 1.8
AZN 1.709066
BAM 1.664922
BBD 2.017519
BDT 122.90693
BGN 1.668102
BHD 0.378325
BIF 2981.344252
BMD 1
BND 1.268148
BOB 6.921708
BRL 4.946297
BSD 1.001694
BTN 94.415643
BWP 13.412506
BYN 2.830826
BYR 19600
BZD 2.014625
CAD 1.36574
CDF 2315.999836
CHF 0.780215
CLF 0.022638
CLP 890.970338
CNY 6.80185
CNH 6.804973
COP 3739.68
CRC 459.54114
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.86572
CZK 20.717895
DJF 178.37594
DKK 6.368302
DOP 59.575193
DZD 132.081972
EGP 52.716803
ERN 15
ETB 156.416039
EUR 0.85222
FJD 2.1892
FKP 0.735472
GBP 0.737435
GEL 2.67948
GGP 0.735472
GHS 11.269164
GIP 0.735472
GMD 73.000265
GNF 8791.554931
GTQ 7.648696
GYD 209.575129
HKD 7.83315
HNL 26.609979
HRK 6.423201
HTG 131.198897
HUF 304.064499
IDR 17346.8
ILS 2.901355
IMP 0.735472
INR 94.260497
IQD 1310
IRR 1312899.999705
ISK 122.550027
JEP 0.735472
JMD 157.783169
JOD 0.708984
JPY 156.846009
KES 129.320233
KGS 87.420502
KHR 4018.030059
KMF 418.999658
KPW 900.010907
KRW 1460.901035
KWD 0.30794
KYD 0.834759
KZT 463.893216
LAK 21982.446732
LBP 89702.650016
LKR 322.556205
LRD 183.81558
LSL 16.369726
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.336032
MAD 9.142502
MDL 17.234041
MGA 4159.536883
MKD 52.566492
MMK 2099.841446
MNT 3580.445259
MOP 8.079611
MRU 40.080024
MUR 46.72044
MVR 15.455013
MWK 1742.000584
MXN 17.28395
MYR 3.950253
MZN 63.89906
NAD 16.369765
NGN 1360.099815
NIO 36.705007
NOK 9.297049
NPR 151.073086
NZD 1.68306
OMR 0.384502
PAB 1.001694
PEN 3.457501
PGK 4.359596
PHP 60.604995
PKR 279.114204
PLN 3.60622
PYG 6130.874854
QAR 3.642971
RON 4.485899
RSD 100.054997
RUB 74.651292
RWF 1468.60767
SAR 3.775297
SBD 8.032258
SCR 13.977646
SDG 600.495888
SEK 9.27567
SGD 1.269005
SHP 0.746601
SLE 24.599549
SLL 20969.496166
SOS 571.50184
SRD 37.430999
STD 20697.981008
STN 20.857277
SVC 8.764716
SYP 110.548305
SZL 16.369704
THB 32.269885
TJS 9.360949
TMT 3.51
TND 2.869502
TOP 2.40776
TRY 45.302695
TTD 6.77614
TWD 31.407096
TZS 2599.009829
UAH 43.865066
UGX 3746.456572
UYU 40.052438
UZS 12138.314988
VES 496.20906
VND 26310
VUV 118.093701
WST 2.711513
XAF 558.427617
XAG 0.012587
XAU 0.000212
XCD 2.70255
XCG 1.805297
XDR 0.694505
XOF 558.399094
XPF 101.522929
YER 238.59797
ZAR 16.45035
ZMK 9001.205819
ZMW 19.082156
ZWL 321.999592

Malasia: Éxito económico único




Malasia ha recorrido un camino económico excepcional, transformándose de una economía basada en la agricultura y los recursos naturales a una potencia industrial y tecnológica en el sudeste asiático. Este artículo explora cómo el país ha implementado estrategias económicas únicas, combinando planificación estatal, apertura al comercio global y reformas estructurales para lograr un crecimiento inclusivo y sostenible.

En las últimas cinco décadas, Malasia ha reducido significativamente la pobreza extrema, pasando de una economía dependiente de la agricultura y las materias primas, como el caucho, el estaño y el aceite de palma, a un modelo diversificado centrado en la manufactura y los servicios. Desde la independencia en 1957, el país ha ejecutado planes quinquenales que han guiado su desarrollo, promoviendo la inversión en infraestructura, educación y sectores de alto valor agregado. Este enfoque de planificación centralizada, combinado con una economía de mercado abierta, ha permitido a Malasia convertirse en un actor clave en las cadenas de suministro globales, especialmente en la producción de semiconductores y productos electrónicos.

Uno de los pilares del éxito económico de Malasia ha sido su integración en el comercio internacional. Con exportaciones que representan más del 60% de su PIB, el país ha capitalizado su ubicación estratégica y su participación en acuerdos comerciales como la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y el Acuerdo Integral y Progresivo para la Asociación Transpacífica (CPTPP). Esta apertura ha atraído inversión extranjera directa, especialmente en industrias de alta tecnología, lo que ha impulsado el crecimiento del empleo y la productividad.

En 2023, Malasia lanzó el Nuevo Plan Maestro Industrial (NIMP) 2030, una ambiciosa hoja de ruta para fortalecer su sector manufacturero. Este plan busca incrementar la contribución del sector al PIB hasta los 587.500 millones de ringgit, crear 3,3 millones de empleos y elevar el salario medio a 4.510 ringgit para 2030. Además, el país ha priorizado la digitalización, con un enfoque en cerrar la brecha digital entre empresas grandes y pequeñas, promoviendo plataformas digitales y pagos electrónicos, especialmente tras la aceleración de la digitalización durante la pandemia de COVID-19.

El Marco Económico Madani, introducido recientemente, refleja el compromiso de Malasia con una reestructuración económica que combine crecimiento con equidad. Este marco promueve la transición hacia una economía verde, con objetivos como alcanzar emisiones netas cero para 2050, y fomenta la inversión en industrias de alto valor, como la electrónica y las energías renovables. A diferencia de otros países, Malasia ha equilibrado el crecimiento económico con políticas de inclusión, como la Nueva Política Económica (NEP) de 1971, que buscó reducir la pobreza entre los malayos y redistribuir la riqueza, aunque no sin controversias.

A pesar de los desafíos, como la desaceleración del comercio global en 2023 y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, Malasia ha demostrado resiliencia. Su economía creció un 3,8% en 2023, impulsada por la demanda interna y el sector servicios, y se proyecta un crecimiento de entre 4% y 5% en 2024. La inflación se ha mantenido estable, en torno al 2,5%-3%, gracias a subsidios energéticos y controles de precios, mientras que el desempleo ha vuelto a niveles prepandémicos del 3,3%.

Malasia también ha invertido en mejorar su competitividad global, ocupando el puesto 34 en el Informe de Competitividad Global 2024 y el 33 en el Índice Global de Innovación. Estas clasificaciones reflejan su capacidad para innovar y adaptarse a las tendencias globales, como la digitalización y la sostenibilidad. Además, el país ha fortalecido sus servicios gubernamentales digitales, con un 70-90% de los servicios públicos digitalizados en 2022, aunque aún enfrenta retos en la adopción de soluciones digitales centradas en el ciudadano.

El enfoque de Malasia en la educación y el capital humano ha sido otro factor clave. La proporción de trabajadores con educación terciaria creció del 23% en 2010 al 35,5% en 2023, lo que ha permitido al país competir en industrias de alta tecnología. Sin embargo, persisten desafíos, como la necesidad de reducir las barreras no arancelarias, flexibilizar el mercado laboral y mejorar la protección social para amortiguar el impacto de las reformas de subsidios.

En conclusión, el modelo económico de Malasia destaca por su capacidad para combinar planificación estatal con apertura al mercado, priorizando la diversificación, la sostenibilidad y la inclusión. A medida que el país avanza hacia su objetivo de convertirse en una nación de altos ingresos, su enfoque innovador sigue siendo un ejemplo para otras economías emergentes.