The Fort Worth Press - Huelga general y giro estratégico: La vivienda como eje de la campaña del 29N

USD -
AED 3.672504
AFN 65.000368
ALL 81.431326
AMD 361.239406
ANG 1.789785
AOA 918.000367
ARS 1544.046724
AUD 1.452222
AWG 1.8
AZN 1.70397
BAM 1.754002
BBD 2.018116
BDT 124.801578
BGN 1.747831
BHD 0.378548
BIF 2997.982153
BMD 1
BND 1.283978
BOB 12.019192
BRL 5.504904
BSD 1.002018
BTN 94.051388
BWP 13.802968
BYN 3.000673
BYR 19600
BZD 2.015246
CAD 1.41125
CDF 2320.000362
CHF 0.820469
CLF 0.024951
CLP 981.982871
CNY 6.676504
CNH 6.670804
COP 3236.357114
CRC 454.419084
CUC 1
CUP 24.048249
CVE 98.887942
CZK 21.83445
DJF 178.43146
DKK 6.708504
DOP 60.885162
DZD 136.261154
EGP 53.769786
ERN 15
ETB 164.454778
EUR 0.896804
FJD 2.265604
FKP 0.7479
GBP 0.748083
GEL 2.59504
GGP 0.7479
GHS 11.707995
GIP 0.7479
GMD 74.503851
GNF 8874.938344
GTQ 7.657056
GYD 210.062329
HKD 7.84204
HNL 26.930631
HRK 6.76901
HTG 131.321465
HUF 326.000354
IDR 18108.5
ILS 3.18593
IMP 0.7479
INR 93.910504
IQD 1519.035021
IRR 1891353.000352
ISK 122.790386
JEP 0.7479
JMD 159.024259
JOD 0.70904
JPY 158.47504
KES 130.209408
KGS 87.447804
KHR 4082.328147
KMF 442.00035
KPW 899.999961
KRW 1363.803789
KWD 0.31098
KYD 0.83512
KZT 449.127842
LAK 22542.486884
LBP 89728.711717
LKR 333.213757
LRD 170.342137
LSL 16.570826
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.412269
MAD 9.794718
MDL 17.910408
MGA 4553.159051
MKD 55.203803
MMK 2099.697346
MNT 3600.739032
MOP 8.088606
MRU 40.453791
MUR 47.030378
MVR 15.403739
MWK 1737.500561
MXN 18.62354
MYR 4.061504
MZN 63.903729
NAD 16.570826
NGN 1347.210377
NIO 36.87727
NOK 9.459904
NPR 150.482041
NZD 1.807175
OMR 0.384144
PAB 1.002108
PEN 3.451773
PGK 4.566611
PHP 63.108038
PKR 277.126855
PLN 3.94555
PYG 6263.39626
QAR 3.662795
RON 4.792204
RSD 105.484059
RUB 81.925564
RWF 1478.947132
SAR 3.756342
SBD 8.048583
SCR 13.773553
SDG 601.503676
SEK 9.894504
SGD 1.282704
SHP 0.748923
SLE 22.950371
SLL 20969.504398
SOS 572.620062
SRD 37.583504
STD 20697.981008
STN 21.972109
SVC 8.76732
SYP 13001.999685
SZL 16.565176
THB 33.550369
TJS 9.243442
TMT 3.5
TND 2.998341
TOP 2.40776
TRY 50.141304
TTD 6.795211
TWD 32.775304
TZS 2647.773642
UAH 45.39348
UGX 4098.470921
UYU 40.312094
UZS 11956.414511
VES 896.316404
VND 25582.5
VUV 119.504303
WST 2.787821
XAF 588.264929
XAG 0.019249
XAU 0.00024594347
XCD 2.70255
XCG 1.805838
XDR 0.707052
XOF 588.264929
XPF 106.954845
YER 236.625037
ZAR 16.51943
ZMK 9001.203584
ZMW 20.360522
ZWL 321.999592
SSP 5745.505339
MXV 2.095222
Huelga general y giro estratégico: La vivienda como eje de la campaña del 29N
Huelga general y giro estratégico: La vivienda como eje de la campaña del 29N

Huelga general y giro estratégico: La vivienda como eje de la campaña del 29N

Con apenas dieciocho días para las elecciones del 29N, España se prepara para una jornada de movilización social que podría redefinir la narrativa política. La huelga general convocada por la crisis de la vivienda busca recuperar el protagonismo de un asunto que fue detonante del adelanto electoral, mientras los principales partidos políticos reajustan sus discursos y estrategias ante una precampaña marcada por giros inesperados y cambios de guion constantes.

Tamaño del texto:

En el ámbito de la política española, se suele afirmar que una semana equivale a una eternidad. Esta máxima ha demostrado su vigencia con mayor intensidad en las últimas semanas previas a los comicios del 29N. Han transcurrido poco más de treinta días desde que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara el adelanto electoral, y durante este periodo la precampaña ha acumulado una sucesión de giros argumentales tan rápidos que los partidos apenas han tenido tiempo de asimilar un cambio de narrativa antes de verse obligados a responder al siguiente.

La trayectoria de esta fase previa ha sido notablemente volátil. Desde las primeras acampadas por la vivienda en la Puerta del Sol hasta la posterior campaña emocional lanzada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE); desde los errores iniciales del Partido Popular (PP) en su discurso sobre las pensiones hasta sus intentos por capitalizar los violentos altercados ocurridos en Bilbao y Barcelona. El calendario político también ha sido interrumpido por eventos internacionales, como las victorias de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y el movimiento estudiantil en Serbia, así como por tragedias nacionales, como el terrible accidente ferroviario en Urda que paralizó momentáneamente la carrera electoral.

A estos hechos se suman desarrollos internos recientes: la dimisión del exministro Óscar Puente, el triunfo de los demócratas estadounidenses frente a Donald Trump en sus elecciones legislativas —un suceso que, aunque reciente, ya parece lejano en la velocidad del ciclo político— y un nuevo capítulo del caso Koldo, que incluye registros de la Unidad Central Operativa (UCO) y la supuesta oferta de un millón de euros por parte del PP al exasesor de José Luis Ábalos para declarar contra Sánchez.

Aunque el pistoletazo de salida oficial a la campaña se producirá el próximo viernes, antes de esa fecha está convocada una huelga general en respuesta a la crisis habitacional. Esta movilización se sitúa a solo dieciocho días de la cita con las urnas y tiene el potencial de devolver el debate público a su punto de partida: la vivienda, la cuestión que precipitó originalmente la convocatoria de elecciones anticipadas.

Más allá de los vaivenes de la actualidad inmediata, los partidos están batallando para asegurar que los comicios se disputen en su terreno ideológico preferido. El PSOE busca confrontar su modelo de defensa del Estado del bienestar con el de las formaciones de derecha. El PP intenta convertir la gestión de los servicios públicos y los casos de corrupción en argumentos centrales dentro de su cruzada contra Sánchez. Vox mantiene su ofensiva centrada en la inmigración y la seguridad, mientras que las fuerzas de la izquierda alternativa intentan devolver los problemas cotidianos a la agenda política y social.

Fuentes del PSOE catalán han expresado su percepción sobre la estrategia de sus rivales: "Al PP se le está haciendo larga la precampaña. Y Vox ha optado por el ruido, la bronca y la provocación permanente. No vamos a entrar ahí. Vamos a seguir hablando de los problemas reales de la gente".

El PSOE, que inició su etapa apelando al optimismo y la esperanza, encontró una oportunidad poco después en las declaraciones de la portavoz popular Ester Muñoz sobre un supuesto colapso de las pensiones. Esta intervención permitió al gobierno poner a Alberto Núñez Feijóo bajo presión. Sin embargo, cuando el ejecutivo intentaba recuperar la iniciativa política, la tragedia ferroviaria de Urda —el segundo accidente de esta naturaleza en menos de un año— le obligó a recalcular su estrategia para centrarse en la gestión de la crisis.

Un alto cargo del Gobierno ha resumido la situación actual de Óscar Puente tras su renuncia: "Está bien, tranquilo y consciente de que su dimisión y cómo la ha presentado le convierte en un ejemplo de dignidad, coherencia y honestidad política". Esta renuncia ha permitido a los socialistas recuperar la ofensiva política, reivindicando la asunción de responsabilidades del exministro frente a la actuación de otros dirigentes del PP que, tras catástrofes como el accidente del Yak 42, las víctimas en residencias de Madrid o la DANA en Valencia, no dimitieron.

El varapalo sufrido por Donald Trump en las legislativas de Estados Unidos también ha servido para alimentar las esperanzas de remontada dentro del PSOE. En pocos días, el partido ha pasado de un estado de shock a recuperar el mantra de que es posible frenar a las derechas. "La movilización es la fórmula, en Brasil y en Estados Unidos, ganó el progreso gracias a la movilización, y si allí se pudo, en España también votando al PSOE. Demos una lección al mundo", señaló el presidente este viernes en un mitin en Valencia.

Desde el PP, sin embargo, insisten en que el desgaste del Ejecutivo va mucho más allá y ofrecen su particular visión de la realidad. "El país asiste atónito al deterioro brutal de todos los servicios públicos y a la corrupción. A la corrupción masiva del sanchismo, que no tiene día sin redada o día sin detención", aseguró su secretario general, Miguel Tellado.

Los populares también han tenido que reajustar su estrategia. Después de semanas centrados en convertir las elecciones en un plebiscito sobre la figura de Sánchez, el accidente ferroviario les ha permitido incorporar la gestión de los servicios públicos y la seguridad de las infraestructuras a sus principales argumentos para acceder a la Moncloa. La nueva operación de la UCO en el caso Koldo, con el registro de la vivienda del exministro José Luis Ábalos y seis personas detenidas —puestas en libertad horas después—, ha permitido además recuperar su ofensiva sobre la corrupción. No obstante, la publicación, adelantada por Cadena SER, de los audios en los que el exasesor asegura que los populares le ofrecieron un millón de euros para declarar contra Sánchez, una acusación que el PP niega, ha colocado a Feijóo en una situación incómoda.

Vox, por su parte, no ha variado excesivamente su discurso. Santiago Abascal abrió la precampaña con la inmigración, la seguridad y la prioridad nacional como principales banderas. Mientras agita el fantasma del pucherazo electoral, ha tratado de vincular tanto la crisis de la vivienda como los disturbios de Bilbao y Barcelona con sus propuestas de mano dura en política migratoria. Tras el accidente de Urda, la ultraderecha ha redoblado sus ataques al Gobierno —fue el único partido que no canceló su agenda por el luto oficial— pero sin abandonar un relato que le funciona y con el que aspira a crecer en las urnas y disputarle al PP el voto más conservador.

En la izquierda alternativa, el Frente Amplio trata de impedir que la actualidad diaria arrincone el asunto que provocó el adelanto de los comicios. "A lo largo de una campaña electoral pasan muchas cosas pero nosotros siempre hemos pensado que estas elecciones son un referéndum sobre la vivienda. Por eso estamos proponiendo medidas para solucionar el principal problema de nuestro país", apuntan fuentes de la coalición.

Con Ada Colau como candidata a la presidencia, la candidatura de Sumar, IU, Más Madrid y los comunes confía en que la huelga general devuelva el protagonismo a la crisis habitacional. La elección de la exalcaldesa de Barcelona, una de las caras más visibles de la lucha contra los desahucios, responde al intento de conectar con las movilizaciones sociales y ofrecer una alternativa al PSOE desde su izquierda. "Nosotros no hemos dejado ni vamos a dejar de hablar de los desahucios, de los alquileres imposibles, de los fondos buitre y de garantizar de una vez por todas el derecho a la vivienda en España", apuntan. Una de sus últimas propuestas ha sido un impuesto al patrimonio de los ultrarricos.

Podemos, cuya campaña gira en torno al tándem Montero-Rufián, también reivindica la necesidad de recuperar los problemas cotidianos como eje, pero con una crítica más profunda al sistema económico y a la gestión de los servicios públicos. "Estos días han quedado claras las consecuencias de un modelo que antepone el negocio de unos pocos a la vida de la gente", señalan desde la formación morada.

Mientras las formaciones políticas se disputan el relato, hay asuntos que no han conseguido ocupar un papel destacado en el debate electoral. La sanidad pública, la violencia machista o los cuidados han quedado relegados a un segundo plano pese a que afectan a millones de personas. Su ausencia resulta especialmente llamativa cuando el funcionamiento de los servicios públicos se ha convertido, tras el accidente de Urda, en un campo de batalla entre PSOE y PP.

Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), casi el 30% de los españoles opina que el sistema sanitario necesita cambios fundamentales. Sin embargo, las listas de espera, la falta de profesionales en atención primaria o el aumento de la sanidad privada apenas se mencionan en una precampaña que habla de deterioro de lo público, pero casi siempre en relación con las infraestructuras ferroviarias.

En cuanto a la igualdad, 44 mujeres, siete de ellas con órdenes de protección, han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que llevamos de año. Pero la igualdad tampoco ocupa un lugar central en los discursos políticos, a excepción de algunas menciones de dirigentes socialistas y de Irene Montero. Esto ocurre a pesar de que Feijóo —que ya ha anunciado que recortará las políticas públicas o que reformará la ley del aborto para hacerla más restrictiva— podría gobernar con Vox, un partido negacionista de la violencia de género.

Las políticas de prevención, los derechos sexuales y reproductivos o la situación de las mujeres que asumen la mayor parte de los cuidados siguen sin protagonizar los debates sobre el modelo de país que se juega el 29N. Solo cuatro días antes de la votación se celebrará el Día Internacional contra la Violencia de Género.

T.Dixon--TFWP