El jefe de la ONU organiza su última reunión sobre el clima antes de dejar el cargo
El secretario general de la ONU prepara para este miércoles su última reunión sobre el clima antes de dejar el cargo, un día después de acusar a las grandes petroleras de haber tratado la atmósfera como "un vertedero a cielo abierto".
En su intento por movilizar a la comunidad internacional en la lucha contra el calentamiento global, António Guterres lanzó en los últimos tiempos este tipo de declaraciones impactantes. A finales de diciembre dejará la ONU, poco después de la conferencia sobre el clima COP31 en Turquía.
Su último año en funciones ha estado marcado por una serie de eventos extremos: desde las olas de calor e incendios récord en Europa hasta el deslave mortal provocado por el derrumbe de un glaciar en Nepal.
Y más recientemente el fenómeno de El Niño, que se perfila como el más intenso jamás registrado.
En ese contexto, Guterres convocó en la sede de la ONU, en Nueva York, a una "reunión de alto nivel sobre la acción climática y la transición justa", que prevé tres horas de intervenciones durante esta semana en que se celebra la Asamblea General del organismo.
Aparte del secretario general de la ONU, los líderes de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y de Australia, Anthony Albanese, tomarán la palabra en calidad de coorganizadores de la próxima conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima.
Turquía presidirá y acogerá en Antalya la COP31, del 9 al 20 de noviembre, mientras Australia estará encargada de dirigir las negociaciones, en virtud de un inédito acuerdo político.
- Declaraciones contundentes -
El martes, Guterres encabezó la arremetida contra la industria petrolera al acusarla de haber tratado durante décadas "la atmósfera como un vertedero" y "sacado provecho de las consecuencias".
El ex primer ministro portugués, de 77 años, comparó los 500.000 millones de dólares de beneficios de las grandes petroleras desde principios de 2022 con los 34.000 millones de financiación para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al calentamiento global.
En los últimos años hizo afirmaciones igualmente impactantes sobre el momento del planeta como cuando aludió a la "autopista al infierno infierno climático" o a la "era de la ebullición global".
"Guterres es un defensor extraordinario del clima", opina Rachel Cleetus, de la organización medioambiental estadounidense Union of Concerned Scientists.
En ese sentido, celebró la voluntad del jefe de la ONU de "poner en primer plano las voces de los menos poderosos y subrayar la necesidad de justicia climática".
En la agenda del miércoles figuran llamados a hacer más ecológicas las economías, a financiar mejor la transición de los países en desarrollo y a reforzar la resiliencia de las sociedades frente a un mundo que se calienta cada vez más.
- Contradicciones -
Turquía promete elevar al 35% el uso de la electricidad en su consumo global de energía hasta 2035. Pero no ha precisado si esa producción adicional será abastecida por energías descarbonizadas, esenciales para combatir la emisión de gases de efecto invernadero.
El otro país organizador de la COP31 de noviembre también está bajo los reflectores.
Aunque el primer ministro australiano destacó el lunes el aumento de las energías renovables en su país y aludió al "costo de la inacción", su ministro de Cambio Climático y Energía realiza esa misma semana una visita a India y Arabia Saudita para reforzar el abastecimiento de hidrocarburos de Australia.
El encuentro del miércoles también podría ser la ocasión para los anuncios de ayuda a Nepal, donde las devastadoras riadas del 26 de agosto dejaron más de 1.400 muertos y al menos 6.600 desaparecidos.
El apoyo a Nepal "no es una cuestión de caridad, sino de responsabilidad legal y moral" para un país tan vulnerable al cambio climático, declaró recientemente el ministro nepalí de Asuntos Exteriores, Shisir Khanal.
La catástrofe, según Rachel Cleetus, constituye una auténtica prueba para el fondo de respuesta a pérdidas y daños, creado por la ONU para este tipo de situaciones, pero que sufre una grave falta de financiación.
J.M.Ellis--TFWP