The Fort Worth Press - La batalla en la ONU para proteger la altamar

USD -
AED 3.672496
AFN 65.999826
ALL 81.708779
AMD 361.738976
ANG 1.790365
AOA 917.000104
ARS 1524.874983
AUD 1.437413
AWG 1.8025
AZN 1.694587
BAM 1.737022
BBD 2.009681
BDT 122.678627
BGN 1.683441
BHD 0.376127
BIF 3010.346818
BMD 1
BND 1.277055
BOB 11.988987
BRL 5.210798
BSD 0.997824
BTN 96.669479
BWP 13.794573
BYN 3.005462
BYR 19600
BZD 2.00675
CAD 1.424895
CDF 2309.999895
CHF 0.8304
CLF 0.025096
CLP 990.919867
CNY 6.70455
CNH 6.70635
COP 3308.76149
CRC 457.213908
CUC 1
CUP 23.946889
CVE 97.930636
CZK 21.719298
DJF 177.681069
DKK 6.642601
DOP 59.576358
DZD 133.728851
EGP 52.215904
ERN 15
ETB 162.975798
EUR 0.88815
FJD 2.24725
FKP 0.755263
GBP 0.756974
GEL 2.604945
GGP 0.755263
GHS 11.718993
GIP 0.755263
GMD 73.501883
GNF 8777.476797
GTQ 7.625561
GYD 208.721524
HKD 7.847396
HNL 26.788934
HRK 6.696704
HTG 130.662996
HUF 327.056987
IDR 17888.5
ILS 3.05233
IMP 0.755263
INR 96.3255
IQD 1307.16284
IRR 1746539.501421
ISK 121.929659
JEP 0.755263
JMD 157.964386
JOD 0.708992
JPY 157.840422
KES 129.517297
KGS 87.449783
KHR 4047.24899
KMF 438.000462
KPW 900.000318
KRW 1343.509862
KWD 0.30883
KYD 0.831476
KZT 448.314756
LAK 22413.073405
LBP 89353.168436
LKR 329.979129
LRD 170.620365
LSL 16.683601
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.390159
MAD 9.913406
MDL 17.831165
MGA 4408.721524
MKD 54.687153
MMK 2099.850161
MNT 3596.272149
MOP 8.065101
MRU 39.872996
MUR 48.150079
MVR 15.460223
MWK 1730.183401
MXN 18.179996
MYR 4.084898
MZN 63.902288
NAD 16.683601
NGN 1330.79032
NIO 36.715662
NOK 9.606295
NPR 154.671167
NZD 1.77855
OMR 0.383712
PAB 0.997824
PEN 3.457791
PGK 4.518851
PHP 62.583503
PKR 276.36618
PLN 3.89546
PYG 5837.737022
QAR 3.637106
RON 4.741902
RSD 104.338559
RUB 83.340737
RWF 1477.774324
SAR 3.74329
SBD 8.078071
SCR 13.73871
SDG 601.502424
SEK 10.052225
SGD 1.2786
SHP 0.75503
SLE 24.601308
SLL 20969.491881
SOS 570.273991
SRD 37.811499
STD 20697.981008
STN 21.759403
SVC 8.730405
SYP 13002.000254
SZL 16.680137
THB 33.506766
TJS 9.184777
TMT 3.5
TND 2.973311
TOP 2.40776
TRY 49.127501
TTD 6.765842
TWD 31.821801
TZS 2629.246414
UAH 44.897287
UGX 3981.526711
UYU 40.21493
UZS 11768.728629
VES 865.47815
VND 25985.5
VUV 119.582079
WST 2.788611
XAF 582.588335
XAG 0.016565
XAU 0.000241497186
XCD 2.70255
XCG 1.798304
XDR 0.707052
XOF 582.588335
XPF 105.919446
YER 236.303045
ZAR 16.675019
ZMK 9001.20639
ZMW 19.606554
ZWL 321.999592
SSP 5712.591527
MXV 2.057035
La batalla en la ONU para proteger la altamar
La batalla en la ONU para proteger la altamar / Foto: © AFP/Archivos

La batalla en la ONU para proteger la altamar

Los estados miembros de la ONU se reúnen a partir del lunes en Nueva York con la esperanza de salvar el tratado de la altamar, imprescindible para proteger el 30% del planeta para 2030.

Tamaño del texto:

Tras 15 años de negociaciones, esta será la tercera vez en menos de un año que los países se reúnen en la que se espera que sea la última ronda.

A diferencia de otras veces, un optimismo moderado sobrevuela este encuentro, que está previsto que dure dos semanas.

Después del fracaso del pasado verano boreal, "las delegaciones se han reunido varias veces para tratar de encontrar un compromiso sobre los problemas espinosos que no pudieron ser resueltos en agosto", dijo a la AFP Liz Karan, de la ONG Pew Charitable Trusts.

"Esto me da mucha esperanza de que (...) esta reunión sea la última".

Una esperanza que cobró fuerza con la adhesión en enero de Estados Unidos a la coalición promovida por la Unión Europea y que tiene depositadas grandes ambiciones en este tratado.

Integrada por 51 países, la coalición comparte "el objetivo de proteger de forma urgente los océanos", subrayó entonces el comisario europeo del Medioambiente, Virginijus Sinkevičius, que considera "crucial" esta nueva reunión.

La altamar empieza donde terminan las zonas económicas exclusivas (ZEE) de los estados, que van hasta un máximo de 200 millas náuticas (370 km) de las costas, y no está bajo la jurisdicción de ningún país.

Aunque representa más del 60% de los océanos, estas áreas marítimas han sido ignoradas históricamente, mientras que los estados ponían el foco en proteger las zonas costeras y algunas especies emblemáticas.

Sin embargo, "solo hay un océano, y un océano saludable significa un planeta saludable", recuerda a la AFP Nathalie Rey, de High Seas Alliance, que agrupa una cuarentena de ONG.

Los ecosistemas oceánicos, amenazados por todo tipo de contaminación imaginable y por la sobrepesca, producen la mitad del oxígeno que respiramos y limitan el calentamiento climático al absorber una parte importante del CO2 emitido por las actividades humanas.

"No se puede asegurar la buena salud de los océanos si ignoramos los dos tercios de la altamar", dice Rey, que advierte que un nuevo fracaso sería "un desastre absoluto".

Sobre todo, porque el futuro tratado "será una etapa clave para garantizar el objetivo del 30% (de la protección del planeta) para 2030", agrega.

En un acuerdo histórico alcanzado en diciembre, todos los países se comprometieron a proteger el 30% del total de las tierras y de los océanos para 2030. Un desafío casi inalcanzable sin incluir la altamar, del que solo cuenta con protección el 1% de su superficie.

- ¿Acuerdo a cualquier precio? -

Uno de los pilares del futuro tratado sobre la "conservación y la utilización sostenible de la biodiversidad marina de las zonas no sujetas a jurisdicción nacional" es permitir la creación de áreas marinas protegidas en aguas internacionales.

Este principio está incluido en el mandato de las negociaciones que fue votado por la Asamblea General de la ONU en 2017, pero las delegaciones siguen divididas sobre cómo crear estos santuarios, así como sobre la obligación de evaluar el impacto sobre el medio ambiente de las actividades que se contemplan en la altamar.

Otro asunto espinoso es la repartición de los posibles beneficios procedentes de la explotación de recursos de la altamar, donde industrias como la farmacéutica, la química y la cosmética esperan encontrar una gran fuente de recursos.

Ante la imposibilidad de llevar a cabo estas costosas investigaciones, los países en desarrollo temen quedar fuera de los posibles beneficios. En la cumbre de agosto, algunos observadores acusaron a los países ricos, en particular a la UE, de haber esperado hasta el último minuto para hacer una concesión.

Con este tratado complejo y vasto, que deberá lidiar con otros organismos que controlan partes del océano, en actividades como la pesca o la explotación minera de fondos marinos, el diablo está en los detalles, dicen preocupados los defensores de los océanos.

"A fin de cuentas, sería mejor tomarse más tiempo para asegurar un acuerdo fuerte, con impulso político, que apresurarse a adoptar un acuerdo de calidad inferior", dice Glen Wright, investigador del Instituto del Desarrollo Sostenible y de las Relaciones Internacionales (IDDRI), aunque un nuevo fracaso sea una "profunda decepción".

J.Barnes--TFWP