The Fort Worth Press - Una mañana en una ciudad bajo el fuego cruzado en el frente de Ucrania

USD -
AED 3.672496
AFN 65.999826
ALL 81.708779
AMD 361.738976
ANG 1.790365
AOA 917.000104
ARS 1524.874983
AUD 1.437413
AWG 1.8025
AZN 1.694587
BAM 1.737022
BBD 2.009681
BDT 122.678627
BGN 1.683441
BHD 0.376127
BIF 3010.346818
BMD 1
BND 1.277055
BOB 11.988987
BRL 5.210798
BSD 0.997824
BTN 96.669479
BWP 13.794573
BYN 3.005462
BYR 19600
BZD 2.00675
CAD 1.424895
CDF 2309.999895
CHF 0.8304
CLF 0.025096
CLP 990.919867
CNY 6.70455
CNH 6.70635
COP 3308.76149
CRC 457.213908
CUC 1
CUP 23.946889
CVE 97.930636
CZK 21.719298
DJF 177.681069
DKK 6.642601
DOP 59.576358
DZD 133.728851
EGP 52.215904
ERN 15
ETB 162.975798
EUR 0.88815
FJD 2.24725
FKP 0.755263
GBP 0.756974
GEL 2.604945
GGP 0.755263
GHS 11.718993
GIP 0.755263
GMD 73.501883
GNF 8777.476797
GTQ 7.625561
GYD 208.721524
HKD 7.847396
HNL 26.788934
HRK 6.696704
HTG 130.662996
HUF 327.056987
IDR 17888.5
ILS 3.05233
IMP 0.755263
INR 96.3255
IQD 1307.16284
IRR 1746539.501421
ISK 121.929659
JEP 0.755263
JMD 157.964386
JOD 0.708992
JPY 157.840422
KES 129.517297
KGS 87.449783
KHR 4047.24899
KMF 438.000462
KPW 900.000318
KRW 1343.509862
KWD 0.30883
KYD 0.831476
KZT 448.314756
LAK 22413.073405
LBP 89353.168436
LKR 329.979129
LRD 170.620365
LSL 16.683601
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.390159
MAD 9.913406
MDL 17.831165
MGA 4408.721524
MKD 54.687153
MMK 2099.850161
MNT 3596.272149
MOP 8.065101
MRU 39.872996
MUR 48.150079
MVR 15.460223
MWK 1730.183401
MXN 18.179996
MYR 4.084898
MZN 63.902288
NAD 16.683601
NGN 1330.79032
NIO 36.715662
NOK 9.606295
NPR 154.671167
NZD 1.77855
OMR 0.383712
PAB 0.997824
PEN 3.457791
PGK 4.518851
PHP 62.583503
PKR 276.36618
PLN 3.89546
PYG 5837.737022
QAR 3.637106
RON 4.741902
RSD 104.338559
RUB 83.340737
RWF 1477.774324
SAR 3.74329
SBD 8.078071
SCR 13.73871
SDG 601.502424
SEK 10.052225
SGD 1.2786
SHP 0.75503
SLE 24.601308
SLL 20969.491881
SOS 570.273991
SRD 37.811499
STD 20697.981008
STN 21.759403
SVC 8.730405
SYP 13002.000254
SZL 16.680137
THB 33.506766
TJS 9.184777
TMT 3.5
TND 2.973311
TOP 2.40776
TRY 49.127501
TTD 6.765842
TWD 31.821801
TZS 2629.246414
UAH 44.897287
UGX 3981.526711
UYU 40.21493
UZS 11768.728629
VES 865.47815
VND 25985.5
VUV 119.582079
WST 2.788611
XAF 582.588335
XAG 0.016565
XAU 0.000241497186
XCD 2.70255
XCG 1.798304
XDR 0.707052
XOF 582.588335
XPF 105.919446
YER 236.303045
ZAR 16.675019
ZMK 9001.20639
ZMW 19.606554
ZWL 321.999592
SSP 5712.591527
MXV 2.057035
Una mañana en una ciudad bajo el fuego cruzado en el frente de Ucrania
Una mañana en una ciudad bajo el fuego cruzado en el frente de Ucrania / Foto: © AFP

Una mañana en una ciudad bajo el fuego cruzado en el frente de Ucrania

Los civiles de Avdiivka llevaban ya desde 2014 en medio del fuego cruzado entre las tropas ucranianas y los separatistas prorrusos. Pero con la invasión lanzada por Rusia hace un año, este otrora próspero enclave industrial se ha convertido en una ciudad fantasma.

Tamaño del texto:

Los pocos habitantes que quedan se encierran en los sótanos de los edificios sin agua ni electricidad, con temor a convertirse en víctimas colaterales de los duelos de artillería constantes en torno a este lugar del este de Ucrania.

Un equipo de la AFP pasó en Avdiivka la mañana del 8 de febrero.

- Fuego y agua -

- 08H39. Un incendio arde todavía en un apartamento de la calle Komunalna tras el disparo de un cohete en la noche. Una espesa humareda negra se escapa por una ventana que da a la escalera de incendios.

Ante la ausencia de bomberos, el fuego deberá extinguirse por sí solo, dicen los habitantes. Restos carbonizados y trozos de cristal van cayendo lentamente sobre la nieve.

- 08H42. Desde el amanecer, dos horas antes, los habitantes emplearon el tiempo llenando botellas de agua en una fuente municipal.

Como si la amenaza de los morteros y los cohetes de ambos lados no fuese suficiente, una anciana murió recientemente de una intoxicación por monóxido de carbono causada por el humo de una estufa de leña mal ventilada, dice un habitante.

- 09H09. Andryi, de 51 años, se prepara para partir. "Toma esto", dice, ofreciendo un collar con una cruz. "Te va a proteger".

- 09H28. Oleksander Lugovskykh, de 35 años, está sentado en el borde de la cama en el apartamento que comparte con su gato Tusik. Bajo una luz tenue, con una silueta escuálida, el hombre no parece preocupado por el humo sofocante que escapa de la estufa y da una larga pitada a un cigarrillo.

Para ganarse la vida, Oleksander repara sierras. El trabajo depende de la luz diaria. "A las 14 horas la jornada está más o menos terminada", explica. "No hay nada por hacer. A las 16 horas ya es de noche".

Afuera, un viento gélido hace caer la temperatura a -18 ºC. Oleksander, antes albañil, afirma que el calor de la estufa hace la situación soportable durante el día. Por la noche no la usa.

Le cuesta entender el sentido de esta guerra: "Son combates entre políticos para demostrar quién es más fuerte", dice, y alza los hombros.

- El combustible -

- 10H22. Svitlana, de 49 años, está desde temprano en la única tienda de Avdiivka. Escucha la radio sentada en medio de un surtido de lámparas, botas y cargadores solares.

"De media, hay unos tres clientes por día. Es suficiente para que gane un poco de dinero. No quiero depender de la ayuda", explica.

- 10H56. Cerca del mercado bombardeado, los habitantes se reúnen en el hueco de la escalera utilizando un generador para recargar los teléfonos móviles.

En el exterior, elevan los aparatos hacia el cielo con la esperanza de recibir cobertura. A veces, con éxito.

A unos pasos, Liubov Stepanova, de 71 años, recoge leña. La acompaña un carro estropeado que arrastró por la nieve desde el sótano que comparte con 20 vecinos.

"Éramos 50, pero muchos se fueron", dice la jubilada, que trabajaba en la fábrica de carbón y productos químicos de Avdiivka.

- 11H02. En el sótano sin ventana de Liubov, Tetiana, de 68 años, masajea los dedos artríticos de Galyna, de 83, que descansa en una litera bajo una guirlanda.

- Estrés -

- 12H31. Vitali Sytnyk, de 55 años, se toma una pausa en el hospital central de Avdiivka. Sus marcadas ojeras revelan las largas jornadas y las noches en vela.

La mayor parte del personal partió el año pasado debido a los bombardeos. Desde octubre es el único médico.

A pesar del fuego cruzado, la clínica, que se encuentra a solo un kilómetro de las líneas rusas, se encuentra bien abastecida, asegura.

Las detonaciones de morteros hacen temblar los cristales de las ventanas. Él aprieta una mano con la otra.

"La gente está estresada", dice. "Vienen y piden antidepresivos y somníferos. Como médico, yo se los doy. Pero les digo: 'Para dormir bien, hay que irse'".

Fuera del centro, enciende un cigarrillo y muestra los daños causados por las bombas en dos pisos del hospital, donde solo está operativa la planta baja.

- 13H30. El ruido de bombardeos se intensifica y Vitali corre hacia el interior. "Deberías irte", dice mirando por encima del hombro.

S.Weaver--TFWP