The Fort Worth Press - La prensa británica, señalada con el dedo tras la muerte del profesor negro de Cambridge

USD -
AED 3.6725
AFN 65.999855
ALL 79.791817
AMD 363.797731
ANG 1.789783
AOA 917.000303
ARS 1495.000796
AUD 1.413258
AWG 1.8
AZN 1.713757
BAM 1.685279
BBD 2.014312
BDT 122.212456
BGN 1.696366
BHD 0.37715
BIF 2989.310964
BMD 1
BND 1.276583
BOB 11.555778
BRL 5.203896
BSD 1.000134
BTN 95.716237
BWP 13.507738
BYN 3.041998
BYR 19600
BZD 2.011383
CAD 1.387295
CDF 2269.999589
CHF 0.81016
CLF 0.02353
CLP 926.070179
CNY 6.743302
CNH 6.73971
COP 3104.87
CRC 447.54835
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.012214
CZK 20.82155
DJF 178.088743
DKK 6.44197
DOP 58.758143
DZD 132.884026
EGP 50.700201
ERN 15
ETB 163.359111
EUR 0.861702
FJD 2.208952
FKP 0.738395
GBP 0.737695
GEL 2.605015
GGP 0.738395
GHS 11.125807
GIP 0.738395
GMD 74.000063
GNF 8787.326535
GTQ 7.631759
GYD 209.237901
HKD 7.841675
HNL 26.815849
HRK 6.4933
HTG 130.81205
HUF 314.09899
IDR 17832.55
ILS 2.98725
IMP 0.738395
INR 95.69735
IQD 1310.188536
IRR 1374575.000157
ISK 122.53065
JEP 0.738395
JMD 158.032606
JOD 0.708984
JPY 159.088982
KES 129.490079
KGS 87.450263
KHR 4043.876883
KMF 426.000497
KPW 900.000294
KRW 1391.209772
KWD 0.30859
KYD 0.83342
KZT 461.963991
LAK 22523.038745
LBP 89559.04338
LKR 330.989556
LRD 181.522076
LSL 16.249004
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.365168
MAD 9.273223
MDL 17.247441
MGA 4310.043988
MKD 53.019336
MMK 2099.245957
MNT 3597.150887
MOP 8.077223
MRU 40.013098
MUR 46.979735
MVR 15.460291
MWK 1734.185232
MXN 17.036499
MYR 4.057696
MZN 63.905014
NAD 16.249004
NGN 1351.049858
NIO 36.801675
NOK 9.40135
NPR 153.14945
NZD 1.700725
OMR 0.384502
PAB 1.000134
PEN 3.367814
PGK 4.429853
PHP 61.823
PKR 277.559111
PLN 3.72623
PYG 6016.268569
QAR 3.64621
RON 4.521012
RSD 101.154979
RUB 85.000043
RWF 1473.649743
SAR 3.756199
SBD 8.025811
SCR 13.723978
SDG 601.501907
SEK 9.511695
SGD 1.276215
SHP 0.740866
SLE 24.649693
SLL 20969.499227
SOS 571.546744
SRD 37.966971
STD 20697.981008
STN 21.110771
SVC 8.751136
SYP 13001.999906
SZL 16.253711
THB 33.067034
TJS 9.225924
TMT 3.5
TND 2.923
TOP 2.40776
TRY 47.937402
TTD 6.783882
TWD 31.953299
TZS 2647.725996
UAH 44.716187
UGX 3730.144027
UYU 40.085479
UZS 11801.606177
VES 771.57685
VND 26180.5
VUV 118.215486
WST 2.715898
XAF 565.226795
XAG 0.015695
XAU 0.000229
XCD 2.70255
XCG 1.802445
XDR 0.707052
XOF 565.219489
XPF 102.764278
YER 237.102795
ZAR 16.24423
ZMK 9001.200857
ZMW 18.726547
ZWL 321.999592
La prensa británica, señalada con el dedo tras la muerte del profesor negro de Cambridge
La prensa británica, señalada con el dedo tras la muerte del profesor negro de Cambridge / Foto: © AFP

La prensa británica, señalada con el dedo tras la muerte del profesor negro de Cambridge

El caso de las acusaciones de plagio y de mentiras contra Jason Arday, un profesor negro de Cambridge, ha abierto un debate sobre el papel de la prensa y si la presión ejercida sobre el docente pudo contribuir a un eventual suicidio.

Tamaño del texto:

Las miles de personas que el lunes por la noche rindieron homenaje en Londres a Jason Arday, fallecido el viernes, no ocultaban su indignación con los medios de comunicación, a los que muchos se negaban a hablar.

Las pancartas desplegadas entre la multitud resumían bien los reproches: "249 artículos en 22 días", en alusión al número estimado de publicaciones aparecidas desde julio sobre las acusaciones de plagio o las afirmaciones fantasiosas que el docente sostuvo sobre su trayectoria.

Para estas personas, los periódicos británicos son, junto con el racismo, los principales responsables de la muerte de Jason Arday, cuyo cuerpo fue encontrado en su domicilio el 14 de agosto, nueve días después de su dimisión como profesor de la Universidad de Cambridge.

La hipótesis del suicidio parece no suscitar dudas, aunque ni la familia ni la policía lo han confirmado.

La periodista Sarah Ditum, autora de numerosos artículos sobre el caso para el diario conservador The Times, se preguntó si se había "equivocado al escribir tanto sobre Jason Arday", antes de concluir que no.

- Calma informativa -

Ditum reconoció que la historia —en la que se mezclaban acusaciones de racismo y críticas a las políticas de diversidad, en el centro de las actuales guerras culturales— había cobrado fuerza gracias a la calma informativa del verano europeo.

La periodista señaló que Arday era una "estrella" que "había elegido estar bajo los focos".

Ditum añadió que Arday, al mitificar "él mismo" su trayectoria, que incluía el increíble ascenso de un niño autista hasta lo más alto de la jerarquía universitaria, había "perjudicado" a sus colegas, a la institución y a otras personas con esa condición neurológica.

Arday había afirmado que no hablaba hasta casi cumplir los doce años y que había corrido 30 maratones en 35 días.

"Ahora es más fácil defenderlo porque puede ser presentado como un mártir sometido a la crueldad de la prensa conservadora. Pero cuando estaba vivo, era una vergüenza", afirmó Ditum.

Desde la izquierda, The Guardian, que también investigó a Jason Arday, aseguró que simplemente había "tratado de establecer la verdad".

"Los periodistas que hicieron su trabajo de manera responsable no deberían verse sometidos a un torrente de insultos", se defendió el diario en una columna.

En un comunicado, el organismo británico de regulación de los medios tradicionales, IPSO, indicó que había recibido y estaba examinando "un gran volumen de denuncias y preocupaciones" relacionadas con la cobertura del caso.

El caso ha vuelto a poner el foco en los métodos de una parte de la prensa británica, especialmente de los tabloides, que en ocasiones se adentran muy profundamente en la vida privada de las personas.

The Daily Mail consideró que los medios tradicionales habían realizado un "trabajo de investigación legítimo", pero sostuvo que las redes sociales habían hecho que la historia "se descontrolara" atrayendo a personas "racistas".

- Fragilidad psicológica -

Para Mark Stephens, abogado especializado en medios de comunicación, aunque al principio era "perfectamente legítimo" investigar a Jason Arday, los medios deberían haber detenido su cobertura tras su dimisión de Cambridge, el 5 de agosto.

"El problema es que fueron advertidos de que tenía pensamientos suicidas y no detuvieron ni redujeron la cobertura. Incluso la intensificaron", declaró Stephens a la AFP.

Varias fuentes señalaron que personas cercanas a Arday habían advertido discretamente a los medios sobre su fragilidad psicológica.

"Después de su dimisión, ¿dónde estaba el interés público en seguir culpándolo? ¿No habría sido más apropiado examinar cómo Cambridge lo había seleccionado en un principio?", planteó el abogado.

Más de 111.000 personas, entre ellas cuatro diputados, habían firmado el miércoles una petición de la organización Good Law Project que reclamaba "una investigación pública inmediata para garantizar una prensa responsable".

M.Cunningham--TFWP