Alexander Skarsgard y su claustrofóbica transformación en "Wicker"
El actor sueco Alexander Skarsgard mal podía esperar para transformarse en el marido de mimbre de "Wicker" que agita a una aldea (y a las redes sociales).
Pero cuando llegó la hora, lo primero que sintió fue "pánico y claustrofobia", dijo Skarsgard, quien protagoniza, junto a Olivia Colman, el drama cómico que llega a los cines este fin de semana.
El traje "era pesado y caliente, y pegado a mi rostro. No podía quitármelo durante todo el día, para almorzar o respirar un poco", comentó el actor en entrevista con AFP.
"Wicker", inspirada en la historia corta "The Wicker Husband" de Ursula Wills-Jones, transcurre en un período medieval, en una aldea patriarcal en la que todos sus habitantes son llamados por su profesión.
Para la pescadora (Colman), es un lugar hostil que la castiga por ser independiente, por no tener un hombre a su lado y por oler a pescado.
Desafiante, la mujer le pide al cestero (Peter Dinklage) que le confeccione un esposo de mimbre. Un mes después, como una aparición crujiente, el novio alto, fornido e intrincadamente tejido se materializa.
Su desempeño en la casa (y en la cama) se vuelven la comidilla del pueblo: con maridos que resienten el ejemplo que no pueden seguir, y esposas que envidian lo que les falta.
"Es divertido ver al marido de mimbre, a la pescadora y a esta aldea loca", dijo en Eleanor Wilson, quien dirigió la cinta con Alex Huston Fischer, su también pareja.
"Pero debajo de eso, ocurren muchas cosas con las que nos identificamos (...) pero si lo hicieras en tiempos modernos parecería muy didáctico".
La fábula, agregó Huston Fischer, era el vehículo ideal para la historia dado que "es fácil poner una lupa en algo cuando está disfrazado de cierta manera".
"Con una especie de formato como este (...) puedes verlo con más claridad".
- "Divertido" -
Wilson comentó que se "enamoraron" de la historia apenas la leyeron.
"Explora cómo la envidia puede corromper el amor y cómo todos, de alguna manera, nos vemos a nosotros mismos en relación con los demás", dijo.
Además, les animó el desafío cinematográfico que los inspiró a desarrollar "una especie de festín visual" hecho de forma artesanal, acotó Huston Fischer.
"¡Queríamos ver como podía lucir el marido de mimbre!".
Esto recayó en manos del estudio neozelandés Weta Workshop ("El señor de los anillos" y "Avatar").
Los detallados tejidos en el rostro se articulan con las facciones de Skarsgard, para quien se hizo "desafiante" transmitir las emociones de su personaje bajo esa piel.
"Tenía que exagerar mis expresiones (...) la máscara estaba adherida a mi cara, lo que significaba que cualquier sutileza se perdería", dijo más temprano, en una rueda de prensa.
Los ensayos lo hicieron sentir como "un payaso", pero Colman aplaudió el resultado.
"Él es increíblemente humilde", comentó. "Porque lograr eso, el amor y los matices y el humor a través de una cesta (...) básicamente es increíble".
Colman y Skarsgard explicaron que el rodaje comenzó con las apasionadas escenas que desvelan a la aldea, y que se volvieron virales en internet al punto de llevar a Ikea a promocionar sus productos de ratán como: "hechos con material de marido".
"Hay pasión, intensidad, pero también mucho humor y calidez y diversión en esas escenas", dijo Skarsgard.
B.Martinez--TFWP