The Fort Worth Press - Trump cede: pausa aranceles

USD -
AED 3.672496
AFN 64.496617
ALL 81.380528
AMD 369.184597
ANG 1.789884
AOA 918.000327
ARS 1395.488201
AUD 1.386309
AWG 1.8
AZN 1.70203
BAM 1.667512
BBD 2.020641
BDT 123.098172
BGN 1.668102
BHD 0.378875
BIF 2985.894118
BMD 1
BND 1.270084
BOB 6.932419
BRL 4.946201
BSD 1.003253
BTN 94.565375
BWP 13.432689
BYN 2.835207
BYR 19600
BZD 2.017742
CAD 1.36581
CDF 2315.999502
CHF 0.780625
CLF 0.022638
CLP 890.969596
CNY 6.80505
CNH 6.803855
COP 3738.9
CRC 460.209132
CUC 1
CUP 26.5
CVE 94.012576
CZK 20.723898
DJF 178.651968
DKK 6.370905
DOP 59.661791
DZD 132.258133
EGP 52.712396
ERN 15
ETB 156.643406
EUR 0.85259
FJD 2.18875
FKP 0.735472
GBP 0.73755
GEL 2.680248
GGP 0.735472
GHS 11.286699
GIP 0.735472
GMD 72.999969
GNF 8804.55958
GTQ 7.660794
GYD 209.901226
HKD 7.829651
HNL 26.670759
HRK 6.424603
HTG 131.399121
HUF 304.353978
IDR 17371.35
ILS 2.901355
IMP 0.735472
INR 94.47105
IQD 1314.280599
IRR 1312900.000305
ISK 122.609659
JEP 0.735472
JMD 158.020607
JOD 0.709012
JPY 156.868502
KES 129.520072
KGS 87.420498
KHR 4024.093407
KMF 419.000015
KPW 900.010907
KRW 1464.159593
KWD 0.30794
KYD 0.836058
KZT 464.61503
LAK 22016.463537
LBP 89533.723815
LKR 323.055346
LRD 184.10709
LSL 16.368643
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.345837
MAD 9.195197
MDL 17.26071
MGA 4165.565455
MKD 52.573899
MMK 2099.841446
MNT 3580.445259
MOP 8.092183
MRU 40.138456
MUR 46.719756
MVR 15.455033
MWK 1739.54559
MXN 17.286698
MYR 3.919501
MZN 63.90327
NAD 16.368783
NGN 1361.540088
NIO 36.917043
NOK 9.31466
NPR 151.292686
NZD 1.68357
OMR 0.384497
PAB 1.003253
PEN 3.475021
PGK 4.365952
PHP 60.4675
PKR 279.534225
PLN 3.607285
PYG 6140.362095
QAR 3.656974
RON 4.487598
RSD 100.093366
RUB 74.649376
RWF 1470.817685
SAR 3.780174
SBD 8.032258
SCR 13.849702
SDG 600.497004
SEK 9.28163
SGD 1.26895
SHP 0.746601
SLE 24.594926
SLL 20969.496166
SOS 573.372496
SRD 37.430981
STD 20697.981008
STN 20.887684
SVC 8.778354
SYP 110.548305
SZL 16.363923
THB 32.249549
TJS 9.375794
TMT 3.51
TND 2.910164
TOP 2.40776
TRY 45.327202
TTD 6.786684
TWD 31.402493
TZS 2600.894021
UAH 43.928641
UGX 3752.28603
UYU 40.11647
UZS 12157.202113
VES 496.20906
VND 26311
VUV 118.093701
WST 2.711513
XAF 559.236967
XAG 0.012534
XAU 0.000212
XCD 2.70255
XCG 1.808106
XDR 0.695511
XOF 559.267959
XPF 101.680898
YER 238.598502
ZAR 16.4476
ZMK 9001.202587
ZMW 19.111685
ZWL 321.999592

Trump cede: pausa aranceles




En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (78), ha decidido frenar su agresiva política arancelaria, pausando temporalmente los gravámenes que amenazaban con desatar una guerra comercial global. Tras semanas de anuncios que sacudieron los mercados y generaron tensiones con socios comerciales clave, esta decisión marca un cambio significativo en su estrategia económica. Este artículo analiza los factores detrás de esta marcha atrás, sus implicaciones y lo que podría significar para el comercio internacional en 2025.

Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump había intensificado su retórica proteccionista, prometiendo aranceles “recíprocos” para corregir lo que considera desequilibrios comerciales. En marzo, impuso gravámenes del 25% a productos de México y Canadá, argumentando que eran necesarios para frenar la migración ilegal y el tráfico de drogas, además de reducir el déficit comercial estadounidense, que alcanzó los 971 mil millones de dólares en 2024. A principios de abril, anunció un arancel universal del 10% a todas las importaciones y tarifas más altas para países como China (hasta 54%), la Unión Europea (20%) y Japón (24%). Estas medidas, calificadas por Trump como una “declaración de independencia económica”, provocaron caídas en las bolsas mundiales, con el S&P 500 perdiendo cerca de 2.5 billones de dólares en valor.

Sin embargo, el 9 de abril, Trump sorprendió al mundo al declarar una pausa de 90 días en los aranceles para la mayoría de los países, reduciendo el gravamen universal al 10% y excluyendo a México y Canadá de tarifas adicionales hasta nuevo aviso. Solo China enfrentó un aumento, con aranceles escalando al 125%, aunque la Casa Blanca aclaró posteriormente que serían del 145%. Esta decisión llegó tras intensas negociaciones con líderes como la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien comprometió medidas para reforzar la seguridad fronteriza, y presiones de sectores empresariales estadounidenses, especialmente la industria automotriz, que advirtió sobre el impacto devastador de los aranceles en los costos y empleos.

Varios factores explican este cambio. Primero, la reacción de los mercados fue contundente: las bolsas asiáticas cayeron entre un 2% y un 4%, y Wall Street registró pérdidas consecutivas. Los economistas alertaron sobre una inflación descontrolada, proyectada en un 3% para 2025, y un riesgo de recesión global, con Alemania particularmente vulnerable tras contracciones en 2023 y 2024. Segundo, aliados tradicionales como la Unión Europea y Canadá amenazaron con represalias, incluyendo aranceles a productos estadounidenses como la soja y el maíz, que habrían afectado a los votantes rurales de Trump. Tercero, la presión interna creció: CEOs de gigantes como General Motors y Ford instaron a reconsiderar las tarifas, ya que un auto importado desde México podría encarecerse hasta en 8 mil dólares, dañando a los consumidores estadounidenses.

El impacto económico de los aranceles ya era visible. Los precios de bienes de consumo, desde ropa hasta electrónicos, subieron un 3.9% en promedio tras los anuncios iniciales. Bank of America estimó que los costos de los automóviles aumentarían en 4,500 dólares, afectando a un mercado donde el precio promedio de un vehículo nuevo ya alcanza los 48 mil dólares. Además, la interrupción de cadenas de suministro, especialmente en sectores como la tecnología y la manufactura, amenazaba con frenar el crecimiento del PIB estadounidense, proyectado en un modesto 1.8% para 2025.

La pausa también responde a tensiones geopolíticas. La escalada con China, que respondió con aranceles propios del 125% y restricciones a minerales estratégicos, evidenció los límites de la estrategia de Trump. La falta de diálogo directo con el presidente chino Xi Jinping, a diferencia de su primer mandato, sugiere una confrontación más prolongada. Mientras tanto, países como México aprovecharon la oportunidad para negociar, con compromisos en seguridad que aliviaron las presiones de Washington, aunque a costa de un ambiente de incertidumbre para los exportadores.

Este retroceso no significa el fin de la agenda proteccionista. Trump ha insinuado que los aranceles podrían reactivarse si no obtiene concesiones “fenomenales” de otros países, como la venta de TikTok en Estados Unidos por parte de China. Sin embargo, la pausa refleja una realidad: su estrategia enfrenta resistencia tanto interna como externa. La confianza de los inversores se ha debilitado, con el dólar cayendo frente al euro y el oro ganando terreno como valor refugio. En el frente doméstico, la percepción de caos económico podría complicar su apoyo político de cara a las elecciones de medio mandato en 2027.

Para el resto del mundo, esta pausa ofrece un respiro. México, cuya economía enfrentaba una posible contracción del 4% en 2025, ve un alivio temporal, aunque el peso mexicano sigue volátil, cotizando cerca de 20 unidades por dólar. La Unión Europea, que prepara su propia defensa comercial, podría aprovechar para negociar un enfoque más cooperativo. Sin embargo, la incertidumbre persiste: ¿es esta pausa un ajuste táctico o el reconocimiento de que los aranceles, como advirtió el execonomista del FMI Ken Rogoff, son “una bomba nuclear” para el comercio global?

Lo que está claro es que algo ha cambiado. Trump, conocido por su postura inflexible, ha mostrado una flexibilidad inesperada, quizás forzado por las consecuencias de sus propias políticas. Mientras el mundo observa, el futuro del comercio internacional pende de un hilo, con la promesa de negociaciones intensas en los próximos meses.