The Fort Worth Press - Al Qaeda contra Rusia?

USD -
AED 3.672503
AFN 65.49767
ALL 82.961868
AMD 378.890123
ANG 1.79008
AOA 916.00008
ARS 1436.0185
AUD 1.490313
AWG 1.8
AZN 1.703029
BAM 1.681396
BBD 2.013429
BDT 122.269504
BGN 1.67937
BHD 0.37696
BIF 2959.460447
BMD 1
BND 1.28492
BOB 6.932689
BRL 5.370201
BSD 0.999665
BTN 90.79897
BWP 13.395118
BYN 2.87753
BYR 19600
BZD 2.010514
CAD 1.387525
CDF 2174.999912
CHF 0.798055
CLF 0.022484
CLP 887.790193
CNY 6.96885
CNH 6.956502
COP 3677.25
CRC 487.196792
CUC 1
CUP 26.5
CVE 94.790458
CZK 20.88395
DJF 177.719898
DKK 6.41982
DOP 63.618154
DZD 130.140282
EGP 47.421564
ERN 15
ETB 156.003989
EUR 0.85931
FJD 2.272801
FKP 0.74795
GBP 0.74532
GEL 2.6904
GGP 0.74795
GHS 10.801377
GIP 0.74795
GMD 73.999622
GNF 8751.343219
GTQ 7.665128
GYD 209.143977
HKD 7.797145
HNL 26.363707
HRK 6.474399
HTG 130.907809
HUF 331.346967
IDR 16946.45
ILS 3.15535
IMP 0.74795
INR 90.90495
IQD 1309.588287
IRR 42125.000158
ISK 125.629717
JEP 0.74795
JMD 157.75447
JOD 0.709007
JPY 158.2305
KES 128.96024
KGS 87.449804
KHR 4026.014778
KMF 425.000185
KPW 899.999096
KRW 1474.230005
KWD 0.30801
KYD 0.833058
KZT 508.500368
LAK 21617.36955
LBP 89519.379978
LKR 309.641201
LRD 180.934245
LSL 16.472287
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 5.432194
MAD 9.214356
MDL 17.07381
MGA 4532.383069
MKD 52.859369
MMK 2099.729949
MNT 3564.034934
MOP 8.029093
MRU 39.905433
MUR 46.280334
MVR 15.460249
MWK 1733.430194
MXN 17.59495
MYR 4.052502
MZN 63.903975
NAD 16.472287
NGN 1419.369802
NIO 36.786767
NOK 10.063535
NPR 145.278696
NZD 1.726325
OMR 0.384499
PAB 0.999669
PEN 3.357749
PGK 4.270793
PHP 59.444976
PKR 279.729364
PLN 3.629897
PYG 6664.37414
QAR 3.654417
RON 4.375297
RSD 100.885991
RUB 77.498657
RWF 1457.998401
SAR 3.750021
SBD 8.123611
SCR 13.338431
SDG 601.498985
SEK 9.20932
SGD 1.285405
SHP 0.750259
SLE 24.150453
SLL 20969.499267
SOS 570.330601
SRD 38.2915
STD 20697.981008
STN 21.062767
SVC 8.746185
SYP 11059.574895
SZL 16.466856
THB 31.260402
TJS 9.316953
TMT 3.51
TND 2.928326
TOP 2.40776
TRY 43.280803
TTD 6.784819
TWD 31.564298
TZS 2525.307019
UAH 43.259399
UGX 3483.523758
UYU 38.598753
UZS 11958.390646
VES 341.315302
VND 26265
VUV 120.33514
WST 2.790189
XAF 563.931791
XAG 0.010677
XAU 0.000214
XCD 2.70255
XCG 1.801605
XDR 0.701954
XOF 563.900279
XPF 102.523103
YER 238.474997
ZAR 16.402501
ZMK 9001.201654
ZMW 20.018312
ZWL 321.999592

Al Qaeda contra Rusia?




En los últimos meses, la región del Sahel ha sido escenario de un notable resurgimiento de la violencia yihadista que ha puesto en evidencia las debilidades de la estrategia rusa en África. Grupos armados vinculados a Jama'a Nusrat al-Islam wa al-Muslimin (JNIM), afiliada a Al Qaeda, han lanzado ataques de gran escala contra bases militares en Mali, Burkina Faso y Níger, precisamente en los países que en los últimos años habían apostado por estrechar la cooperación militar con Moscú.

Repliegue ruso y avance yihadista
Tras la retirada de las fuerzas vinculadas a Wagner y la creación del nuevo Africa Corps —un cuerpo paramilitar subordinado al Estado ruso— la expectativa era que Moscú reforzaría su presencia y restauraría cierto control en el Sahel. Sin embargo, el vacío operativo dejado por la reorganización rusa no fue cubierto con eficacia.

Los ataques de JNIM se intensificaron de manera fulminante. Varias bases militares fueron capturadas, entre ellas algunas consideradas estratégicas para la defensa del territorio. En numerosas ocasiones, tropas locales y unidades apoyadas por asesores rusos se vieron obligadas a abandonar posiciones enteras ante la presión de los insurgentes.

El fracaso de la “solución rusa”
La estrategia rusa se basaba en la promesa de estabilizar el Sahel mediante un modelo de intervención militar directa. Sin embargo, la realidad sobre el terreno ha mostrado lo contrario: los avances de Al Qaeda evidencian que la presencia rusa, lejos de contener la expansión yihadista, ha coincidido con un deterioro notable de la seguridad regional.

Las estructuras estatales locales siguen siendo frágiles, a pesar de recibir apoyo externo. La insuficiente coordinación, la falta de recursos y la debilidad institucional han permitido que los yihadistas consoliden posiciones en áreas rurales y avancen hacia zonas que anteriormente estaban bajo control gubernamental.

Un nuevo mapa en África Occidental
El resultado es una erosión clara de la influencia rusa en el Sahel. Mientras Moscú intenta reorganizar su dispositivo militar, los grupos vinculados a Al Qaeda han ampliado su capacidad de reclutamiento, reforzando su control territorial y configurando un escenario mucho más complejo para los gobiernos militares de la región.

Analistas coinciden en que la estrategia basada únicamente en intervención militar externa no ofrece una salida sostenible. El conflicto del Sahel tiene raíces profundas en crisis estructurales de largo plazo: debilitamiento institucional, desigualdad, tensiones comunitarias y una falta sistemática de gobernabilidad. La ofensiva de Al Qaeda no hace más que poner de manifiesto estas vulnerabilidades.

La reciente escalada de violencia y el avance de los grupos afiliados a Al Qaeda revelan una realidad incómoda para Moscú: el proyecto de reforzar su influencia en África mediante poder militar se está desmoronando. El Sahel, lejos de estabilizarse, se adentra en una nueva fase del conflicto, en la que los insurgentes parecen estar un paso por delante de todos los actores estatales involucrados.