The Fort Worth Press - Bolivia al Filo del Estallido

USD -
AED 3.6725
AFN 63.00038
ALL 82.999692
AMD 377.502084
ANG 1.790083
AOA 916.999706
ARS 1394.9458
AUD 1.41215
AWG 1.8025
AZN 1.709472
BAM 1.704371
BBD 2.014946
BDT 122.754882
BGN 1.709309
BHD 0.377515
BIF 2970
BMD 1
BND 1.283525
BOB 6.913501
BRL 5.221203
BSD 1.000436
BTN 93.206388
BWP 13.651833
BYN 3.093542
BYR 19600
BZD 2.012088
CAD 1.373895
CDF 2274.99966
CHF 0.78896
CLF 0.023122
CLP 912.990238
CNY 6.90045
CNH 6.88346
COP 3692.84
CRC 468.079358
CUC 1
CUP 26.5
CVE 97.050479
CZK 21.13599
DJF 177.720442
DKK 6.454685
DOP 58.82502
DZD 132.247782
EGP 52.242495
ERN 15
ETB 157.196752
EUR 0.864002
FJD 2.20855
FKP 0.750673
GBP 0.74497
GEL 2.715025
GGP 0.750673
GHS 10.902706
GIP 0.750673
GMD 73.999819
GNF 8777.496008
GTQ 7.652926
GYD 209.305771
HKD 7.83355
HNL 26.5702
HRK 6.509301
HTG 131.227832
HUF 337.239014
IDR 16892.25
ILS 3.12734
IMP 0.750673
INR 93.082899
IQD 1310
IRR 1315125.000263
ISK 124.239685
JEP 0.750673
JMD 157.168937
JOD 0.709
JPY 157.955497
KES 129.600818
KGS 87.447903
KHR 4010.000137
KMF 428.000024
KPW 899.987979
KRW 1487.330162
KWD 0.30624
KYD 0.833751
KZT 481.121429
LAK 21475.00044
LBP 89549.999874
LKR 311.846652
LRD 183.403144
LSL 16.829536
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.379877
MAD 9.35875
MDL 17.532561
MGA 4164.999938
MKD 53.251039
MMK 2099.739449
MNT 3585.842291
MOP 8.07209
MRU 40.110251
MUR 46.510025
MVR 15.450326
MWK 1736.999834
MXN 17.74603
MYR 3.938961
MZN 63.901861
NAD 16.830036
NGN 1356.793742
NIO 36.720074
NOK 9.50185
NPR 149.125498
NZD 1.703125
OMR 0.384501
PAB 1.000471
PEN 3.454498
PGK 4.301978
PHP 59.808119
PKR 279.150074
PLN 3.68705
PYG 6500.777741
QAR 3.644606
RON 4.4004
RSD 101.502989
RUB 86.148928
RWF 1459
SAR 3.75441
SBD 8.048583
SCR 14.453064
SDG 600.999823
SEK 9.29741
SGD 1.278005
SHP 0.750259
SLE 24.649867
SLL 20969.510825
SOS 571.503007
SRD 37.502033
STD 20697.981008
STN 21.5
SVC 8.753927
SYP 110.528765
SZL 16.829581
THB 32.489939
TJS 9.579415
TMT 3.5
TND 2.911251
TOP 2.40776
TRY 44.3078
TTD 6.781035
TWD 31.816803
TZS 2597.503137
UAH 43.994632
UGX 3781.362476
UYU 40.523406
UZS 12195.000032
VES 454.68563
VND 26290
VUV 119.408419
WST 2.73222
XAF 571.660014
XAG 0.013695
XAU 0.000215
XCD 2.70255
XCG 1.803034
XDR 0.710959
XOF 571.501976
XPF 103.600254
YER 238.550025
ZAR 16.737435
ZMK 9001.206465
ZMW 19.584125
ZWL 321.999592

Bolivia al Filo del Estallido




Bolivia entra en una fase crítica: tensión política elevada, episodios de violencia, y la peor crisis económica en cuatro décadas. Tras la votación del 17 de agosto de 2025, los resultados preliminares apuntan a una segunda vuelta el 19 de octubre y a un derrumbe histórico del partido que gobernó durante dos décadas.

En la calle, continúan los bloqueos y las colas de horas para conseguir combustible; en la economía, la inflación se ha disparado, las reservas útiles están exhaustas y el dólar paralelo se negocia al doble del tipo oficial. El riesgo de un estallido de conflictividad generalizada es real si la crisis política y la escasez se prolongan.

Cómo se llegó a este punto
La grieta política, reabierta tras la intentona militar del 26 de junio de 2024, se agravó en 2025 por la ruptura dentro del movimiento gobernante y la exclusión de figuras clave de la contienda. A lo largo del año, bloqueos de rutas, choques con fuerzas del orden y ataques entre facciones dejaron muertos y heridos, normalizando un clima de confrontación que ahora amenaza con intensificarse en el tramo entre la primera vuelta y el balotaje.

Un modelo económico agotado
Durante años, el país vivió de la renta del gas. Pero la producción hidrocarburífera cayó de forma sostenida, erosionando exportaciones e ingresos fiscales. Con reservas internacionales utilizables cerca de cero, el Gobierno mantuvo un tipo de cambio fijo (6,96 BOB/US$) mientras surgía un mercado paralelo que llegó a rondar 14 BOB/US$. La brecha cambiaria encareció importaciones esenciales (diésel, gasolina, trigo, medicamentos) y, junto con subsidios a combustibles que superan varios puntos del PIB, alimentó inflación de dos dígitos, que en julio se movió en el entorno del 25% interanual. El resultado: desabastecimientos recurrentes, caída de la actividad y angustia social.

Escasez, colas y una logística al límite
Las ciudades más pobladas registran colas kilométricas en estaciones de servicio, racionamiento de diésel y retrasos de camiones cisterna. Importaciones puntuales de combustibles por puertos chilenos han aliviado solo de forma temporal. El transporte, la agricultura y la industria operan con intermitencias, encareciendo alimentos y servicios. La percepción de “economía en emergencia” se extiende también a los mercados de bienes básicos, donde panaderías y productores reportan alzas de costos e insumos irregulares.

Un país partido en dos
La tensión territorial entre el eje oriental (productivo y exportador) y el altiplano se ha reactualizado. En el oriente, gremios empresariales y cívicos presionan por cambios drásticos de política económica; en el occidente, sectores sociales temen que un giro brusco implique ajustes con costos sobre empleo y precios. En medio, sindicatos del transporte y organizaciones vecinales mantienen la protesta como herramienta de negociación, con cortes de rutas que paralizan la economía y multiplican la sensación de desgobierno.

Lo que viene: una segunda vuelta bajo presión
El recuento preliminar dibuja un balotaje entre dos proyectos que, aunque distintos, comparten un diagnóstico: el actual esquema es insostenible. Los equipos económicos ya hablan de un plan de estabilización con tres vértices:
- Orden fiscal (recorte gradual de subsidios y gasto corriente),
- Unificación cambiaria (cerrar la brecha con el paralelo),
- Reactivación exportadora (gas remanente, agroindustria,
- minería—incluido el litio—y turismo). El desafío político será cómo y a qué ritmo aplicar el ajuste sin encender un conflicto social de gran escala.

¿De verdad al borde de una guerra civil?
“Guerra civil” no es un diagnóstico técnico, pero hay factores de alto riesgo:
- Instituciones debilitadas y narrativas de fraude o ilegitimidad,
- Economía en contracción con inflación alta y escasez,
- Violencia política focalizada que puede escalar,

Polarización regional y milicias informales alrededor de líderes locales. Si la segunda vuelta es muy reñida, si se impugna el resultado o si la corrección económica genera shocks de precios sin amortiguadores sociales, el país podría transitar semanas de conflictividad extendida. El antídoto: transparencia electoral, acuerdos políticos mínimos y un programa económico gradual y creíble que proteja a los más vulnerables mientras restituye suministros básicos.

Señales a vigilar (próximas 6–8 semanas)
- Combustible: normalización o nuevas colas; calendario de importaciones y subsidios.
- Tipo de cambio: brecha con el paralelo (si cae, baja la presión inflacionaria).
- Reservas y financiamiento: acuerdos con multilaterales y mercado de bonos.
- Orden público: número y duración de bloqueos; focos de violencia.
- Litio y gas: contratos, inversiones y logística (ingresos frescos vs. expectativas).