The Fort Worth Press - Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford

USD -
AED 3.672501
AFN 64.000211
ALL 81.073366
AMD 360.397329
ANG 1.789785
AOA 916.999685
ARS 1545.004403
AUD 1.453675
AWG 1.8025
AZN 1.70795
BAM 1.74477
BBD 2.016316
BDT 124.68888
BGN 1.747831
BHD 0.37789
BIF 2991.721382
BMD 1
BND 1.278006
BOB 12.087853
BRL 5.504601
BSD 1.001115
BTN 94.527581
BWP 13.71503
BYN 2.986927
BYR 19600
BZD 2.013364
CAD 1.407055
CDF 2315.000119
CHF 0.81852
CLF 0.024847
CLP 977.920266
CNY 6.688505
CNH 6.66764
COP 3241.77
CRC 453.985869
CUC 1
CUP 24.025728
CVE 98.364385
CZK 21.764298
DJF 178.268433
DKK 6.687399
DOP 60.118113
DZD 136.204067
EGP 53.817095
ERN 15
ETB 164.305149
EUR 0.89468
FJD 2.26301
FKP 0.741654
GBP 0.746635
GEL 2.604986
GGP 0.741654
GHS 11.677491
GIP 0.741654
GMD 74.498294
GNF 8867.280715
GTQ 7.650415
GYD 209.748787
HKD 7.84027
HNL 26.906402
HRK 6.76901
HTG 131.200043
HUF 325.764498
IDR 18079.05
ILS 3.19726
IMP 0.741654
INR 94.01455
IQD 1517.627748
IRR 1891353.000196
ISK 122.370309
JEP 0.741654
JMD 158.783543
JOD 0.708995
JPY 158.183008
KES 129.950079
KGS 87.449297
KHR 4073.330657
KMF 441.000034
KPW 899.999961
KRW 1354.480284
KWD 0.31068
KYD 0.834281
KZT 450.121101
LAK 22530.587485
LBP 89904.785701
LKR 332.811462
LRD 170.183726
LSL 16.405012
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.40885
MAD 9.755923
MDL 17.898225
MGA 4538.9666
MKD 55.04501
MMK 2099.952938
MNT 3601.972253
MOP 8.089227
MRU 40.443905
MUR 47.019837
MVR 15.455015
MWK 1735.92278
MXN 18.71354
MYR 4.058396
MZN 63.909646
NAD 16.405597
NGN 1344.769888
NIO 36.842927
NOK 9.391385
NPR 151.247145
NZD 1.803485
OMR 0.384502
PAB 1.001106
PEN 3.448236
PGK 4.560377
PHP 62.999504
PKR 276.874822
PLN 3.93135
PYG 6167.982515
QAR 3.659282
RON 4.777028
RSD 105.153023
RUB 81.823542
RWF 1474.62889
SAR 3.753652
SBD 8.051718
SCR 13.76331
SDG 601.501203
SEK 9.876401
SGD 1.280975
SHP 0.745545
SLE 22.910509
SLL 20969.504398
SOS 572.098915
SRD 37.557039
STD 20697.981008
STN 21.856266
SVC 8.759417
SYP 13001.999685
SZL 16.399336
THB 33.539825
TJS 9.234989
TMT 3.51
TND 2.983002
TOP 2.40776
TRY 50.15727
TTD 6.779873
TWD 32.756297
TZS 2645.285001
UAH 45.474772
UGX 4049.207822
UYU 40.322761
UZS 11946.010562
VES 893.769008
VND 25582.5
VUV 119.513361
WST 2.778515
XAF 586.871619
XAG 0.019178
XAU 0.000245236887
XCD 2.70255
XCG 1.804168
XDR 0.707052
XOF 586.871619
XPF 106.390951
YER 236.174953
ZAR 16.49841
ZMK 9001.20857
ZMW 20.296888
ZWL 321.999592
SSP 5745.196153
MXV 2.105347
Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford
Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford / Foto: © AFP

Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford

A primera vista, es un lago diminuto como otros miles en Canadá. Pero lo que hay bajo su superficie lo vuelve extraordinario: la excepcional conservación de sus capas geológicas lo convierte en la nueva referencia mundial del Antropoceno.

Tamaño del texto:

Desde hace años, los geólogos intentan establecer el lugar del mundo (conocido como el "clavo de oro") que constituya el mejor punto de referencia para esta propuesta de nueva época geológica, sinónimo del considerable impacto de la actividad humana sobre el planeta.

Y ese lugar es un pequeño lago de la provincia canadiense de Ontario, a las afueras de Toronto, la principal ciudad del país, según anunció el martes el grupo de trabajo sobre el Antropocentro, creado por la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS).

Cuenta la leyenda local que este lago no tiene fondo. Sin embargo, su profundidad no tiene parangón: los sedimentos muestran, más que en ningún otro lugar de la Tierra, que el hombre ha transformado el planeta a todos los niveles. Y eso incluye el nivel geológico, en la composición física de la tierra.

"El lago es muy profundo, pero no es muy grande. Esto significa que el agua no se mezcla hasta el fondo, por lo que los sedimentos que se acumulan no se alteran", explica Francine McCarthy, de la Universidad de Brock, con quien la AFP se reunió en abril, cuando se tomaban las últimas muestras para seleccionar el "clavo de oro".

- Carbón y petróleo -

Durante siglos, el lago Crawford absorbió silenciosamente los signos de cambio del mundo exterior. Todo lo que flota en la superficie termina en las profundidades del lago.

Los primeros humanos que dejaron su huella en el lago fueron aldeanos iroqueses que construyeron casas en las orillas en el siglo XV. Posteriormente, los sedimentos muestran la creciente influencia de los europeos en el paisaje.

Luego, en el siglo XX, fue el turno de las cenizas negras -resultado de la combustión de carbón y petróleo-, que se acumularon en el lago en esta región de desarrollo urbano e industrialización. Poco a poco, también aparecen en el lodo metales pesados como el cobre y el plomo.

"Podemos observar perturbaciones locales y acontecimientos regionales, como la contaminación", confirma Paul Hamilton, investigador del Museo de Historia Natural de Canadá. Y los sedimentos "también documentan cambios globales, es decir, la lluvia atmosférica de productos químicos".

"Cada año tiene su propia personalidad, un poco como las personas", se entusiasma McCarthy mientras muestra las líneas anuales del "núcleo" geológico extraído del lago.

Estas muestras sirven de marcadores, y extraerlas requiere destreza, precisión y rapidez.

Tim Patterson, investigador de la Universidad Carleton en Ottawa, y su equipo, son especialistas en este campo. Para recuperar capas de sedimentos de las profundidades del lago sin dañarlas, llenan grandes tubos metálicos con hielo seco y alcohol.

En estos largos palos helados, de unos dos metros de largo, que se sumergen en el lago durante media hora, el sedimento se pega formando una sucesión de líneas muy marcadas para cada año, como los anillos de un árbol.

- Gran aceleración -

Durante el muestreo de abril, fueron los restos de plutonio los que interesaron especialmente a Patterson.

De hecho, el inicio del Antropoceno se propuso en 1950 "para destacar algo bastante único en la historia del mundo: las pruebas nucleares", explica.

"Los humanos nunca habían hecho eso antes. Y eso deja una huella, no sólo a nivel regional, sino en todo el mundo", añade el investigador.

La mitad del siglo XX marcaría también ese momento crucial en el que todo se descontroló, cuando la humanidad entró en una fase de gran aceleración (consumo, producción, contaminación, etc).

"Durante 12.000 años, las cosas sucedieron de la misma manera. Y de repente, muy de repente, todo cambió. Hoy, la Tierra ha sido suficientemente modificada por la actividad humana como para comportarse de una forma diferente", afirma McCarthy, que trabaja en el sitio desde 1984.

Y mantiene la esperanza: "Si los geólogos, que son los que descubrieron el plutonio y el petróleo en las rocas, aceptan que hay un cambio fundamental debido al hombre, quizá se tomen medidas".

P.Navarro--TFWP