The Fort Worth Press - Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford

USD -
AED 3.672499
AFN 65.999867
ALL 80.712289
AMD 365.239513
AOA 918.000236
ARS 1496.2388
AUD 1.417756
AWG 1.8025
AZN 1.70058
BAM 1.692337
BBD 2.01111
BDT 123.598228
BHD 0.376567
BIF 2979.505838
BMD 1
BND 1.280355
BOB 12.127059
BRL 5.139497
BSD 0.998525
BTN 94.928527
BWP 13.540594
BYN 2.95324
BYR 19600
BZD 2.008246
CAD 1.400915
CDF 2261.000332
CHF 0.806475
CLF 0.023148
CLP 914.019908
CNY 6.750102
CNH 6.74725
COP 3182.69
CRC 452.79721
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.41136
CZK 20.936496
DJF 177.80489
DKK 6.470735
DOP 58.232602
DZD 132.935988
EGP 49.821473
ERN 15
ETB 161.161277
EUR 0.865601
FJD 2.210502
FKP 0.743223
GBP 0.742605
GEL 2.615012
GGP 0.743223
GHS 11.707393
GIP 0.743223
GMD 73.501165
GNF 8770.290382
GTQ 7.616295
GYD 208.881351
HKD 7.843465
HNL 26.762769
HRK 6.520698
HTG 130.551217
HUF 313.525496
IDR 17915
ILS 3.00375
IMP 0.743223
INR 95.06535
IQD 1308.066714
IRR 1374799.999936
ISK 122.739765
JEP 0.743223
JMD 158.672337
JOD 0.708999
JPY 157.7085
KES 129.3699
KGS 87.449637
KHR 4046.845459
KMF 426.999923
KRW 1418.720221
KWD 0.30922
KYD 0.832154
KZT 468.574643
LAK 22572.089904
LBP 89416.880105
LKR 335.026171
LRD 180.231552
LSL 16.381249
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.355428
MAD 9.306469
MDL 17.349168
MGA 4250.201175
MKD 53.237055
MMK 2099.302342
MNT 3598.197717
MOP 8.06706
MRU 40.039976
MUR 46.959694
MVR 15.449903
MWK 1731.395716
MXN 17.24108
MYR 4.087597
MZN 63.909603
NAD 16.381249
NGN 1361.460245
NIO 36.747655
NOK 9.529697
NPR 151.881527
NZD 1.697835
OMR 0.384505
PAB 0.998546
PEN 3.380174
PGK 4.476882
PHP 60.616052
PKR 277.255107
PLN 3.72255
PYG 5954.806806
QAR 3.650578
RON 4.540502
RSD 101.582999
RUB 80.980628
RWF 1466.79761
SAR 3.752529
SBD 8.068348
SCR 13.412245
SDG 600.496617
SEK 9.486901
SGD 1.2805
SLE 24.600135
SOS 570.642416
SRD 37.667999
STD 20697.981008
STN 21.198998
SVC 8.736885
SZL 16.367428
THB 33.074021
TJS 9.216306
TMT 3.5
TND 2.929877
TRY 47.592515
TTD 6.772505
TWD 32.253022
TZS 2649.997991
UAH 44.682749
UGX 3724.214315
UYU 40.149522
UZS 11870.067839
VES 754.21125
VND 26234.5
VUV 119.564009
WST 2.736752
XAF 567.576781
XAG 0.016062
XAU 0.000234
XCD 2.70255
XCG 1.799554
XDR 0.705886
XOF 567.581693
XPF 103.194656
YER 236.874984
ZAR 16.328398
ZMK 9001.196581
ZMW 19.061505
ZWL 321.999592
Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford
Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford / Foto: © AFP

Cuando los científicos leen la historia humana en el lodo del lago Crawford

A primera vista, es un lago diminuto como otros miles en Canadá. Pero lo que hay bajo su superficie lo vuelve extraordinario: la excepcional conservación de sus capas geológicas lo convierte en la nueva referencia mundial del Antropoceno.

Tamaño del texto:

Desde hace años, los geólogos intentan establecer el lugar del mundo (conocido como el "clavo de oro") que constituya el mejor punto de referencia para esta propuesta de nueva época geológica, sinónimo del considerable impacto de la actividad humana sobre el planeta.

Y ese lugar es un pequeño lago de la provincia canadiense de Ontario, a las afueras de Toronto, la principal ciudad del país, según anunció el martes el grupo de trabajo sobre el Antropocentro, creado por la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS).

Cuenta la leyenda local que este lago no tiene fondo. Sin embargo, su profundidad no tiene parangón: los sedimentos muestran, más que en ningún otro lugar de la Tierra, que el hombre ha transformado el planeta a todos los niveles. Y eso incluye el nivel geológico, en la composición física de la tierra.

"El lago es muy profundo, pero no es muy grande. Esto significa que el agua no se mezcla hasta el fondo, por lo que los sedimentos que se acumulan no se alteran", explica Francine McCarthy, de la Universidad de Brock, con quien la AFP se reunió en abril, cuando se tomaban las últimas muestras para seleccionar el "clavo de oro".

- Carbón y petróleo -

Durante siglos, el lago Crawford absorbió silenciosamente los signos de cambio del mundo exterior. Todo lo que flota en la superficie termina en las profundidades del lago.

Los primeros humanos que dejaron su huella en el lago fueron aldeanos iroqueses que construyeron casas en las orillas en el siglo XV. Posteriormente, los sedimentos muestran la creciente influencia de los europeos en el paisaje.

Luego, en el siglo XX, fue el turno de las cenizas negras -resultado de la combustión de carbón y petróleo-, que se acumularon en el lago en esta región de desarrollo urbano e industrialización. Poco a poco, también aparecen en el lodo metales pesados como el cobre y el plomo.

"Podemos observar perturbaciones locales y acontecimientos regionales, como la contaminación", confirma Paul Hamilton, investigador del Museo de Historia Natural de Canadá. Y los sedimentos "también documentan cambios globales, es decir, la lluvia atmosférica de productos químicos".

"Cada año tiene su propia personalidad, un poco como las personas", se entusiasma McCarthy mientras muestra las líneas anuales del "núcleo" geológico extraído del lago.

Estas muestras sirven de marcadores, y extraerlas requiere destreza, precisión y rapidez.

Tim Patterson, investigador de la Universidad Carleton en Ottawa, y su equipo, son especialistas en este campo. Para recuperar capas de sedimentos de las profundidades del lago sin dañarlas, llenan grandes tubos metálicos con hielo seco y alcohol.

En estos largos palos helados, de unos dos metros de largo, que se sumergen en el lago durante media hora, el sedimento se pega formando una sucesión de líneas muy marcadas para cada año, como los anillos de un árbol.

- Gran aceleración -

Durante el muestreo de abril, fueron los restos de plutonio los que interesaron especialmente a Patterson.

De hecho, el inicio del Antropoceno se propuso en 1950 "para destacar algo bastante único en la historia del mundo: las pruebas nucleares", explica.

"Los humanos nunca habían hecho eso antes. Y eso deja una huella, no sólo a nivel regional, sino en todo el mundo", añade el investigador.

La mitad del siglo XX marcaría también ese momento crucial en el que todo se descontroló, cuando la humanidad entró en una fase de gran aceleración (consumo, producción, contaminación, etc).

"Durante 12.000 años, las cosas sucedieron de la misma manera. Y de repente, muy de repente, todo cambió. Hoy, la Tierra ha sido suficientemente modificada por la actividad humana como para comportarse de una forma diferente", afirma McCarthy, que trabaja en el sitio desde 1984.

Y mantiene la esperanza: "Si los geólogos, que son los que descubrieron el plutonio y el petróleo en las rocas, aceptan que hay un cambio fundamental debido al hombre, quizá se tomen medidas".

P.Navarro--TFWP