Baño de multitudes para León XIV en París tras alertar sobre los riesgos de la IA
Aclamado por multitudes en las calles de París, el papa León XIV advirtió este viernes contra el riesgo de perder la humanidad en un "paraíso de máquinas" impulsado por la inteligencia artificial.
El pontífice recorrió las calles en papamóvil hasta la imponente catedral de Notre-Dame. Los fieles saludaban con banderas amarillas y blancas del Vaticano.
A su paso por el boulevard Saint-Michel frente a los jardines del Luxemburgo, el papa estadounidense-peruano sonrió y dio un largo saludo a la comunidad de Perú, que rompió en gritos de júbilo.
"¡Me leyó el cartel. ¡Me siento recontrabien, superfeliz!", dijo a AFP Aida Huamán, una peruana de 56 años, que vive en Lima y vino hace un mes a Francia para ver a su hija y al papa.
En sus manos, lleva el cartel "Papa León XIV. Perú contigo", que levantó al paso del pontífice, mientras el resto del grupo de compatriotas y latinoamericanos presentes gritaban: "¡Viva el papa!" o "¡El papa es peruano!".
"Se siente algo extraordinario, una vibra tremenda", agrega la mujer.
"Lo he llorado todo. Nos ha mirado", asegura, aún emocionada, Issen Mote, una fotógrafa peruana de 46 años y que vive desde hace seis en Francia.
Es la primera visita oficial en 18 años de un papa a este país, que ha hecho de la laicidad una de sus enseñas.
A su llegada, el pontífice fue recibido con honores militares por el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, vestida de negro.
Su primera parada fue en el Palacio del Elíseo, donde el líder espiritual de 1.400 millones de católicos instó a "formar las mentes en un discernimiento ético capaz de distinguir lo que es moralmente bueno", para que el progreso tecnológico esté al servicio de la dignidad humana.
El sumo pontífice ya había dedicado en mayo su primera encíclica, "Magnifica Humanitas", a la IA, una tecnología que llamó a "desarmar" para "impedirle el dominio sobre lo humano".
Justo antes, Macron abogó por establecer una "organización internacional" para que los "modelos más avanzados" de inteligencia artificial no terminen "en manos de unos pocos".
- "Muerte programada" -
En su discurso, León XIV condenó "las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos" y "la oferta de una muerte programada".
Francia fue el primer país en inscribir la "libertad garantizada" a abortar en su Constitución y en julio aprobó el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en determinados casos.
"La tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano", señaló el papa.
Se espera que un millón de personas sigan al pontífice durante sus dos días en París, donde se ven carteles dándole la bienvenida en las iglesias y ya se desplegó una gran carpa para su misa el sábado en los Campos Elíseos.
"Estamos bien contentos de estar cerca de él y transmitirle nuestra alegría", aseguró Carmen Quintana, una "emocionada" jubilada de 71 años y vicemayordoma de la Hermandad peruana de Cargadores del Señor de los Milagros de París.
Su hermandad llamó a la comunidad latinoamericana a acoger con "banderas, música y baile" al pontífice, que en noviembre viajará a Uruguay, Argentina y Perú.
- "Sed espiritual" -
Tras su visita al Elíseo, visitó la sede de la Unesco, en París.
Como en España en junio, la jornada terminará con una vigilia con jóvenes en el mítico Estadio de Francia, al norte de París, donde se esperan 80.000 participantes de entre 17 y 35 años, así como canciones pop y conversaciones con León XIV.
Esta visita en tres etapas -París, Lourdes y Metz- moviliza un fuerte dispositivo de 15.000 policías y gendarmes y costará 27 millones de euros (unos 30 millones de dólares).
Desde la acogida de migrantes hasta la paz en Europa, el pontífice abordará una amplia gama de temas, siete meses antes de una elección presidencial en Francia muy abierta que la extrema derecha lidera en los sondeos.
El viaje también tiene lugar en un momento decisivo para la Iglesia en Francia, dividida entre la caída de la práctica religiosa y el aumento de los bautismos de jóvenes desde hace cinco años.
La visita continuará sábado y domingo en Lourdes, donde se reunirá con víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia, y terminará en Metz, con un discurso sobre la paz y la Unión Europea.
G.Dominguez--TFWP