The Fort Worth Press - Luisiana realoja a los primeros refugiados climáticos de EEUU

USD -
AED 3.672502
AFN 65.50318
ALL 80.628757
AMD 365.798767
AOA 916.999976
ARS 1498.374981
AUD 1.417374
AWG 1.8
AZN 1.699154
BAM 1.692916
BBD 2.014568
BDT 123.588552
BHD 0.37722
BIF 2985
BMD 1
BND 1.279944
BOB 11.902742
BRL 5.108295
BSD 1.000186
BTN 95.272595
BWP 13.474481
BYN 2.973639
BYR 19600
BZD 2.011625
CAD 1.393197
CDF 2270.498706
CHF 0.809755
CLF 0.023261
CLP 915.489886
CNY 6.747602
CNH 6.745935
COP 3141.19
CRC 454.083156
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.444394
CZK 21.006601
DJF 177.719934
DKK 6.474275
DOP 58.31411
DZD 132.766057
EGP 49.8796
ERN 15
ETB 161.732285
EUR 0.865953
FJD 2.211019
FKP 0.741752
GBP 0.740095
GEL 2.609866
GGP 0.741752
GHS 11.742659
GIP 0.741752
GMD 73.498985
GNF 8783.979711
GTQ 7.631949
GYD 209.473935
HKD 7.845275
HNL 26.810468
HRK 6.525991
HTG 130.781582
HUF 315.635499
IDR 17797.95
ILS 2.99815
IMP 0.741752
INR 95.40005
IQD 1310.320352
IRR 1374725.000403
ISK 123.159789
JEP 0.741752
JMD 158.842547
JOD 0.708963
JPY 159.1495
KES 129.37002
KGS 87.450509
KHR 4055.276404
KMF 425.999922
KRW 1418.740227
KWD 0.30901
KYD 0.833557
KZT 466.315817
LAK 22589.133464
LBP 89569.586725
LKR 335.223191
LRD 180.535539
LSL 16.184058
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.374185
MAD 9.327349
MDL 17.383589
MGA 4283.754366
MKD 53.298393
MMK 2099.549591
MNT 3594.253507
MOP 8.082819
MRU 40.117892
MUR 46.999745
MVR 15.449987
MWK 1734.362219
MXN 17.137502
MYR 4.094102
MZN 63.904973
NAD 16.183988
NGN 1361.680114
NIO 36.804771
NOK 9.490595
NPR 152.43466
NZD 1.698495
OMR 0.384492
PAB 1.00019
PEN 3.37859
PGK 4.422247
PHP 60.812016
PKR 277.683276
PLN 3.72665
PYG 5953.509307
QAR 3.646216
RON 4.541503
RSD 101.657952
RUB 82.496406
RWF 1469.321688
SAR 3.744856
SBD 8.065696
SCR 13.862329
SDG 600.492135
SEK 9.486035
SGD 1.28046
SLE 24.603075
SOS 571.628891
SRD 37.750496
STD 20697.981008
STN 21.206705
SVC 8.751915
SZL 16.181149
THB 32.990133
TJS 9.236988
TMT 3.51
TND 2.932016
TRY 47.734898
TTD 6.784444
TWD 32.2421
TZS 2649.998004
UAH 44.866895
UGX 3725.519898
UYU 40.293437
UZS 11934.665755
VES 755.762397
VND 26155
VUV 119.366412
WST 2.733717
XAF 567.78312
XAG 0.01515
XAU 0.000227
XCD 2.70255
XCG 1.802664
XDR 0.70614
XOF 567.788035
XPF 103.229492
YER 238.4023
ZAR 16.191815
ZMK 9001.195129
ZMW 18.708803
ZWL 321.999592
Luisiana realoja a los primeros refugiados climáticos de EEUU
Luisiana realoja a los primeros refugiados climáticos de EEUU / Foto: © AFP

Luisiana realoja a los primeros refugiados climáticos de EEUU

"¡No veo la hora de mudarme, espero este día desde hace una eternidad!", dice Joann Bourg frente a su nuevo hogar, a 60 km de la isla del sur de Estados Unidos en que nació, un área que se hunde gradualmente en el Golfo de México.

Tamaño del texto:

Bourg está entre la decena de indígenas americanos de la Isle de Jean Charles, en el estado de Luisiana, que a finales de agosto recibieron finalmente las llaves de las casas construidas para ellos en Schriever, en el interior de las tierras cajunes.

Son los primeros beneficiarios de una ayuda federal para el realojamiento de desplazados otorgada a ese estado en 2016. Son, también, los primeros refugiados climáticos de Estados Unidos.

"La casa que teníamos en la isla fue nuestro hogar desde siempre. Mis hermanos y yo crecimos allí, íbamos a la escuela allí", recuerda Joann, cuya residencia familiar quedó completamente destruida.

El lugar del que debieron huir, la Isle de Jean Charles, tiene apenas un kilómetro cuadrado y está poblado por descendientes de varias tribus amerindias que se refugiaron allí para escapar de la persecución estatal en el siglo XIX.

Pero el calentamiento global ha convertido a la isla en un símbolo del mal que devora Luisiana: la erosión.

Este estado, afectado regularmente por devastadores huracanes, ve desde mucho tiempo cómo su línea costera retrocede inexorablemente.

- 90% del territorio sumergido -

En total, se construirán 37 casas nuevas en Schriever para albergar a cien residentes o exresidentes de la Isle de Jean Charles, gracias a los 48 millones de dólares de la ayuda federal.

"Se trata del primer proyecto de este tipo en la historia de nuestro país", dice el gobernador demócrata de Luisiana, John Bel Edwards, quien asistió a la entrega de las propiedades.

"Ya habíamos comprado casas para trasladar a la gente. Pero nunca habíamos trasladado a una comunidad entera debido al cambio climático", apunta.

Desde la década de 1930, la Isle de Jean Charles ha perdido el 90% de su superficie, explica Alex Kolker, profesor asociado del Consorcio Marino de las Universidades de Luisiana.

La isla ya era frágil, y el cambio climático "la ha puesto aún más en peligro", dice: el nivel del mar está subiendo, el suelo se está hundiendo y la erosión es rampante. La frecuencia e intensidad de las tormentas agrava el problema.

Esta zona es "una de las más vulnerables de Luisiana", un estado que figura a su vez entre los más vulnerables de todo Estados Unidos, destaca Kolker.

- Árboles muertos -

A lo largo de la única ruta de la Isle de Jean Charles todavía pueden verse algunas decenas de casas, de las cuales a menudo solo quedan los pilotes.

El pasado verano boreal, el huracán Ida golpeó la isla con mucha fuerza, arrasando parte del techo de Chris Brunet. El hombre colocó un cartel en el exterior de su vivienda: "El cambio climático apesta".

En silla de ruedas desde la adolescencia, Brunet vive actualmente en una caravana, al pie de la casa donde crió a sus sobrinos huérfanos.

Indiferente a los mosquitos del atardecer y hablando a veces en un francés acadiano antiguo, este indígena de 57 años explica que los terroríficos huracanes no son nada comparados con el agua del mar que se come cada vez más el pantano.

"Tantos árboles han muerto por la penetración del agua salada", lamenta.

Sin embargo, Brunet, que sigue arraigado al lugar donde su familia ha vivido desde hace cinco generaciones, rechazó obstinadamente por mucho tiempo la posibilidad de abandonar la isla. "¡Nadie lo quería!", exclama.

Finalmente, unos años atrás acabó aceptando la idea de la mudanza defendida por el jefe de su tribu, los choctaws, convencido de que esa era la única manera de preservar a la población.

Pero aquellos cuya casa sigue en pie no quieren abandonar por completo el lugar.

Bert Naquin, una de las nuevas residentes en Schriever, dice que le gustaría volver a pintar la vivienda de su familia en la isla, donde está pasando sus últimas noches.

A sus 64 años, esta mujer que nunca había sido propietaria única de una casa, descubre con alegría las habitaciones y los baños de su nuevo hogar en Schriever.

La nostalgia, sin embargo, ya se le nota. "La isla será siempre el hogar de mi corazón", dice Naquin.

S.Rocha--TFWP