The Fort Worth Press - Caracas, "edén" de los colibríes

USD -
AED 3.672503
AFN 65.999496
ALL 81.915831
AMD 380.151858
ANG 1.79008
AOA 916.99977
ARS 1451.999703
AUD 1.427022
AWG 1.8
AZN 1.706428
BAM 1.655536
BBD 2.022821
BDT 122.831966
BGN 1.67937
BHD 0.377002
BIF 2987.661537
BMD 1
BND 1.276711
BOB 6.964795
BRL 5.238302
BSD 1.004342
BTN 91.842522
BWP 13.228461
BYN 2.875814
BYR 19600
BZD 2.019858
CAD 1.36725
CDF 2155.00032
CHF 0.77799
CLF 0.021809
CLP 861.120171
CNY 6.946504
CNH 6.93417
COP 3629
CRC 498.70812
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.33655
CZK 20.617801
DJF 178.843207
DKK 6.33358
DOP 63.484264
DZD 129.987042
EGP 46.969403
ERN 15
ETB 156.676691
EUR 0.847956
FJD 2.20125
FKP 0.732491
GBP 0.73187
GEL 2.695045
GGP 0.732491
GHS 11.012638
GIP 0.732491
GMD 73.493234
GNF 8819.592694
GTQ 7.706307
GYD 210.120453
HKD 7.813865
HNL 26.532255
HRK 6.386498
HTG 131.728867
HUF 322.696025
IDR 16768
ILS 3.08755
IMP 0.732491
INR 90.31255
IQD 1315.670299
IRR 42125.000158
ISK 122.96017
JEP 0.732491
JMD 157.811362
JOD 0.709027
JPY 155.895503
KES 129.250232
KGS 87.450108
KHR 4046.744687
KMF 417.999643
KPW 899.987247
KRW 1449.299107
KWD 0.30739
KYD 0.836906
KZT 507.178168
LAK 21598.652412
LBP 89531.701448
LKR 311.010475
LRD 186.300651
LSL 16.079552
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.345176
MAD 9.158604
MDL 17.00314
MGA 4482.056104
MKD 52.273363
MMK 2100.119929
MNT 3568.429082
MOP 8.079484
MRU 39.911729
MUR 45.889979
MVR 15.449808
MWK 1742.758273
MXN 17.32664
MYR 3.932498
MZN 63.750072
NAD 16.079688
NGN 1393.90972
NIO 36.985739
NOK 9.686145
NPR 147.062561
NZD 1.657235
OMR 0.384506
PAB 1.004342
PEN 3.382683
PGK 4.306869
PHP 59.093501
PKR 281.341223
PLN 3.57981
PYG 6677.840135
QAR 3.671415
RON 4.320801
RSD 99.594009
RUB 76.950025
RWF 1469.427172
SAR 3.750281
SBD 8.058101
SCR 13.898006
SDG 601.499792
SEK 8.946297
SGD 1.27098
SHP 0.750259
SLE 24.474984
SLL 20969.499267
SOS 574.437084
SRD 38.024954
STD 20697.981008
STN 20.754973
SVC 8.788065
SYP 11059.574895
SZL 16.083999
THB 31.524989
TJS 9.380296
TMT 3.51
TND 2.897568
TOP 2.40776
TRY 43.497245
TTD 6.79979
TWD 31.58098
TZS 2586.539735
UAH 43.28509
UGX 3587.360437
UYU 38.963238
UZS 12278.117779
VES 371.640565
VND 26002
VUV 119.537583
WST 2.726316
XAF 555.683849
XAG 0.011452
XAU 0.000203
XCD 2.70255
XCG 1.81001
XDR 0.691072
XOF 555.251107
XPF 100.950591
YER 238.374989
ZAR 16.00885
ZMK 9001.199363
ZMW 19.709321
ZWL 321.999592
Caracas, "edén" de los colibríes
Caracas, "edén" de los colibríes / Foto: © AFP

Caracas, "edén" de los colibríes

De niña, Enma Pescador se sentaba con su abuela a contemplar los colibríes que chupaban flores en el patio de su casa en el interior de Venezuela. Ahora recibe a cientos en su jardín en Caracas, considerada un "edén" para estas aves.

Tamaño del texto:

Ella ha visto al menos 26 de las 35 especies identificadas en Caracas y sus adyacencias desde que comenzó a poner bebederos hace unos 10 años, inspirada en aquellas tardes con su abuela.

La escena es surrealista: bandadas de colibríes, que se desplazan a entre 50 y 120 km/h, se apoderan del espacio. Son tantos que el zumbido que emiten al batir las alas se escucha nítido.

Los bebederos se llenan de veloces aleteos azulados, violeta, verde, naranja, cobrizos, fucsia, rojizos... Sus tonalidades varían según la luz que reciben.

Suelen darse feroces peleas entre estos pequeñines territoriales cuyos desafiantes movimientos los asemejan a diminutos aviones caza.

Pero conforme se acerca la noche se concentran más en alimentarse.

Unas 100 especies han sido documentadas en Venezuela, según el naturalista Alberto Blanco Dávila, de los jardines ecológicos Topotepuy, donde estudian su comportamiento y los reciben en bebederos.

Pescador, que se inició en la fotografía con una cámara de su hijo, ha captado momentos tan íntimos como una madre alimentando a su cría, que comparte en su cuenta en Instagram con más de 12.000 seguidores.

En promedio, destina unos tres kilos de azúcar por día que mezcla con agua y deposita en múltiples bebederos. De un kilo obtiene cinco litros de néctar y en los meses de migraciones, que van de mayo a julio, duplica la cantidad.

Los mantiene limpios para evitar la proliferación de hongos nocivos, y es cuidadosa en la preparación del néctar, del que necesitan tomar tanto como puedan sobretodo en la tarde, el momento de mayor frenesí.

Con un metabolismo 77 veces superior al de un humano promedio, gastan tanta energía durante el día, que por la noche entran en un estado de "sueño profundo" o "entorpecimiento", semejante a una hibernación de "muy corta duración", detalla Blanco Dávila.

Pescador, una ama de casa que se dedicó al jardín cuando sus hijos emigraron, ha rechazado su oferta de llevarla fuera de Venezuela. "Esto no lo tendré en ningún otro lugar", dice sonriente.

- Caos vs. naturaleza -

Es ensordecedor el bullicio de la ciudad que irrumpe en el apartamento de Tomás Fernández, pero no impide que los colibríes lleguen a los bebederos que dispuso en el balcón y las ventanas de la cocina y su habitación.

Fernández, un chef de 55 años que recibe unos 20 ejemplares por día de cuatro especies, describe Caracas como un "la ciudad de los colibríes".

Blanco Dávila explica que Caracas es "una de las ciudades más biodiversas del mundo", pese al caos y el ruido.

De hecho, en Topotepuy, un jardín privado de 554 hectáreas, que conserva la última "isla" de bosque nublado al sureste de Caracas, han sido documentadas 22 especies.

"Tienes demasiados ecosistemas", remarca Fernández, que con los años se ha vuelto un conocedor de estas aves. "Selva nublada, selva lluviosa, pre páramos en (el cerro) El Ávila, zona xerófita en (la costera) La Guaira, además de un valle".

Todo alrededor de Fernández, amigo de Pescador y también dedicado a la fotografía de naturaleza, refleja su conexión con los colibríes: fotos y esculturas de madera de bambú hechas por él están regadas por su apartamento.

Su relación con los "tucusitos", como también se conocen en Venezuela, comenzó de manera fortuita en 2009 luego de renunciar a su trabajo como chef principal en un lujoso hotel. Empezó en el jardín de su mamá, adonde llegaban por centenares, y ahora recreó en su apartamento un pequeño hábitat con ramas secas, claves para que puedan posarse.

La colocación de bebederos, no obstante, divide opiniones, pues algunos ornitólogos advierten que puede modificar los hábitos de los colibríes y afectar su rol polinizador.

"Un colibrí puede visitar en el bosque normal entre 1.000 a 2.000 flores diarias para alimentarse", apunta Blanco Dávila, que considera que los bebederos representan "solo un complemento más" a una dieta que incluye ciertos insectos.

"No se está perturbando o no se está cortando su función de polinizadores, ellos siguen polinizando".

F.Garcia--TFWP