The Fort Worth Press - Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna

USD -
AED 3.672504
AFN 64.000368
ALL 80.660025
AMD 364.155001
ANG 1.790365
AOA 918.000367
ARS 1524.750402
AUD 1.417435
AWG 1.8
AZN 1.70397
BAM 1.716593
BBD 2.014833
BDT 123.096502
BGN 1.683441
BHD 0.377145
BIF 3013.033747
BMD 1
BND 1.278097
BOB 12.259622
BRL 5.188104
BSD 1.000307
BTN 95.794093
BWP 13.621802
BYN 3.022425
BYR 19600
BZD 2.011937
CAD 1.41345
CDF 2340.000362
CHF 0.828271
CLF 0.024357
CLP 961.770396
CNY 6.71325
CNH 6.734304
COP 3348.488173
CRC 454.820731
CUC 1
CUP 24.008426
CVE 96.778865
CZK 21.384404
DJF 178.136657
DKK 6.562804
DOP 59.49006
DZD 134.160706
EGP 51.788213
ERN 15
ETB 162.282003
EUR 0.87791
FJD 2.24725
FKP 0.754924
GBP 0.754689
GEL 2.61504
GGP 0.754924
GHS 11.618906
GIP 0.754924
GMD 73.503851
GNF 8797.998859
GTQ 7.639444
GYD 209.30355
HKD 7.842504
HNL 26.849519
HRK 6.613804
HTG 130.916751
HUF 320.61504
IDR 17914.1
ILS 3.04806
IMP 0.754924
INR 95.817504
IQD 1310.484048
IRR 1374575.000352
ISK 120.260386
JEP 0.754924
JMD 158.265678
JOD 0.70904
JPY 157.24504
KES 129.644095
KGS 87.448204
KHR 4068.10901
KMF 433.00035
KPW 900.000318
KRW 1354.240383
KWD 0.30864
KYD 0.833633
KZT 443.156186
LAK 22438.232325
LBP 89581.428007
LKR 330.293588
LRD 172.063018
LSL 16.32106
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.395752
MAD 9.599596
MDL 17.756616
MGA 4416.553298
MKD 54.043972
MMK 2099.36214
MNT 3596.164164
MOP 8.082152
MRU 40.243999
MUR 47.530378
MVR 15.450378
MWK 1734.585509
MXN 17.760378
MYR 4.074104
MZN 63.910377
NAD 16.32106
NGN 1326.380377
NIO 36.810462
NOK 9.50785
NPR 153.270725
NZD 1.749629
OMR 0.385571
PAB 1.000307
PEN 3.395971
PGK 4.456927
PHP 62.347038
PKR 277.197262
PLN 3.83775
PYG 5896.344407
QAR 3.646377
RON 4.629204
RSD 103.085092
RUB 84.346338
RWF 1478.474569
SAR 3.755913
SBD 8.000512
SCR 13.863038
SDG 601.503676
SEK 9.91775
SGD 1.278404
SHP 0.755002
SLE 24.650371
SLL 20969.491881
SOS 571.729495
SRD 37.667504
STD 20697.981008
STN 21.503489
SVC 8.753236
SYP 13002.000254
SZL 16.317198
THB 33.375038
TJS 9.228244
TMT 3.51
TND 2.961425
TOP 2.40776
TRY 48.942504
TTD 6.803879
TWD 31.728704
TZS 2654.934831
UAH 44.794751
UGX 3918.023434
UYU 40.075482
UZS 11839.206565
VES 852.43145
VND 25976
VUV 118.388248
WST 2.745723
XAF 575.871484
XAG 0.015553
XAU 0.000233347179
XCD 2.70255
XCG 1.80287
XDR 0.707052
XOF 575.871484
XPF 104.673717
YER 236.650363
ZAR 16.190363
ZMK 9001.203584
ZMW 19.513758
ZWL 321.999592
SSP 5712.591904
MXV 2.012596
Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna
Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna / Foto: © AFP/Archivos

Científicos cartografían el lecho marino, más desconocido que la Luna

Los fondos marinos cubren tres cuartas partes del planeta, pero están menos cartografiados que la Luna. Sin embargo desde hace años, una iniciativa global trabaja para obtener una imagen clara de esta parte tan desconocida del mundo.

Tamaño del texto:

Entender las profundidades de los océanos es crucial para la instalación de cables submarinos, para calcular las trayectorias de los tsunamis o para proyectar cómo se elevará el mar ante el calentamiento del clima.

Cuando la iniciativa Seabed 2030 (Fondos Marinos 2030) se puso en marcha en 2017, solo un 6% del suelo oceánico estaba adecuadamente cartografiado.

Desde entonces, haciendo uso de datos históricos, sónares de buques industriales y de investigación y el creciente poder de las computadoras, el proyecto ha conseguido elevar ese porcentaje al 25%.

"A medida que juntamos más datos, obtenemos esta hermosa fotografía del fondo marino, es como enfocarla", afirma Vicki Ferrini, responsable del proyecto del Centro del Oceáno Índico y Atlántico.

"Empiezas a ver los detalles y los patrones, empiezas a entender los procesos oceánicos de otra forma", agrega esta investigadora del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia.

La tecnología de los satélites nos permite ahora acercarnos a la superficie de la Luna o a un barrio situado en la otra punta del mundo, pero cuando se refiere al fondo oceánico, hay un problema básico.

"La física... El agua está en medio", dice Ferrini.

Aunque hay algunos instrumentos que pueden llegar a las partes más superficiales del fondo marino, para la mayor parte del océano solo se disponen de los métodos acústicos: el sónar que emite ondas hacia el lecho marino y recupera los datos de las profundidades.

Antes, la mayoría de barcos usaban sónares de un solo haz, que enviaban un solo impulso sonoro, con lo que solo podían ofrecer datos de un lugar cada vez.

Ahora, los sónares multihaz son habituales, explica Martin Jakobsson, decano de ciencia terrestre y medioambiental en la Universidad de Estocolmo y codirector del centro Ártico y Pacífico Norte de Seabed 2030.

"Consigues una franja, casi como una vista en 3D directamente, y esto es exactamente lo que queremos para cartografiar el océano".

- "Más geopolítico que nunca" -

Pero la disponibilidad de esta tecnología no ha conducido a un centro de intercambios de datos ni a un formato estandarizado de esta información.

Los barcos recogen estas imágenes en distintas resoluciones y la captura de los datos puede verse afectada por la turbidez del agua o las mareas.

Para filtrar, corregir e integrar los datos entra en juego la iniciativa Seabed 2030.

"Tenemos un auténtico embrollo", dice Ferrini. "Damos lo mejor para entretejerlo todo (...) asegurándonos de que normalizamos y justificamos todas las mediciones".

El proyecto se ha fijado objetivos de resolución relativamente amplios para el cartografiado, con celdas del tamaño de 400 metros cuadrados para la mayor parte del océano, pero incluso así es un proceso complicado.

"Es una cuestión de coste" porque la "gente no sabe por qué es necesario", explica Jakobsson. "Y ahora es más geopolítico que nunca antes", especialmente en el disputado océano Ártico, apunta.

- "Simplemente hermoso" -

El proyecto se ha beneficiado de algunos avances tecnológicos, como los mismos sónares multihaz o la mayor potencia de computación de los ordenadores.

El aprendizaje automático de las máquinas ayuda también con el procesado de datos y el reconocimiento de patrones, e incluso puede ayudar a mejorar las imágenes y tratar de rellenar algunos vacíos.

"A medida que empezamos a juntar cada fragmento y completamos la imagen (...), empezamos a ver estos increíbles canales serpenteantes en el lecho marino que parecen exactamente como lo que vemos en la tierra", explica Ferrini. Es "simplemente hermoso", agrega.

Parte del proyecto, financiado por la organización sin fines de lucro japonesa Nippon Foundation, ha sido encontrar los principales vacíos en el conocimiento del lecho marino, normalmente en mar abierto y zonas alejadas de las rutas comerciales más habituales.

Plataformas autónomas y flotantes equipadas con un sónar podrían acelerar la recolección de datos, aunque por ahora el descubrir datos "ocultos" que no han sido compartidos está ayudando a rellenar muchos huecos.

Su trabajo coincide con el debate en la comunidad internacional sobre si abrir el lecho marino para explotar minerales usados en la transición energética.

La cuestión genera discrepancias y muchos científicos, como la misma Ferrini, reclaman no llevar a cabo estas operaciones sin antes disponer de más investigaciones sobre sus consecuencias. "Necesitamos tener datos para tomar decisiones informadas y todavía no los tenemos", dijo.

L.Holland--TFWP