The Fort Worth Press - Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay ven la guerra a distancia

USD -
AED 3.67315
AFN 63.493234
ALL 82.893849
AMD 377.199436
ANG 1.790083
AOA 917.000252
ARS 1376.779803
AUD 1.436255
AWG 1.80225
AZN 1.696542
BAM 1.686202
BBD 2.015182
BDT 122.789623
BGN 1.709309
BHD 0.377512
BIF 2970
BMD 1
BND 1.279061
BOB 6.913944
BRL 5.223696
BSD 1.000522
BTN 94.115213
BWP 13.635619
BYN 2.965482
BYR 19600
BZD 2.012485
CAD 1.380855
CDF 2279.999898
CHF 0.791075
CLF 0.023239
CLP 917.594531
CNY 6.901497
CNH 6.90132
COP 3702.49
CRC 465.236584
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.624984
CZK 21.130199
DJF 177.720054
DKK 6.45369
DOP 60.375008
DZD 132.589624
EGP 52.529501
ERN 15
ETB 157.299098
EUR 0.863701
FJD 2.245988
FKP 0.747226
GBP 0.74735
GEL 2.694981
GGP 0.747226
GHS 10.950161
GIP 0.747226
GMD 73.498543
GNF 8780.000028
GTQ 7.657854
GYD 209.347342
HKD 7.81702
HNL 26.519668
HRK 6.508302
HTG 131.207187
HUF 333.793973
IDR 16846.35
ILS 3.11585
IMP 0.747226
INR 94.243603
IQD 1310
IRR 1313149.999755
ISK 123.67991
JEP 0.747226
JMD 157.605908
JOD 0.70903
JPY 159.263503
KES 129.749591
KGS 87.449199
KHR 4012.999815
KMF 427.000536
KPW 900.014346
KRW 1500.779793
KWD 0.30652
KYD 0.833829
KZT 482.773486
LAK 21585.000114
LBP 89550.000464
LKR 314.680461
LRD 183.649834
LSL 16.94008
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.374992
MAD 9.327504
MDL 17.495667
MGA 4170.000275
MKD 53.241151
MMK 2100.167588
MNT 3569.46809
MOP 8.057787
MRU 40.129923
MUR 46.469729
MVR 15.449832
MWK 1736.999516
MXN 17.730698
MYR 3.964499
MZN 63.952774
NAD 16.929973
NGN 1386.309982
NIO 36.720102
NOK 9.68736
NPR 150.586937
NZD 1.71787
OMR 0.384499
PAB 1.000578
PEN 3.460503
PGK 4.309501
PHP 60.0285
PKR 279.050244
PLN 3.69196
PYG 6510.184287
QAR 3.644048
RON 4.400402
RSD 101.435012
RUB 80.994805
RWF 1460
SAR 3.751581
SBD 8.042037
SCR 14.729951
SDG 601.000356
SEK 9.334045
SGD 1.279855
SHP 0.750259
SLE 24.549765
SLL 20969.510825
SOS 571.000338
SRD 37.340498
STD 20697.981008
STN 21.4
SVC 8.755292
SYP 110.948257
SZL 16.897857
THB 32.638498
TJS 9.58109
TMT 3.5
TND 2.9375
TOP 2.40776
TRY 44.358965
TTD 6.803525
TWD 31.907949
TZS 2570.05902
UAH 43.92958
UGX 3702.186911
UYU 40.504889
UZS 12199.999554
VES 462.09036
VND 26350
VUV 119.508072
WST 2.738201
XAF 565.560619
XAG 0.013803
XAU 0.00022
XCD 2.70255
XCG 1.803352
XDR 0.702492
XOF 563.498164
XPF 103.449958
YER 238.649993
ZAR 16.916097
ZMK 9001.198562
ZMW 18.736367
ZWL 321.999592
Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay ven la guerra a distancia
Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay ven la guerra a distancia

Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay ven la guerra a distancia

Muy lejos de Moscú y Kiev, los habitantes de San Javier, una pequeña localidad uruguaya fundada hace un siglo por campesinos rusos, dicen estar "orgullosos" de sus raíces y de la singularidad de su cultura eslava, pero rechazan la guerra.

Tamaño del texto:

Con sus calles en cuadrícula, sus casas bajas y sus grandes extensiones agrícolas alrededor, San Javier, asentado a orillas del río Uruguay, luce a primera vista como cualquier otro pueblo del interior uruguayo.

Pero a la vuelta de una esquina, unas inscripciones en cirílico, el recién pintado centro cultural "Máximo Gorki" y cinco grandes matrioskas, las famosas muñecas rusas, erigidas en la plaza principal recuerdan una historia "bastante especial no solamente en Uruguay sino en Sudamérica", subraya Leonardo Martínez, adjunto del alcalde de la localidad de 1.800 habitantes.

Esta historia comienza en 1913 cuando 300 familias de la región de Vorónezh, en el oeste de Rusia, desembarcaron en Montevideo. Se trataba de seguidores del "Nuevo Israel", considerada entonces una "secta" por la religión ortodoxa y las autoridades zaristas, que huían de la persecución.

Unos meses después, 600 personas se instalaron en San Javier, 370 km al noroeste de la capital, Montevideo.

Esta colonia agrícola rusa totalmente autónoma fue entonces la más grande en establecerse en América del Sur y se dedicó con éxito a la explotación de la tierra. Un siglo después, el girasol, flor introducida por estos colonos en Uruguay, se exhibe por todas partes como símbolo del pueblo.

"Ver las fotos [de la época] nos genera un poco de nostalgia (...) por el gran sacrificio que hicieron" aquellos precursores, dice Martínez, de 43 años y nieto de fundadores, en el pequeño museo histórico del municipio. Por eso, se esfuerzan para mantener viva la cultura, agrega.

Sin dar cifras precisas, la alcaldía asegura que un "alto porcentaje" de la población del pueblo desciende de la "colonia rusa", aunque con el tiempo se ha convertido en un "crisol" de poblaciones y culturas.

El restaurante local ofrece "asado" uruguayo (carne a la parrilla) pero también "shashlik", un plato ruso muy popular de brochetas de carne marinada en limón, y la plaza del pueblo se utiliza para los ensayos de grupos de danzas folclóricas tanto "criollas" como rusas.

- "Entre hermanos" -

Si bien el pueblo reivindica su identidad, que ha convertido en atractivo turístico, ahora observa a distancia el estallido de la guerra ruso-ucraniana, a más de 10.000 km de distancia.

No se ven banderas ni pancartas de protesta; ninguna manifestación altera la tranquilidad de sus calles.

"No he visto en San Javier una postura explícita" respecto al conflicto, aunque "estamos en contra (de) la guerra, eso queda clarísimo", declara Martínez.

Leonardo Lorduguin, de 22 años, que dedica una página de Facebook a la memoria de su pueblo, tampoco quiere tomar posición. Apasionado del ruso, que estudió durante dos años, ahora es uno de los pocos de su generación que habla el idioma.

Al igual que otros habitantes, señala que los colonos fundadores procedían de la "Gran Rusia", que abarcaba varios pueblos.

"En 1913 vinieron solo rusos, pero algunos tenían apellidos ucranianos", cuenta. "En 1914 llegaron ucranianos en grupos mucho más chicos a Montevideo y les decían que en San Javier había una colonia rusa", así que se incorporaron a ella, dice, citando desordenadamente apellidos rusos y ucranianos de habitantes del pueblo.

Solo algunos mayores siguen hablando ruso junto con el español, como Alejandro Sabelin, de 80 años, cuyo padre nació en San Javier tres meses después de que sus abuelos llegaran de Rusia.

En su modesta casa, bajo el retrato de sus abuelos, este anciano que nunca ha estado en el país de sus antepasados suelta un largo suspiro cuando le preguntan por el conflicto.

"Lamento mucho mucho lo que está pasando, porque es matarse prácticamente entre hermanos", dice. Pero "no voy a dejar de apoyar a Rusia".

Y agrega: "La guerra es algo atroz, lo que está pasando es horrible".

X.Silva--TFWP