The Fort Worth Press - Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay observan la guerra a distancia

USD -
AED 3.672504
AFN 65.503991
ALL 80.193613
AMD 365.443623
ANG 1.789783
AOA 918.000367
ARS 1475.150612
AUD 1.415829
AWG 1.80125
AZN 1.70397
BAM 1.690479
BBD 2.011669
BDT 122.606854
BGN 1.696366
BHD 0.37668
BIF 2985.954449
BMD 1
BND 1.277583
BOB 11.640953
BRL 5.222404
BSD 0.998833
BTN 95.261679
BWP 13.45607
BYN 3.037988
BYR 19600
BZD 2.008816
CAD 1.38765
CDF 2273.000362
CHF 0.813512
CLF 0.023251
CLP 913.600415
CNY 6.743204
CNH 6.74452
COP 3115.519253
CRC 449.371191
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.306625
CZK 20.930304
DJF 177.864212
DKK 6.460604
DOP 58.464065
DZD 131.663425
EGP 49.854358
ERN 15
ETB 161.573793
EUR 0.864504
FJD 2.234204
FKP 0.737767
GBP 0.739153
GEL 2.610391
GGP 0.737767
GHS 10.937378
GIP 0.737767
GMD 73.503851
GNF 8773.931458
GTQ 7.6209
GYD 208.928649
HKD 7.84715
HNL 26.775574
HRK 6.512304
HTG 130.645231
HUF 313.830388
IDR 17828.1
ILS 2.955104
IMP 0.737767
INR 95.450504
IQD 1308.440296
IRR 1374587.503816
ISK 122.903814
JEP 0.737767
JMD 158.174511
JOD 0.70904
JPY 159.30404
KES 129.09806
KGS 87.450384
KHR 4041.661265
KMF 427.00035
KPW 900.000294
KRW 1416.470383
KWD 0.30868
KYD 0.832361
KZT 463.468603
LAK 22542.892951
LBP 89443.536886
LKR 332.365271
LRD 181.287005
LSL 16.158607
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.359825
MAD 9.264013
MDL 17.319677
MGA 4300.099399
MKD 53.182938
MMK 2099.658525
MNT 3597.556359
MOP 8.073123
MRU 40.112364
MUR 47.103741
MVR 15.450378
MWK 1731.967674
MXN 17.023504
MYR 4.085904
MZN 63.910377
NAD 16.158607
NGN 1359.570377
NIO 36.760448
NOK 9.442604
NPR 152.41886
NZD 1.697217
OMR 0.384504
PAB 0.998833
PEN 3.368858
PGK 4.486797
PHP 61.465038
PKR 277.41994
PLN 3.72275
PYG 5995.073253
QAR 3.641125
RON 4.526704
RSD 101.421842
RUB 84.182981
RWF 1468.77566
SAR 3.752773
SBD 8.048583
SCR 13.755996
SDG 600.503676
SEK 9.527038
SGD 1.279604
SHP 0.740866
SLE 24.503667
SLL 20969.499227
SOS 570.811185
SRD 37.974504
STD 20697.981008
STN 21.176369
SVC 8.739358
SYP 13001.999906
SZL 16.156273
THB 33.143038
TJS 9.223994
TMT 3.51
TND 2.928476
TOP 2.40776
TRY 47.867504
TTD 6.76693
TWD 32.021604
TZS 2646.873244
UAH 44.681879
UGX 3710.618436
UYU 40.019016
UZS 11890.747223
VES 770.109104
VND 26148.5
VUV 118.652424
WST 2.734432
XAF 566.970915
XAG 0.015456
XAU 0.000229
XCD 2.70255
XCG 1.800078
XDR 0.707052
XOF 566.970915
XPF 103.081378
YER 237.203589
ZAR 16.16923
ZMK 9001.203584
ZMW 18.87722
ZWL 321.999592
Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay observan la guerra a distancia
Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay observan la guerra a distancia

Los descendientes de una colonia rusa en Uruguay observan la guerra a distancia

Muy lejos de Moscú y Kiev, los habitantes de San Javier, una pequeña localidad uruguaya fundada hace un siglo por campesinos rusos, dicen estar "orgullosos" de sus raíces y de la singularidad de su cultura eslava, pero rechazan la guerra.

Tamaño del texto:

Con sus calles en cuadrícula, sus casas bajas y sus grandes extensiones agrícolas alrededor, San Javier, asentado a orillas del río Uruguay, luce a primera vista como cualquier otro pueblo del interior uruguayo.

Pero a la vuelta de una esquina, unas inscripciones en cirílico, el recién pintado centro cultural "Máximo Gorki" y cinco grandes matrioskas, las famosas muñecas rusas, erigidas en la plaza principal recuerdan una historia "bastante especial no solamente en Uruguay sino en Suramérica", subraya Leonardo Martínez, adjunto del alcalde de la localidad, de 1.800 habitantes.

Esta historia comienza en 1913 cuando 300 familias de la región de Vorónezh, en el oeste de Rusia, desembarcaron en Montevideo. Se trataba de seguidores del "Nuevo Israel", considerada entonces una "secta" por la religión ortodoxa y las autoridades zaristas, que huían de la persecución.

Unos meses después, 600 personas se instalaron en San Javier, 370 km al noroeste de la capital, Montevideo.

Esta colonia agrícola rusa totalmente autónoma fue entonces la más grande en establecerse en América del Sur y se dedicó con éxito a la explotación de la tierra. Un siglo después, el girasol, flor introducida por estos colonos en Uruguay, se exhibe por todas partes como símbolo del pueblo.

"Ver las fotos [de la época] nos genera un poco de nostalgia (...) por el gran sacrificio que hicieron" aquellos precursores, dice Martínez, de 43 años y nieto de fundadores, en el pequeño museo histórico del municipio. Por eso, se esfuerzan para mantener viva la cultura, agrega.

Sin dar cifras precisas, la alcaldía asegura que un "alto porcentaje" de la población del pueblo desciende de la "colonia rusa", aunque con el tiempo se ha convertido en un "crisol" de poblaciones y culturas.

El restaurante local ofrece "asado" uruguayo (carne a la parrilla) pero también "shashlik", un plato ruso muy popular de brochetas de carne marinada en limón, y la plaza del pueblo se utiliza para los ensayos de grupos de danzas folclóricas tanto "criollas" como rusas.

- "Entre hermanos" -

Si bien el pueblo reivindica su identidad, que ha convertido en atractivo turístico, ahora observa a distancia el estallido de la guerra ruso-ucraniana, a más de 10.000 km de distancia.

No se ven banderas ni pancartas de protesta; ninguna manifestación altera la tranquilidad de sus calles.

"No he visto en San Javier una postura explícita" respecto al conflicto, aunque "estamos en contra (de) la guerra, eso queda clarísimo", declara Martínez.

Leonardo Lorduguin, de 22 años, que dedica una página de Facebook a la memoria de su pueblo, tampoco quiere tomar posición. Apasionado del ruso, que estudió durante dos años, ahora es uno de los pocos de su generación que habla el idioma.

Al igual que otros habitantes, señala que los colones fundadores procedían de la "Gran Rusia", que abarcaba varios pueblos.

"En 1913 vinieron solo rusos, pero algunos tenían apellidos ucranianos", cuenta. "En 1914 llegaron ucranianos en grupos mucho más chicos a Montevideo y les decían que en San Javier había una colonia rusa", así que se incorporaron a ella, dice, citando desordenadamente apellidos rusos y ucranianos de habitantes del pueblo.

Solo algunos mayores siguen hablando ruso junto con el español, como Alejandro Sabelin, de 80 años, cuyo padre nació en San Javier tres meses después de que sus abuelos llegaran de Rusia.

Reconoce que el uso de la lengua "se fue perdiendo". Sus propios hijos lo entienden mejor de lo que lo hablan.

En su modesta casa, bajo el retrato de sus abuelos, este anciano que nunca ha estado en el país de sus antepasados suelta un largo suspiro cuando le preguntan por el conflicto.

"Lamento mucho, mucho lo que está pasando, porque es matarse prácticamente entre hermanos", dice. Pero "no voy a dejar de apoyar a Rusia".

Y agrega: "La guerra es algo atroz, lo que está pasando es horrible".

M.T.Smith--TFWP