EEUU advierte a Nicaragua frente a planes de eliminar elecciones
Estados Unidos advirtió el martes que no se quedará "de brazos cruzados" tras el anuncio del presidente Daniel Ortega de que Nicaragua no tendrá más elecciones, lo que hace temer un avance hacia un modelo de partido único.
Ortega, un exguerrillero izquierdista en el poder desde hace casi dos décadas, realizó el anuncio el domingo en momentos en que grupos opositores en el exilio se mostraban esperanzados en que la presión de Estados Unidos y otros países lograse una transición o comicios libres.
La Asamblea Nacional nicaragüense informó este martes que inició el "análisis" de reformas para cumplir las "orientaciones presidenciales".
El presidente Donald Trump y la comunidad internacional "no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura (...) profundiza la represión y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional" de Estados Unidos, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio, en X.
"Abolir" las elecciones "demuestra su cobardía y miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense", añadió.
Ortega y su esposa Rosario Murillo gobiernan con poder absoluto y aniquilaron a la oposición interna tras masivas protestas en 2018 que dejaron unos 300 muertos, consideradas por ellos un intento de golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos.
Washington aplica sanciones al gobierno nicaragüense como la restricción de visado a más de 2.350 funcionarios y sus familiares, pero ha evitado ir tan lejos como en Cuba, sometida a una dura presión que tiene su economía al borde del colapso.
Tras una reforma constitucional aprobada a fines de 2024 que amplió el mandato presidencial de cinco a seis años y elevó el rango de Murilo a copresidenta, Nicaragua debería celebrar elecciones generales en 2027.
Pero Ortega, de 80 años, advirtió el domingo en el 47 aniversario de la revolución sandinista que "en Nicaragua no volverá a haber elecciones" en las que "partidos puestos por los yanquis (Estados Unidos)" puedan tomar el poder.
Su anuncio fue rechazado también por el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien sostuvo que "el régimen ha abandonado la democracia", y por el gobierno de Costa Rica, que llamo a consultas a su embajador en Managua.
- Partido único -
En los últimos comicios, celebrados en noviembre de 2021 tras el encarcelamiento de opositores con posibilidad de disputar la presidencia, Ortega ganó ampliamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), exguerrilla que en julio de 1979 derrocó al dictador Anastasio Somoza.
Con la reforma constitucional, Nicaragua fue definida como un Estado "revolucionario" y "socialista", y elevó a símbolo patrios la bandera rojinegra del FSLN.
Dirigentes opositores consultados por AFP coinciden en que el anuncio de Ortega esconde el temor a perder en una elección competitiva, por lo que ha decidido avanzar hacia un régimen como el de Cuba, donde el Partido Comunista es el único reconocido legalmente y los candidatos son nominados por asambleas vecinales u organizaciones civiles afines al gobierno.
"Ortega confiesa lo que más le inquieta: no ha conseguido neutralizar a la oposición (...), sabe que la voluntad de cambio sigue viva y que aún le disputa el país", declaró Félix Maradiaga, exaspirante presidencial y ex-preso político, despojado de su nacionalidad y exiliado en Estados Unidos.
"El miedo aumentó", asegura por su parte la excomandante guerrillera y ex-presa política Dora María Téllez, al señalar que Murillo "fracasó en tratar de embarcar" a algunas agrupaciones políticas en el país en una "farsa electoral" para maquillar las votaciones.
Para Juan Sebastián Chamorro, coordinador de un movimiento político en el exilio, Ortega finalmente confesó su deseo de "convertir a Nicaragua en un país de partido único como China, Corea del Norte y Cuba".
"Está reaccionando a nuestras presiones y de la comunidad internacional", escribió Chamorro en sus redes sociales.
Activistas opositores como ellos, intelectuales, periodistas y religiosos partieron al exilio -muchos tras estar en prisión-. Unos 450 fueron despojados de su nacionalidad y bienes.
Hace dos semanas, el gobierno eliminó los permisos de trabajo a unos 2.000 abogados, según medios nicaragüenses en el exilio.
Opositores aseguran que Murillo realiza una purga interna, que mantiene en prisión a unos 200 copartidarios, ante un eventual fallecimiento de Ortega, quien sufre lupus e insuficiencia renal.
N.Patterson--TFWP