The Fort Worth Press - La antigua Antioquía se vuelve una ciudad de contenedores un año después del sismo

USD -
AED 3.672497
AFN 65.000267
ALL 81.855804
AMD 362.209658
ANG 1.790365
AOA 918.000252
ARS 1516.365003
AUD 1.437102
AWG 1.8
AZN 1.701286
BAM 1.75007
BBD 2.014862
BDT 123.150572
BGN 1.683441
BHD 0.377597
BIF 2993.213105
BMD 1
BND 1.281167
BOB 11.849764
BRL 4.986989
BSD 1.000362
BTN 95.757408
BWP 13.762835
BYN 3.017158
BYR 19600
BZD 2.011999
CAD 1.428225
CDF 2310.000066
CHF 0.834403
CLF 0.024821
CLP 976.870082
CNY 6.69215
CNH 6.69457
COP 3195.84
CRC 455.621222
CUC 1
CUP 24.010451
CVE 98.666285
CZK 21.845398
DJF 177.720246
DKK 6.701615
DOP 60.747601
DZD 134.713046
EGP 52.6375
ERN 15
ETB 163.410241
EUR 0.8965
FJD 2.252803
FKP 0.755381
GBP 0.75715
GEL 2.590208
GGP 0.755381
GHS 11.764759
GIP 0.755381
GMD 73.504424
GNF 8801.199025
GTQ 7.647672
GYD 209.197346
HKD 7.84765
HNL 26.853679
HRK 6.754295
HTG 131.006868
HUF 326.93015
IDR 17920.95
ILS 3.07312
IMP 0.755381
INR 96.39245
IQD 1516.587254
IRR 1779470.000256
ISK 122.09565
JEP 0.755381
JMD 159.428395
JOD 0.709022
JPY 158.624981
KES 129.750192
KGS 87.450345
KHR 4061.472384
KMF 440.000144
KPW 900.000318
KRW 1334.240038
KWD 0.31144
KYD 0.83368
KZT 450.673097
LAK 22494.642322
LBP 89587.097063
LKR 331.142539
LRD 170.576208
LSL 16.549941
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.428319
MAD 9.679166
MDL 17.917366
MGA 4512.529585
MKD 55.100461
MMK 2100.025299
MNT 3596.153429
MOP 8.086399
MRU 40.212066
MUR 47.530157
MVR 15.450127
MWK 1734.769206
MXN 18.253597
MYR 4.085097
MZN 63.909706
NAD 16.549941
NGN 1327.379723
NIO 36.811188
NOK 9.65523
NPR 153.214773
NZD 1.79013
OMR 0.384481
PAB 1.00038
PEN 3.44445
PGK 4.471368
PHP 62.784987
PKR 276.99451
PLN 3.93135
PYG 5690.893229
QAR 3.657001
RON 4.782797
RSD 105.247992
RUB 83.903375
RWF 1475.068787
SAR 3.75677
SBD 8.078071
SCR 13.959701
SDG 601.500258
SEK 10.01758
SGD 1.28016
SHP 0.755572
SLE 24.669851
SLL 20969.491881
SOS 571.773706
SRD 37.667022
STD 20697.981008
STN 21.922074
SVC 8.753932
SYP 13002.000254
SZL 16.544455
THB 33.610429
TJS 9.218882
TMT 3.51
TND 2.992694
TOP 2.40776
TRY 49.365745
TTD 6.803001
TWD 31.953902
TZS 2640.002968
UAH 45.034652
UGX 4132.087205
UYU 40.23891
UZS 11905.241259
VES 875.701601
VND 25937
VUV 119.754657
WST 2.785507
XAF 588.065733
XAG 0.016582
XAU 0.00023970296
XCD 2.70255
XCG 1.802979
XDR 0.707052
XOF 588.065733
XPF 106.711286
YER 236.198534
ZAR 16.541845
ZMK 9001.182183
ZMW 19.858175
ZWL 321.999592
SSP 5757.531856
MXV 2.061501
La antigua Antioquía se vuelve una ciudad de contenedores un año después del sismo
La antigua Antioquía se vuelve una ciudad de contenedores un año después del sismo / Foto: © AFP

La antigua Antioquía se vuelve una ciudad de contenedores un año después del sismo

Mevlude Aydin no ha conseguido ir a visitar las tumbas de su hija, de su marido y de decenas de familiares que perdió en el catastrófico sismo de Turquía hace un año.

Tamaño del texto:

Pero ver su ciudad natal de Antioquía, en la provincia de Hatay, en un puñado de ruinas irreconocibles es todavía demasiado traumático para esta mujer de 41 años.

"Nuestro Hatay ha desaparecido. Desaparecido del todo", afirma la mujer en una de las deprimentes casas-contenedores habilitadas por el gobierno para acoger a los supervivientes de esta provincia arrasada.

"Quiero ir al cementerio a visitar a nuestros niños, pero simplemente no puedo. Simplemente no quiero ver la ciudad en ese estado. Me pone enferma. Mi niveles de azúcar se disparan", afirma.

El desastre del 6 de febrero mató a más de 50.000 personas y borró en mitad de la noche ciudades enteras en el sudeste de Turquía.

Ningún lugar quedó tan afectado como Antakya nombre turco de esta ciudad rodeada por montañas, cuna de las civilizaciones cristiana y musulmana, conocida a lo largo de la historia como Antioquía.

Un 90% de los edificios se perdieron. Más de 20.000 personas murieron en la ciudad y la provincia que la rodea.

Los supervivientes deben lidiar con el trauma en campamentos vallados de cientos de casas idénticas que parecen contenedores de mercancías.

Las familias pueden acceder a agua potable y energía que el gobierno ofrece gratuitamente.

Pero los rudos policías que custodian las entradas dan a estas pequeñas ciudades de metal el aspecto de un campo de prisioneros.

- "Sobrevivir el día" -

Cagla Ezer vive en la otra punta de esta ciudad arrasada. En un contenedor de aspecto similar, llora por la vida que tuvo.

"Ya nunca hay excitación, no hay un propósito", dice la mujer de 31 años, madre de dos niños. "El objetivo es que pase otro día, sobrevivir el día indemne".

Las autoridades locales estiman que la población de Hatay se encogió de 1,7 millones antes del sismo a 250.000. En noviembre, casi 190.000 vivían alojadas en contenedores.

La mayoría de quienes se han quedado no tienen familia en otras partes de Turquía a la que acudir o simplemente se sienten demasiado apegados a su tierra.

Pero el lugar guarda poco parecido a lo que era antes del primer terremoto de magnitud 7,8.

Antioquía, una animada ciudad con una vibrante vida nocturna y arquitectura antigua se transformó en un amasijo de enormes espacios vacíos y restos esqueléticos de edificios derruidos.

En un día particularmente lluvioso, aislado en el centro de uno de estos campos de escombros, destaca el contenedor metálico verde de Fevzi Sislioglu.

Con la ayuda de vecinos de buen corazón, el hombre de 65 años, que sobrevivió a un cáncer de garganta, consiguió colocar el contenedor en el mismo lugar donde antes había su ferretería.

"Estoy vendiendo todo lo que no fue saqueado en mi tienda original", dice Sislioglu en una voz apenas audible.

"No tengo electricidad aquí, ni agua, y muy pocos clientes. Pero tengo que seguir adelante. Me tengo que encargar de mi mujer y mis dos niños", agregó.

- "Inyección de moral" -

El abatimiento es compartido por los pocos vendedores que quedan en el bazar Uzun Carsi de Antakya, un laberinto parcialmente cubierto de 1.500 tiendas que fue una importante parada de la antigua Ruta de la Seda.

Las autoridades quieren empezar a demoler en mayo los restos del edificio por precaución. El plan es levantar en su lugar un nuevo bazar más seguro.

"Con suerte, veremos días mejores y tendremos un mercado incluso más bonito", dice el presidente de la asociación de comerciantes, Mehmet Hancer Gunduz.

"Yo creo en ello", afirma.

El brillo que irradia el restaurante Umut Et (que significa tanto "La carne de Umut" o "Mantener la esperanza") ofrece a Resim Devir y a su familia una rara ocasión de sonreír.

El local original quedó destruido y erigieron el nuevo usando solo madera y acero.

Muchos todavía tienen miedo de entrar en edificios de cemento porque muchos de ellos se derrumbaron y atraparon a los primeros supervivientes bajo toneladas de escombros.

"Es uno de los pocos sitios donde puedes escapar del estrés", dice Devir en medio de una comida de varios platos. "Necesitamos una inyección de moral para sobrevivir en estos días".

- Juegos de niños -

El dueño del Umut Et, Mustafa Kassab, piensa que hasta de aquí una o dos generaciones Antakya no volverá a asemejarse a lo que era y los negocios volverán a la normalidad.

"La gente todavía no ha podido superar el efecto psicológico del terremoto", dice Kassab. "Y financieramente, va corta".

Yazgin Danisma puede ver el dolor reflejado en los juegos con los que sus tres hijos se entretienen en las calles pavimentadas y sin vida que se forman entre las hileras de contenedores.

"Puedo escuchar a los niños hablar entre ellos de escapar. Pero yo todavía quiero vivir en Antakya", dice la mujer de 31 años.

"Los niños han desarrollado miedo. Cuando juegan, el juego siempre termina con un supuesto terremoto", afirma.

T.Mason--TFWP