The Fort Worth Press - En una Gaza destruida, cien días de guerra que pesan como cien años

USD -
AED 3.672501
AFN 65.000311
ALL 81.702348
AMD 362.80795
ANG 1.790365
AOA 918.000163
ARS 1516.775103
AUD 1.433394
AWG 1.8
AZN 1.702391
BAM 1.743938
BBD 2.012822
BDT 123.229468
BGN 1.683441
BHD 0.377513
BIF 2990.138384
BMD 1
BND 1.279692
BOB 11.837665
BRL 4.990701
BSD 0.999367
BTN 96.612663
BWP 13.748245
BYN 3.040173
BYR 19600
BZD 2.009969
CAD 1.42526
CDF 2309.999538
CHF 0.830665
CLF 0.024814
CLP 976.609893
CNY 6.69215
CNH 6.69397
COP 3204.51
CRC 455.982203
CUC 1
CUP 23.98552
CVE 98.316585
CZK 21.772017
DJF 177.965422
DKK 6.673701
DOP 60.568774
DZD 134.636123
EGP 52.577499
ERN 15
ETB 162.364852
EUR 0.89277
FJD 2.24725
FKP 0.755381
GBP 0.75515
GEL 2.589888
GGP 0.755381
GHS 11.747345
GIP 0.755381
GMD 73.512404
GNF 8791.522333
GTQ 7.640455
GYD 209.026954
HKD 7.84772
HNL 26.824484
HRK 6.726958
HTG 130.867038
HUF 326.008496
IDR 17909.1
ILS 3.06659
IMP 0.755381
INR 95.79005
IQD 1514.030191
IRR 1779470.000138
ISK 122.129746
JEP 0.755381
JMD 158.615801
JOD 0.709033
JPY 158.348498
KES 129.84993
KGS 87.449763
KHR 4057.921909
KMF 440.000052
KPW 900.000318
KRW 1335.484985
KWD 0.31107
KYD 0.832817
KZT 454.134882
LAK 22410.856791
LBP 89494.389286
LKR 330.661341
LRD 170.89155
LSL 16.534494
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.426158
MAD 9.81338
MDL 17.918619
MGA 4456.43209
MKD 54.946526
MMK 2100.025299
MNT 3596.153429
MOP 8.077948
MRU 39.936158
MUR 47.529718
MVR 15.449856
MWK 1732.88514
MXN 18.41945
MYR 4.084602
MZN 63.909944
NAD 16.534715
NGN 1331.259856
NIO 36.779949
NOK 9.564024
NPR 154.579215
NZD 1.78439
OMR 0.384499
PAB 0.999371
PEN 3.427374
PGK 4.53131
PHP 62.808966
PKR 276.743498
PLN 3.917485
PYG 5684.30063
QAR 3.652778
RON 4.767027
RSD 104.848022
RUB 85.101174
RWF 1473.096659
SAR 3.75667
SBD 8.078071
SCR 14.227432
SDG 601.500237
SEK 10.001565
SGD 1.280155
SHP 0.755572
SLE 24.670037
SLL 20969.491881
SOS 571.102482
SRD 37.6925
STD 20697.981008
STN 21.845158
SVC 8.744461
SYP 13002.000254
SZL 16.531284
THB 33.557039
TJS 9.194137
TMT 3.51
TND 2.982533
TOP 2.40776
TRY 49.33831
TTD 6.789061
TWD 31.921503
TZS 2644.809025
UAH 44.885491
UGX 4086.381996
UYU 40.141592
UZS 11893.000446
VES 875.701597
VND 25904.5
VUV 119.754657
WST 2.785507
XAF 585.618781
XAG 0.016445
XAU 0.000239004308
XCD 2.70255
XCG 1.801143
XDR 0.707052
XOF 585.618781
XPF 106.339724
YER 236.201234
ZAR 16.510661
ZMK 9001.204639
ZMW 19.862507
ZWL 321.999592
SSP 5757.531856
MXV 2.080232
En una Gaza destruida, cien días de guerra que pesan como cien años
En una Gaza destruida, cien días de guerra que pesan como cien años / Foto: © AFP

En una Gaza destruida, cien días de guerra que pesan como cien años

Morgues con familias en llantos, una población civil exhausta y aterrorizada, barrios reducidos a escombros y un sistema de salud desbordado: después de cien días, la Franja de Gaza ha quedado arrasada por la guerra entre Israel y Hamás.

Tamaño del texto:

"Sólo son cien días, pero tenemos la impresión de que han pasado cien años", confía Abdul Aziz Saadat, que al igual que la inmensa mayoría de los gazatíes tuvo que huir de su casa y vive en un campo de refugiados en Rafah, en el sur de la Franja.

Y es que la faz de este enclave costero superpoblado ha cambiado mucho. Lo que antes eran barrios con calles repletas de gente y de atascos ahora son montones de ruinas.

"Algunos viven en colegios, otros en las calles, por el suelo, y otros en bancos. La guerra ha afectado a todo el mundo", describe Saadat. Alrededor de 1,9 millones de personas, es decir el 80% de la población de la Franja, tuvo que abandonar su hogar, según la ONU.

- "Muerte y desesperación" -

La Franja de Gaza se ha vuelto "inhabitable" y "un lugar de muerte y desesperación", tal como resume el coordinador de asuntos humanitarios de la ONU, Martin Griffiths.

Los 2,4 millones de gazatíes sobreviven como pueden, y son muy pocos, apenas unos cientos, los que pudieron salir del territorio, sometido a un férreo asedio desde poco después del inicio de los bombardeos israelíes.

Estos comenzaron el mismo 7 de octubre, como respuesta inmediata a los ataques sorpresa lanzados ese día, fiesta religiosa judía, por el movimiento islamista palestino Hamás.

Los milicianos, que asaltaron casas y atacaron mayormente a civiles pero también a policías y militares en numerosos puntos del sur de Israel, dejaron unos 1.140 muertos, según un recuento de AFP en base a fuentes israelíes.

Tras una incesante campaña de bombardeos, las tropas israelíes lanzaron una invasión terrestre del 27 de octubre para "aniquilar" a Hamás y liberar a los rehenes capturados.

Más de 23.000 personas, en su mayoría civiles, han muerto en la Franja, y cerca de 60.000 resultaron heridas, según Hamás, que gobierna el territorio.

Los campos de refugiados, las carreteras y los pasos fronterizos están sembrados de cráteres. Escuelas, universidades y lugares de culto tampoco escaparon a los ataques.

Israel acusa a Hamás de utilizar a la población civil como escudos humanos, y de llevar a cabo sus operaciones desde mezquitas, escuelas e incluso hospitales. Acusaciones rechazadas por Hamás, un movimiento catalogado como terrorista por Israel, la Unión Europea y Estados Unidos.

- Destrucción masiva -

Basándose en imágenes satelitales, dos profesores norteamericanos, Jamon Van Den Hoek y Corey Scher, estimaron que hasta el 5 de enero entre el 45 y el 56% de los edificios del enclave habían resultado destruidos o dañados.

La destrucción ha sido "muy amplia y muy rápida" según Van Den Hoek. Y la extensión de los daños "es comparable a las zonas más afectadas en Ucrania", abunda Corey Scher.

El final de los combates no implicará por tanto que los gazatíes puedan volver a sus casas. La reconstrucción se anuncia titánica, y la memoria de los fallecidos estará por todos lados.

A falta de espacio en los cementerios, se han cavado fosas comunes en huertos, patios de hospitales y hasta en un terreno de fútbol, tal como constataron periodistas de la AFP.

La escena se repite todos los días: hombres y mujeres, entre llantos, tienen que identificar los cadáveres envueltos en sudarios blancos. Los nombres se inscriben con rotulador.

En el caso de los heridos, los que logran llegar a un hospital todavía en funcionamiento (unos 15 de un total de 36) se encuentran con otro "campo de batalla", como dice Rik Peeperkorn, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los Territorios Palestinos.

En los hospitales que visitó, asegura haber visto situaciones de "caos" y "sangre por el suelo" , y escuchado los gritos de los heridos que a veces esperan varios días antes de ser atendidos. Algunos quirófanos se iluminan apenas con la linterna de teléfonos, a falta de electricidad, y a veces hasta se opera sin anestesia.

"Hay una penuria de casi todo el material médico", cuenta este representante de la OMS, quien dice no haber visto nunca "tantas amputaciones" en toda su vida.

- Al borde de la hambruna -

"Hemos perdido la esperanza", cuenta Ibrahim Saadat, desplazado en Rafah. "Como falta el agua, nos duchamos una vez al mes, sufrimos psicológicamente y las enfermedades se extienden por todos lados".

Según Unicef, los casos de diarrea entre niños pasaron el mes pasado de 48.000 a 71.000 en una semana. Antes de la guerra se contaban 2.000 casos al mes.

"En 30 años no había visto un déficit alimentario tan masivo", observa Corinne Fleischer, directora regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

"La producción de alimentos está totalmente paralizada, y la gente no puede ni ir a sus campos ni a pescar en el mar", dice a la AFP.

El puerto de Gaza, donde los pescadores llegaban con sus capturas, fue también bombardeado. Los terrenos agrícolas, conocidos por sus fresas invernales, son inaccesibles.

Muchas panaderías fueron golpeadas en los ataques o han tenido que cerrar por falta de combustible. "Las tiendas están vacías, no hay nada que comprar para comer" y "hay gente que muere de hambre", afirma Fleischer.

Más allá del peligro, el sufrimiento, el terror y los paisajes de destrucción, Hadeel Shehata, de 23 años, resume la desesperanza de la juventud de Gaza, donde la mitad de la población es menor de edad.

"Algunos niños iban al colegio, otros a la guardería... Todo eso no ha servido de nada, se ha perdido todo", lamenta. "Hemos perdido nuestros sueños".

J.Ayala--TFWP