The Fort Worth Press - Los moscovitas, estupefactos, ven desaparecer sus marcas preferidas

USD -
AED 3.67295
AFN 65.000248
ALL 79.791817
AMD 364.959664
ANG 1.789783
AOA 917.000068
ARS 1497.225698
AUD 1.40485
AWG 1.80125
AZN 1.729093
BAM 1.685279
BBD 2.014312
BDT 122.212456
BGN 1.696366
BHD 0.376977
BIF 2986
BMD 1
BND 1.276583
BOB 11.555778
BRL 5.170898
BSD 1.000134
BTN 95.716237
BWP 13.507738
BYN 3.041998
BYR 19600
BZD 2.011383
CAD 1.38143
CDF 2272.999794
CHF 0.79884
CLF 0.023426
CLP 921.970394
CNY 6.72975
CNH 6.730415
COP 3052.99
CRC 447.54835
CUC 1
CUP 26.5
CVE 94.874988
CZK 20.7109
DJF 177.719871
DKK 6.406602
DOP 58.950322
DZD 132.612992
EGP 50.6512
ERN 15
ETB 160.874986
EUR 0.857019
FJD 2.199798
FKP 0.738395
GBP 0.73525
GEL 2.605045
GGP 0.738395
GHS 11.104974
GIP 0.738395
GMD 73.487145
GNF 8774.999944
GTQ 7.631759
GYD 209.237901
HKD 7.84022
HNL 26.815849
HRK 6.459802
HTG 130.81205
HUF 311.742989
IDR 17800.85
ILS 2.97705
IMP 0.738395
INR 95.573102
IQD 1310.188536
IRR 1374600.000212
ISK 121.860424
JEP 0.738395
JMD 158.032606
JOD 0.708989
JPY 158.403978
KES 129.502706
KGS 87.450202
KHR 4045.000269
KMF 422.000135
KPW 900.000294
KRW 1388.369722
KWD 0.30832
KYD 0.83342
KZT 461.963991
LAK 22526.000395
LBP 89550.000133
LKR 330.989556
LRD 181.149992
LSL 16.249004
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.365168
MAD 9.273223
MDL 17.247441
MGA 4310.043988
MKD 52.747545
MMK 2099.245957
MNT 3597.150887
MOP 8.077223
MRU 40.013098
MUR 46.979956
MVR 15.459454
MWK 1734.185232
MXN 16.95738
MYR 4.058802
MZN 63.904989
NAD 16.249004
NGN 1351.079716
NIO 36.801675
NOK 9.333815
NPR 153.14945
NZD 1.68601
OMR 0.384497
PAB 1.000134
PEN 3.367814
PGK 4.429853
PHP 61.755001
PKR 277.559111
PLN 3.70024
PYG 6016.268569
QAR 3.64621
RON 4.495497
RSD 100.528043
RUB 83.974973
RWF 1473.649743
SAR 3.756199
SBD 8.025811
SCR 14.004541
SDG 601.501286
SEK 9.442865
SGD 1.271669
SHP 0.740866
SLE 24.650083
SLL 20969.499227
SOS 571.546744
SRD 37.741968
STD 20697.981008
STN 21.110771
SVC 8.751136
SYP 13001.999906
SZL 16.253711
THB 32.873496
TJS 9.225924
TMT 3.5
TND 2.923
TOP 2.40776
TRY 47.933798
TTD 6.783882
TWD 31.868901
TZS 2647.725983
UAH 44.716187
UGX 3730.144027
UYU 40.085479
UZS 11801.606177
VES 771.57685
VND 26180.5
VUV 118.215486
WST 2.715898
XAF 565.226795
XAG 0.015189
XAU 0.000223
XCD 2.702551
XCG 1.802445
XDR 0.707052
XOF 565.219489
XPF 102.764278
YER 237.100892
ZAR 16.115195
ZMK 9001.202909
ZMW 18.726547
ZWL 321.999592
Los moscovitas, estupefactos, ven desaparecer sus marcas preferidas
Los moscovitas, estupefactos, ven desaparecer sus marcas preferidas

Los moscovitas, estupefactos, ven desaparecer sus marcas preferidas

Estupefactos, muchos moscovitas descubren la magnitud de la respuesta internacional a la intervención militar rusa en Ucrania cuando ven cerradas las puertas de los grandes almacenes donde solían comprar ropa y muebles.

Tamaño del texto:

Zara, H&M, Ikea... todos suspendieron sus ventas en Rusia de un día para otro y cerraron sus tiendas en los muchos centros comerciales de la capital rusa.

En los últimos 40 años los moscovitas han vivido muchos períodos de crisis, escasez e hiperinflación, pero las últimas dos décadas bajo Vladimir Putin representaron para muchos una era de prosperidad y acceso a los bienes de consumo.

Las autoridades rusas recalcan que el país se recuperará rápidamente de las sanciones internacionales impuestas desde el 24 de febrero, con la entrada de sus tropas a Ucrania, pero muchos habitantes esperan días sombríos.

Anastasia Naumenko, estudiante de periodismo de 19 años, trabajaba en una tienda de ropa de la cadena Oysho. Perdió su empleo cuando el gigante español Inditex decidió cerrar por ahora sus comercios en el país.

La joven busca un maquillaje, pero la moneda local, el rublo, se ha depreciado mucho debido a las sanciones.

"Escuché decir que los precios se habían cuadruplicado", decía la joven a la entrada del centro comercial Metropolis, de Moscú. "Va a ser terrible", asegura.

Y con la entrada en vigor en pasado fin de semana de la prohibición de cualquier información que denigre a las fuerzas armadas rusas, la joven cree también que tendrá que dejar de lado también su sueño de ser periodista.

"¿Qué necesidad habrá de mi profesión con esta censura?", se pregunta.

- Vida desmoronada -

Iulia Shimelevitch, de 55 años, que da clases particulares de francés, acude a una tienda de alimentos para animales en busca de productos occidentales para sus perros y gatos.

En 10 días la mayoría de sus alumnos anularon sus clases, muchos de ellos optaron por salir de Rusia ante la represión y las dificultades que se avecinan. Su hijo se unirá el domingo a los exiliados.

"Mi vida se desmorona", lamenta. "Todos los lujos a los que estaba acostumbrada los últimos años, los productos importados, la ropa, al parecer son cosa del pasado".

"Pero lo más duro no será ajustarse el cinturón sino separarme de mi hijo y el sentimiento de culpa con respecto al resto del mundo", resume.

Piotr Loznitsa, un arquitecto de interior de 47 años, también vio cómo su agenda de encargos se vaciaba en pocos días. Pero lo que más lo inquieta es el futuro de sus hijos y la disponibilidad de medicamentos importados para sus ancianos padres.

- Nada del exterior -

"Si en el año esto no se arregla, yo voy a sacar a mis hijos de aquí cueste lo que cueste", declara.

Ksenia Filipova, estudiante de 19 años, sale de una tienda de lencería fina acompañada de un amigo que lleva un perro.

Un poco avergonzada, la joven explica que llegó para "comprar por última vez (sus) marcas preferidas porque todo está cerrando". Y además "el aumento de precios se nota en la billetera".

Pero la chica intenta ver el lado positivo de las cosas: "Las marcas rusas pueden sustituir a las extranjeras. Tal vez las sanciones tengan un efecto bueno en el mercado ruso".

Putin ha repetido que las sanciones deben ser una oportunidad para que Rusia aumente su producción propia.

Tal vez pueda ser posible en el sector agroalimentario o textil, donde se han registrado avances en los últimos tiempos, pero será más difícil en el sector tecnológico.

En la calle comercial Kuznetski Most, donde las tiendas ahora están cerradas, Tamara Sotnikova, de 70 años, asegura que las sanciones le importan muy poco.

"Todo debe venir de aquí", asegura. "En la época soviética ¿qué había? ¡Nada! Y vivíamos normalmente, tranquilamente", zanja.

L.Holland--TFWP