The Fort Worth Press - No más ropa nueva: una ambientalista coreana se levanta contra el hiperconsumo de la moda

USD -
AED 3.672978
AFN 64.999939
ALL 81.873378
AMD 378.439765
ANG 1.79008
AOA 916.999782
ARS 1444.981698
AUD 1.424096
AWG 1.8025
AZN 1.69823
BAM 1.658498
BBD 2.01317
BDT 122.152876
BGN 1.67937
BHD 0.377063
BIF 2962.5
BMD 1
BND 1.270543
BOB 6.906845
BRL 5.240599
BSD 0.999546
BTN 90.307481
BWP 13.806116
BYN 2.86383
BYR 19600
BZD 2.010235
CAD 1.363275
CDF 2199.999474
CHF 0.77521
CLF 0.021782
CLP 860.079752
CNY 6.938202
CNH 6.933695
COP 3656.5
CRC 496.408795
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.749767
CZK 20.583994
DJF 177.719957
DKK 6.316399
DOP 63.000338
DZD 129.868002
EGP 47.0105
ERN 15
ETB 155.042675
EUR 0.84569
FJD 2.197399
FKP 0.732491
GBP 0.73002
GEL 2.695005
GGP 0.732491
GHS 10.94506
GIP 0.732491
GMD 73.000355
GNF 8754.00015
GTQ 7.666672
GYD 209.120397
HKD 7.81311
HNL 26.408086
HRK 6.374601
HTG 131.107644
HUF 322.284047
IDR 16767
ILS 3.082015
IMP 0.732491
INR 90.438197
IQD 1309.380459
IRR 42125.000158
ISK 122.630209
JEP 0.732491
JMD 156.640605
JOD 0.709018
JPY 155.699501
KES 128.999758
KGS 87.449902
KHR 4081.490528
KMF 418.000183
KPW 899.987247
KRW 1451.098441
KWD 0.307102
KYD 0.83298
KZT 501.119346
LAK 21499.832523
LBP 89508.041026
LKR 309.380459
LRD 185.911623
LSL 16.009531
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.319217
MAD 9.168716
MDL 16.926717
MGA 4429.877932
MKD 52.16762
MMK 2100.119929
MNT 3568.429082
MOP 8.04357
MRU 39.901294
MUR 45.890298
MVR 15.449864
MWK 1733.257012
MXN 17.22288
MYR 3.932497
MZN 63.749837
NAD 16.009531
NGN 1392.10999
NIO 36.785781
NOK 9.61886
NPR 144.492309
NZD 1.65056
OMR 0.384493
PAB 0.999521
PEN 3.364907
PGK 4.282347
PHP 59.100503
PKR 279.545138
PLN 3.57224
PYG 6631.277242
QAR 3.634567
RON 4.309199
RSD 99.316026
RUB 76.997737
RWF 1458.783824
SAR 3.750074
SBD 8.058101
SCR 13.748799
SDG 601.501393
SEK 8.90069
SGD 1.269675
SHP 0.750259
SLE 24.474995
SLL 20969.499267
SOS 570.272883
SRD 38.114501
STD 20697.981008
STN 20.775741
SVC 8.746163
SYP 11059.574895
SZL 16.015332
THB 31.670042
TJS 9.340767
TMT 3.51
TND 2.890372
TOP 2.40776
TRY 43.4808
TTD 6.770319
TWD 31.598026
TZS 2584.039538
UAH 43.256279
UGX 3563.251531
UYU 38.49872
UZS 12236.487289
VES 371.640565
VND 26002
VUV 119.537583
WST 2.726316
XAF 556.244594
XAG 0.011731
XAU 0.000202
XCD 2.70255
XCG 1.801384
XDR 0.691072
XOF 556.244594
XPF 101.131218
YER 238.375022
ZAR 15.955099
ZMK 9001.201405
ZMW 19.615608
ZWL 321.999592
No más ropa nueva: una ambientalista coreana se levanta contra el hiperconsumo de la moda
No más ropa nueva: una ambientalista coreana se levanta contra el hiperconsumo de la moda / Foto: © AFP

No más ropa nueva: una ambientalista coreana se levanta contra el hiperconsumo de la moda

Lee So-yeon pasó de ser una compradora de ropa compulsiva a una activista climática cuando un abrigo de invierno de 1,50 dólares, provocó en ella un nuevo despertar que frenó sus compras, casi a diario, de alguna prenda de vestir.

Tamaño del texto:

Hace unos años, Lee se encontró frente a una chaqueta acolchada muy barata en una tienda H&M en Estados Unidos, donde trabajaba en ese momento, y se preguntó cómo una pieza podía venderse a ese precio.

La joven de 30 años se embarcó en una investigación profunda sobre los métodos de producción de moda rápida y se horrorizó por el costo humano, social y ambiental que el hiperconsumismo está teniendo en el planeta y en la salud mental de las mujeres que fabrican y compran ropa barata.

"Solía comprar un traje nuevo cada día (laboral) de la semana", dijo Lee a la AFP, y agregó que cada artículo de las principales tiendas suele tener un costo de producción menor a un dólar.

Pero la razón por la cual la ropa es tan barata es porque las mujeres que cosen para estas empresas cobran un salario ínfimo, y mientras tanto esa industria causa daños significativos al medio ambiente, aprendió Lee.

Lee asegura que no se ha comprado ni una sola prenda de moda rápida desde su epifanía hace seis años atrás.

Su armario, ahora mucho más compacto, cuenta con prendas de segunda mano que ha recibido de amigos y familia, incluyendo una chaqueta de cuero que alguna vez perteneció a su madre.

A diferencia de los artículos de moda rápida, que a menudo están diseñados para ser desechados después de poco uso, cada pieza es irremplazable porque tiene una historia y una historia única, afirma.

"En última instancia, la ropa más ecológica es la que ya está en tu armario", dijo Lee.

- Romper el ciclo -

Lee ahora organiza intercambios de ropa con sus amigos y familiares, y ha escrito un libro para promover la idea de valorar las prendas por "la historia que hay detrás", en lugar de perseguir tendencias efímeras.

Ella es parte de un pequeño pero creciente movimiento global que busca promover la ropa de segunda mano y ayudar a las personas, especialmente a las mujeres, a optar por salir del ciclo de consumo excesivo.

La aplicación Lucky Sweater ofrece una plataforma para que los usuarios intercambien artículos de sus armarios entre sí, centrándose en marcas sostenibles, dijo a la AFP la fundadora Tanya Dastyar.

"Estamos programados para creer que la única forma de expresar mi moda o mostrar que soy hermosa o estoy a la moda... son nuevos atuendos", dijo Dastyar.

"Sin embargo puedes seguir estando a la moda y sentirte bien y lucir espléndida y no tener que hacer eso", dice sobre las compras compulsivas.

Aunque admite que el intercambio de prendas usadas no ofrece la misma dosis de dopamina que una compra de moda rápida, asegura que con el tiempo es mucho más gratificante.

La creciente aceptación de la aplicación de Dastyar indica que las personas están hambrientas de cambiar su relación con la ropa y el consumismo, dijo.

La gente se da cuenta que no tiene que seguir las tendencias "puedo vestirme de una manera que me resulte cómoda", apunta convencida de que ésto puede ser un movimiento incipiente.

Para Lee, romper el ciclo de consumo de ropa barata la ayudó a mejorar su salud mental.

Cuando era adolescente, se preocupaba por qué ponerse en los viajes escolares, cuando no pedían ir en uniforme e iba al menos un mes antes de compras para aliviar sus temores.

"Sentí mucha presión sobre cómo me verían los demás", dijo a la AFP.

Pero su punto de inflexión llegó cuando se enteró de la tragedia del Rana Plaza en Bangladesh en 2013, uno de los peores desastres industriales del mundo que mató a más de 1.130 trabajadores de fábricas de ropa, la mayoría de ellos eran mujeres jóvenes.

Aquellos trabajadores de la fábrica murieron haciendo ropa para "mujeres como yo", dijo Lee.

- Ropa usada para todos -

La industria de la moda globlal es una de las más contaminantes y representa hasta el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según estimaciones del Banco Mundial.

La mayoría de la ropa moderna está hecha de materiales sintéticos como el nailon y el poliéster, que son esencialmente plástico y no se biodegradan en los vertederos, según muestran los datos de la industria.

Tratar de que la ropa no llegue a los vertederos puede ayudar pero en Corea del Sur todavía son muchos quienes evitan las prendas usadas, dijo Kim Dong-hyun, que dirige una fábrica de exportación de ropa usada.

"La gente a menudo no ve con buenos ojos a alguien que usa ropa usada porque son vistos como artículos no deseados", dijo Kim a la AFP, señalando que ha encontrado pañales sucios y desechos de comida en los contenedores de recolección de ropa.

Corea del Sur es el quinto mayor exportador de ropa usada en el mundo, y los activistas dicen que muchas prendas son esencialmente para la basura en países en desarrollo, que no tienen la capacidad para procesarlas.

En la fábrica de ropa de segunda mano de Kim en Paju, en las afueras de Seúl, una garra mecánica clasificaba montones de ropa usada para exportarla al extranjero.

"Mucha gente trata el contenedor de recolección de ropa como un bote de basura", dijo Kim.

J.Barnes--TFWP