The Fort Worth Press - Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones

USD -
AED 3.67295
AFN 66.503991
ALL 80.603989
AMD 366.170403
AOA 917.000367
ARS 1491.937904
AUD 1.414627
AWG 1.80125
AZN 1.70397
BAM 1.696506
BBD 2.013896
BDT 123.776354
BHD 0.377104
BIF 2987.5
BMD 1
BND 1.281271
BOB 11.884005
BRL 5.083304
BSD 0.999879
BTN 95.145572
BWP 13.496235
BYN 2.977343
BYR 19600
BZD 2.010921
CAD 1.39555
CDF 2262.50392
CHF 0.80802
CLF 0.023137
CLP 913.560396
CNY 6.747604
CNH 6.743285
COP 3157.16
CRC 454.53954
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.703894
CZK 20.982104
DJF 177.720393
DKK 6.46804
DOP 58.250393
DZD 132.93304
EGP 49.555853
ERN 15
ETB 160.000358
EUR 0.86495
FJD 2.20855
FKP 0.743241
GBP 0.741235
GEL 2.610391
GGP 0.743241
GHS 11.76039
GIP 0.743241
GMD 73.503851
GNF 8775.000355
GTQ 7.628986
GYD 209.187745
HKD 7.84315
HNL 26.880388
HRK 6.518804
HTG 130.738004
HUF 314.060388
IDR 17801
ILS 2.99985
IMP 0.743241
INR 95.13785
IQD 1310.5
IRR 1375550.000352
ISK 123.340386
JEP 0.743241
JMD 158.790465
JOD 0.70904
JPY 157.80604
KES 128.780385
KGS 87.450384
KHR 4052.503796
KMF 426.00035
KRW 1407.890383
KWD 0.30866
KYD 0.833247
KZT 468.616634
LAK 22582.503779
LBP 89550.000349
LKR 335.380452
LRD 181.550382
LSL 16.130381
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.365039
MAD 9.305039
MDL 17.387495
MGA 4310.000347
MKD 53.374161
MMK 2099.552715
MNT 3596.040078
MOP 8.079926
MRU 40.090379
MUR 47.050378
MVR 15.450378
MWK 1737.000345
MXN 17.136204
MYR 4.090104
MZN 63.905039
NAD 16.250377
NGN 1364.860377
NIO 36.795607
NOK 9.51237
NPR 152.232915
NZD 1.696641
OMR 0.382792
PAB 0.999866
PEN 3.385039
PGK 4.42225
PHP 60.705038
PKR 277.803701
PLN 3.719205
PYG 5945.498155
QAR 3.644504
RON 4.536304
RSD 102.024038
RUB 81.892834
RWF 1465
SAR 3.780227
SBD 8.065696
SCR 14.475038
SDG 600.503676
SEK 9.480804
SGD 1.278204
SLE 24.603667
SOS 600.503662
SRD 37.866504
STD 20697.981008
STN 21.375
SVC 8.749095
SZL 16.245038
THB 33.050369
TJS 9.223917
TMT 3.51
TND 2.912038
TRY 47.697504
TTD 6.777323
TWD 32.250604
TZS 2647.503038
UAH 44.783463
UGX 3724.827703
UYU 40.249652
UZS 11950.000334
VES 755.762404
VND 26204.5
VUV 119.010387
WST 2.728415
XAF 568.992228
XAG 0.015756
XAU 0.00023
XCD 2.70255
XCG 1.802071
XDR 0.708194
XOF 568.000332
XPF 103.350363
YER 238.403589
ZAR 16.14632
ZMK 9001.203584
ZMW 18.872278
ZWL 321.999592
Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones
Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones / Foto: © AFP/Archivos

Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones

Desde el huracán Helene en Estados Unidos hasta el tifón Yagi en el sudeste asiático, las megatormentas siguen azotando el planeta y los científicos advierten de que el calentamiento global está amplificando su fuerza destructiva a niveles sin precedentes.

Tamaño del texto:

Investigaciones recientes han revelado que el cambio climático está potenciando los ciclones tropicales. Así se explican estos hallazgos:

- Tormentas repotenciadas -

Primero, lo básico: unas superficies oceánicas más cálidas liberan más vapor de agua, lo que les proporciona a las tormentas más energía y en consecuencia intensifica sus vientos. Además, una atmósfera más cálida les permite retener más agua y por ello las lluvias son más fuertes.

"En promedio, el potencial destructivo de los huracanes ha aumentado alrededor del 40% por el calentamiento de 1ºC que ya se produjo", explicó a la AFP Michael Mann, climatólogo de la Universidad de Pensilvania.

En un artículo reciente publicado en la revista académica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), Mann se sumó a quienes piden ampliar la escala Saffir-Simpson e incluir la categoría 6 para clasificar a una "nueva clase de tormentas monstruosas" que presenta vientos sostenidos por encima de los 308 km/h.

Según expertos, el cambio climático allanó el terreno para la formación de Helene, la tormenta que alcanzó su punto máximo como huracán de categoría 4.

"El contenido de calor oceánico estaba en un nivel récord, lo que le dio mucho combustible y potencial para que una tormenta así ganara fuerza y se convirtiera en una muy grande y muy dañina", dijo a la AFP David Zierden, climatólogo del estado de Florida.

- Rápida intensificación -

La "rápida intensificación", que se da cuando un huracán acelera 30 nudos en un período de 24 horas, también se ha vuelto más común.

"Si la intensificación ocurre muy cerca de la costa antes de tocar tierra, puede tener un efecto enorme, como se vio la semana pasada en el caso de Helene", explicó a la AFP Karthik Balaguru, científico climático del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste en el Departamento de Energía.

Balaguru fue autor principal de un artículo publicado este año en la revista Earth's Future en el que, tras décadas de recopilar datos satelitales, mostró "un fuerte aumento en el ritmo de intensificación de las tormentas cerca de la costa, y esto es en todo el mundo".

Hay una doble explicación.

El calentamiento deja patrones climáticos que reducen la cizalladura del viento (cambios en la velocidad y dirección del viento con la altura) a lo largo de la costa atlántica de Norteamérica y en la costa del Pacífico en Asia.

Este fenómeno tiende a desgarrar el núcleo de la tormenta, explicó Balaguru. Y por otro lado, el cambio climático provoca mayor humedad a lo largo de las costas en comparación con el mar abierto.

Es probable que esto suceda por una variación térmica que se crea cuando la tierra se calienta más rápido que el agua, lo que provoca cambios en la presión y la circulación del viento que empujan la humedad hacia la tropósfera media, donde las tormentas pueden alcanzarla. Sin embargo, hacen falta más datos para confirmar esta hipótesis.

En todo caso, el aumento del nivel del mar (alrededor de un pie durante el siglo pasado) hace que los ciclones operen desde una base más alta, lo que amplifica las formaciones de tormentas, dijo Zierden.

- ¿Con qué frecuencia? -

Si bien el impacto del cambio climático en la frecuencia con la que ocurren los ciclones sigue investigándose, los estudios sugieren que puede aumentar o disminuir la frecuencia, según la región.

Paradójicamente, las partículas contaminantes generadas por la industria, los vehículos y el sector energético bloquean la luz solar y compensan parcialmente los efectos de calentamiento de los gases de efecto invernadero.

En un artículo de Science Advances, el científico de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), Hiroyuki Murakami, descubrió que las emisiones de partículas de Estados Unidos y Europa llegaron a su nivel máximo hacia 1980, y que su posterior disminución provocó un aumento en la frecuencia de huracanes en el Atlántico.

Al otro lado del mundo, en Asia, los altos niveles de contaminación en China e India pueden estar suprimiendo la formación más frecuente de tormentas en el Pacífico occidental, dijo Murakami a la AFP.

Otro estudio del mismo experto encontró que la actividad humana hizo incrementar la actividad de ciclones tropicales en la costa de Japón.

Se había pronosticado que para este año la temporada de huracanes del Atlántico norte sería muy activa, pero varios factores meteorológicos hicieron un paréntesis entre agosto y septiembre, según Zierden y Murakami.

En este momento, sin embargo, "hemos visto un aumento dramático en la última semana", dijo Mann, y advirtió que con la temporada de huracanes que ahora se extiende hasta el 30 de noviembre, aún no estamos a salvo, enfatizó.

S.Palmer--TFWP