The Fort Worth Press - Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras

USD -
AED 3.672497
AFN 65.999471
ALL 81.749912
AMD 377.657389
ANG 1.79008
AOA 916.489445
ARS 1447.774602
AUD 1.433949
AWG 1.80125
AZN 1.703098
BAM 1.656847
BBD 2.015105
BDT 122.260014
BGN 1.67937
BHD 0.377032
BIF 2953.091775
BMD 1
BND 1.272884
BOB 6.913553
BRL 5.239204
BSD 1.000479
BTN 90.561067
BWP 13.175651
BYN 2.857082
BYR 19600
BZD 2.012224
CAD 1.36841
CDF 2224.999659
CHF 0.778355
CLF 0.021805
CLP 860.999957
CNY 6.94215
CNH 6.94197
COP 3642
CRC 496.003592
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.41048
CZK 20.68075
DJF 178.163135
DKK 6.33486
DOP 63.049437
DZD 129.986956
EGP 46.961897
ERN 15
ETB 154.976835
EUR 0.84826
FJD 2.20805
FKP 0.729917
GBP 0.734446
GEL 2.689902
GGP 0.729917
GHS 10.985781
GIP 0.729917
GMD 73.500789
GNF 8780.996111
GTQ 7.67429
GYD 209.32114
HKD 7.80883
HNL 26.428662
HRK 6.385501
HTG 131.143652
HUF 321.991502
IDR 16828.55
ILS 3.10525
IMP 0.729917
INR 90.394901
IQD 1310.5
IRR 42125.000158
ISK 122.830055
JEP 0.729917
JMD 156.862745
JOD 0.708956
JPY 156.932007
KES 129.000202
KGS 87.450061
KHR 4029.999686
KMF 416.999794
KPW 899.945137
KRW 1467.869894
KWD 0.30742
KYD 0.83376
KZT 497.113352
LAK 21520.880015
LBP 86149.999963
LKR 309.665505
LRD 185.999907
LSL 16.060391
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.323093
MAD 9.174499
MDL 16.928505
MGA 4431.457248
MKD 52.289772
MMK 2099.936125
MNT 3569.846682
MOP 8.051354
MRU 39.72959
MUR 46.069927
MVR 15.459857
MWK 1737.999676
MXN 17.36485
MYR 3.947978
MZN 63.759773
NAD 16.060374
NGN 1371.399239
NIO 36.81834
NOK 9.708245
NPR 144.897432
NZD 1.670075
OMR 0.384506
PAB 1.000479
PEN 3.362498
PGK 4.286719
PHP 58.773502
PKR 279.84277
PLN 3.57756
PYG 6622.13506
QAR 3.64125
RON 4.321597
RSD 99.582996
RUB 76.249364
RWF 1459.958497
SAR 3.750129
SBD 8.064647
SCR 14.106828
SDG 601.502126
SEK 9.00598
SGD 1.27433
SHP 0.750259
SLE 24.549799
SLL 20969.499267
SOS 571.483593
SRD 37.894031
STD 20697.981008
STN 20.755852
SVC 8.7544
SYP 11059.574895
SZL 16.059778
THB 31.827019
TJS 9.349774
TMT 3.505
TND 2.845498
TOP 2.40776
TRY 43.532004
TTD 6.777163
TWD 31.677296
TZS 2584.99965
UAH 43.151654
UGX 3562.246121
UYU 38.562056
UZS 12264.970117
VES 377.98435
VND 25967.5
VUV 119.556789
WST 2.72617
XAF 555.589718
XAG 0.012686
XAU 0.000204
XCD 2.70255
XCG 1.803149
XDR 0.691101
XOF 555.690911
XPF 101.550041
YER 238.324995
ZAR 16.14345
ZMK 9001.198478
ZMW 19.585153
ZWL 321.999592
Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras
Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras / Foto: © AFP

Agricultores brasileños resisten a la desertificación de sus tierras

Rodeado de cráteres rojos que parecen salidos de Marte, el ganadero brasileño Ubiratan Lemos Abade extiende los brazos y señala los dos posibles futuros para sus tierras, amenazadas por la expansión del desierto.

Tamaño del texto:

Abade, de 65 años, vive en el peor lugar de desertificación en Brasil: Gilbués, en el estado nororiental de Piauí, donde el paisaje árido y socavado por cañones devora granjas y viviendas en un área mayor a la ciudad de Nueva York.

Según los expertos, el fenómeno está causado por la erosión rampante del frágil suelo de la región, y exacerbado por la deforestación y el desarrollo indiscriminado. También consideran los eventuales efectos del cambio climático.

Pero cientos de familias agropecuarias se rehúsan a abandonar esta tierra desolada y recurren al ingenio para desafiar la adversidad y alertar sobre el problema.

"La situación está descontrolada. No está lloviendo como antes. Por eso tenemos que usar irrigación. Sin eso, no tenemos cómo", dice Abade.

A su derecha, apunta a un campo de hierba marchita que murió antes de que su ganado pudiera pastar. A su izquierda, señala un exuberante lote de grama regada con un improvisado sistema de riego, del que depende para mantener vivas a sus vacas, y a sí mismo.

Instaló el sistema hace un año: cavó un pozo e instaló una red de mangueras.

"Sin irrigación, quedaría como aquel otro, muriendo de sed".

"Hace falta tecnología para producir aquí. Pero cuando tienes pocos recursos, es difícil".

- "Tierra frágil" -

Desde el cielo, el "desierto de Gilbués" parece una hoja gigante de papel de lija arrugado, de color rojo ladrillo.

El problema de la erosión no es nuevo. El término "gilbués" probablemente proviene de un vocablo indígena que significa "tierra frágil", dice el historiador ambiental Dalton Macambira, de la Universidad Federal de Piauí.

Pero la humanidad empeoró el problema al arrasar y quemar la vegetación, cuyas raíces ayudaban a contener el suelo limoso, y expandir las construcciones para una localidad de actualmente 11.000 personas.

Gilbués fue escenario de una fiebre de diamantes a mediados del siglo XX, de un "boom" de la caña de azúcar en la década de 1980 y ahora es uno de los principales municipios productores de soja del estado.

"Ahí donde hay personas, hay demanda de recursos naturales", dice Macambira.

"Eso acelera el problema y exige al medio ambiente más de lo que puede soportar".

Según un estudio publicado en enero por Macambira, el área afectada por la desertificación se ha más que duplicado, de 387 a 805 km2, desde 1976 a 2019, afectando a unas 500 familias agricultoras.

Los científicos afirman que son necesarios más estudios para determinar si el calentamiento global acelera el fenómeno.

Los agricultores constatan temporadas secas más secas y de lluvias más cortas pero más intensas, lo que agrava el problema: las fuertes precipitaciones arrastran más tierra y hacen aún más profundos los enormes cañones conocidos como "vocorocas".

Según Macambira, el calentamiento del planeta solo puede empeorar la situación.

En las zonas con "problemas de degradación ambiental, el cambio climático tiende a tener un efecto más perverso", afirma.

- Oportunidades -

Para Naciones Unidas, la desertificación es una "crisis silenciosa" que afecta a 500 millones de personas en el mundo, y es causa de pobreza y conflictos.

Pero el problema ofrece oportunidades, dice Fabriciano Corado, presidente del grupo de conservación SOS Gilbués.

El ingeniero agrónomo, de 58 años, dice que aunque el suelo de Gilbués se erosiona fácilmente, al mismo tiempo es ideal porque es rico en fósforo y arcilla, y no necesita fertilizantes u otros tratamientos.

Al igual que Abade, cree que los agricultores precisan de tecnología para sobrevivir al desierto invasor.

Pero nada muy sofisticado, dice, y señala que los productores locales han obtenido resultados muy positivos por ejemplo con la protección de la vegetación local, la irrigación por gotas, el cultivo de peces y la técnica milenaria de las terrazas agrícolas.

"No tenemos que reinventar la rueda. Los aztecas, incas y mayas ya lo hicieron", apunta.

Lamenta al mismo tiempo el cierre hace seis años de un centro público de investigación contra la desertificación en Gilbués que ayudaba a los agricultores a implementar esas técnicas.

El estado planea reabrirlo, pero no ha definido una fecha.

La región tiene también potencial en energía solar, dice Corado, al citar la apertura reciente de un parque solar de 2,2 millones de paneles. Otro está en construcción.

Con la mezcla adecuada de conservación y tecnología, "nadie nos detendrá".

J.P.Cortez--TFWP