The Fort Worth Press - Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación

USD -
AED 3.672498
AFN 65.498816
ALL 80.778943
AMD 366.249949
AOA 918.000153
ARS 1499.7458
AUD 1.422111
AWG 1.8
AZN 1.701353
BAM 1.694243
BBD 2.013626
BDT 123.754743
BHD 0.37711
BIF 2990
BMD 1
BND 1.281981
BOB 12.092258
BRL 5.1235
BSD 0.999753
BTN 95.145446
BWP 13.521485
BYN 2.960018
BYR 19600
BZD 2.010681
CAD 1.401435
CDF 2260.00015
CHF 0.812655
CLF 0.023195
CLP 915.880427
CNY 6.74905
CNH 6.747951
COP 3160.36
CRC 454.762008
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.149866
CZK 21.04075
DJF 177.720321
DKK 6.487735
DOP 58.29816
DZD 132.880362
EGP 49.6944
ERN 15
ETB 161.364703
EUR 0.86783
FJD 2.214449
FKP 0.742819
GBP 0.743335
GEL 2.615024
GGP 0.742819
GHS 11.735003
GIP 0.742819
GMD 74.000428
GNF 8780.000142
GTQ 7.628337
GYD 209.158083
HKD 7.84455
HNL 26.796086
HRK 6.538298
HTG 130.718954
HUF 316.998001
IDR 17919
ILS 3.007697
IMP 0.742819
INR 95.31225
IQD 1310.5
IRR 1374850.00036
ISK 123.589409
JEP 0.742819
JMD 158.474679
JOD 0.709016
JPY 158.445499
KES 129.359763
KGS 87.450205
KHR 4053.497124
KMF 426.999919
KRW 1424.140286
KWD 0.30966
KYD 0.833171
KZT 468.495939
LAK 22602.503172
LBP 89550.000065
LKR 335.825291
LRD 181.625033
LSL 16.339942
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.36971
MAD 9.329497
MDL 17.39541
MGA 4298.392651
MKD 53.396226
MMK 2099.443841
MNT 3595.840223
MOP 8.078327
MRU 40.101867
MUR 46.940215
MVR 15.459941
MWK 1736.000059
MXN 17.20735
MYR 4.093968
MZN 63.903992
NAD 16.340306
NGN 1362.889861
NIO 36.790312
NOK 9.538038
NPR 152.231048
NZD 1.704195
OMR 0.384497
PAB 0.999749
PEN 3.37939
PGK 4.41709
PHP 60.790954
PKR 277.55765
PLN 3.73435
PYG 5946.889469
QAR 3.654602
RON 4.560957
RSD 101.875989
RUB 82.998217
RWF 1468.660802
SAR 3.755132
SBD 8.068348
SCR 14.420084
SDG 600.498527
SEK 9.514745
SGD 1.283497
SLE 24.597666
SOS 571.386496
SRD 37.866497
STD 20697.981008
STN 21.223422
SVC 8.747553
SZL 16.339898
THB 33.119789
TJS 9.222706
TMT 3.505
TND 2.932323
TRY 47.691299
TTD 6.768972
TWD 32.219902
TZS 2654.997968
UAH 44.766628
UGX 3724.060864
UYU 40.264038
UZS 11914.620835
VES 754.21125
VND 26235
VUV 119.344278
WST 2.729216
XAF 568.230703
XAG 0.016234
XAU 0.000235
XCD 2.70255
XCG 1.801841
XDR 0.705886
XOF 568.233164
XPF 103.310868
YER 236.850097
ZAR 16.35625
ZMK 9001.202312
ZMW 19.020435
ZWL 321.999592
Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación
Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación / Foto: © AFP

Santiago respira un mejor aire después de décadas de contaminación

Santiago respira mejor aire. Considerada una de las ciudades más contaminadas de América Latina, la capital chilena redujo como nunca antes la polución desde que comenzó a hacer mediciones en 1997. ¿Cómo lo hizo?

Tamaño del texto:

- Vigilancia permanente -

Encerrada entre cerros, Santiago se transforma en el invierno austral en una gran olla a presión. Las bajas temperaturas y una menor ventilación impide que circulen los gases contaminantes, cubriendo la ciudad con una densa capa gris. El período más crítico es entre mayo y agosto.

Pero este año, en el mismo lapso, registró su índice más bajo de contaminación desde 1997, cuando empezó con las mediciones. En 2023 hubo 17 episodios de alerta frente a los 50 en 2015, el más contaminado en los últimos ocho años.

La ciudad donde vive cerca de la mitad de los 19 millones de chilenos, y que según las mediciones de la empresa suiza IQAir es la capital más contaminada de América Latina, instaló una vasta red de estaciones de monitoreo.

"Si tu no mides el problema, difícilmente vas a solucionarlo", dice a la AFP Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente y profesor de la Universidad Católica de Valparaíso.

A partir de estas mediciones, que pocos países hacen en América Latina, Santiago adopta medidas cuando la contaminación alcanza niveles peligrosos para la salud: se restringe la circulación de automóviles y se paralizan las fábricas más contaminantes, entre otras acciones.

En todo Chile, se calcula que la contaminación atmosférica por material particulado fino causa alrededor de 3.000 hospitalizaciones y cerca de 4.500 muertes al año.

Mena estima que Santiago redujo entre 70 y 75% su contaminación en las últimas tres décadas.

2.- Mediciones focalizadas -

La medición es focalizada. En el jardín infantil Ichuac, un parvulario público del municipio de Peñalolén, en el este de Santiago, dos monitores de bajo costo miden la calidad del aire.

"Tomamos decisiones en base a la información que nos entregan", dice su directora Alejandra Urrutia.

Si el indicador está en rojo significa que la contaminación llegó a un grado de riesgo para la salud humana, entonces se reducen la actividades físicas de los niños y se les pide a los padres que apaguen los motores de los vehículos cuando recogen a sus hijos.

O también antes de barrer se rocía con agua los pisos, explica Urrutia.

La iniciativa beneficia a 104 niños que asisten a esta escuela, un oasis verde, con huerto e invernadero propios, en una sector pobre de la capital chilena.

3.- Transporte eléctrico -

Santiago cuenta con 2.000 buses eléctricos, poco más de un tercio de la flota. Otros 2.600 son "ecológicos" o con norma Euro VI de emisiones.

"Esta flota pone a Santiago como la ciudad fuera de China con mayor cantidad de buses eléctricos, una modernización que se traduce en menos contaminación, menos ruido y otras ventajas", destaca el ministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz.

Las autoridades proyectan que a 2040 todo el transporte público de la capital chilena será eléctrico.

También cuenta con una red de metro de 140 km, seis líneas y 136 estaciones. El ferrocarril se alimenta exclusivamente de fuentes de energías renovables.

Prácticamente todo el parque automotor -de más de seis millones de vehículos- cuenta con convertidores catalíticos que reducen emisiones.

Sin embargo, la electrificación del sector particular avanza mucho más lento. Menos del 1% de los autos que hoy circulan por la ciudad son eléctricos.

4.- Calefacción eléctrica -

Dentro del plan de descontaminación, Santiago prohibió el uso de la leña en los hogares. Aun así, en las zonas vecinas a la ciudad todavía se emplea ese material, lo que contribuye en un 38% a la contaminación, de acuerdo con el ministerio de Medio Ambiente.

De su lado, el gobierno promueve mediante subsidios el recambio a calefactores eléctricos, más eficientes y baratos respecto de los que funcionan a gas natural o queroseno. Además, recortó el precio de la tarifa eléctrica, eliminando un sobre cargo que se cobraba en invierno.

Hoy, uno de cuatro hogares en Chile usa calefacción con electricidad, según estima Mena.

Chile también impuso desde 2007 normas de construcción para disminuir el uso de los calefactores, entre ellas la instalación de ventanas dobles o el uso de materiales especiales que contienen por más tiempo el calor.

Pero si se quiere seguir avanzando en reducir la contaminación, Santiago debe tomar medidas más ambiciosas que reduzcan, por ejemplo, las emisiones del sector transporte e industrial, que "siguen siendo altas", advierte Nicolás Huneeus, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia.

"Las medidas no son suficientes para mitigar los episodios críticos de aquí a 2050", sostiene.

A.Williams--TFWP