The Fort Worth Press - Ciudad amazónica de Brasil colapsa ante el avance de enormes cráteres

USD -
AED 3.672498
AFN 64.494813
ALL 79.869835
AMD 363.459753
ANG 1.790365
AOA 917.000128
ARS 1513.259803
AUD 1.407628
AWG 1.8025
AZN 1.696736
BAM 1.706252
BBD 2.014735
BDT 122.843521
BGN 1.683441
BHD 0.377143
BIF 3005.439453
BMD 1
BND 1.274916
BOB 11.003708
BRL 5.111299
BSD 1.000301
BTN 95.56554
BWP 13.547596
BYN 3.03039
BYR 19600
BZD 2.011865
CAD 1.40692
CDF 2310.000275
CHF 0.821203
CLF 0.023956
CLP 945.880093
CNY 6.6954
CNH 6.699055
COP 3213.14
CRC 446.324973
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.197131
CZK 21.283601
DJF 178.136628
DKK 6.534575
DOP 59.472192
DZD 133.884529
EGP 51.5477
ERN 15
ETB 161.774656
EUR 0.87411
FJD 2.2382
FKP 0.747949
GBP 0.749575
GEL 2.594995
GGP 0.747949
GHS 11.563795
GIP 0.747949
GMD 73.500534
GNF 8793.854771
GTQ 7.633554
GYD 209.220461
HKD 7.84358
HNL 26.851323
HRK 6.585299
HTG 130.739368
HUF 316.814499
IDR 17813
ILS 3.014599
IMP 0.747949
INR 95.57285
IQD 1310.441394
IRR 1374850.000102
ISK 120.969711
JEP 0.747949
JMD 157.757218
JOD 0.708971
JPY 157.331502
KES 129.496971
KGS 87.450118
KHR 4058.433769
KMF 429.999564
KPW 900.000318
KRW 1358.190217
KWD 0.30854
KYD 0.833584
KZT 447.358319
LAK 22408.7241
LBP 89579.323882
LKR 329.228662
LRD 173.059223
LSL 16.226232
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.376417
MAD 9.55311
MDL 17.590327
MGA 4381.243184
MKD 53.670431
MMK 2099.019807
MNT 3596.806502
MOP 8.081186
MRU 40.053042
MUR 47.659883
MVR 15.459917
MWK 1734.612868
MXN 17.28651
MYR 4.075015
MZN 63.904229
NAD 16.225949
NGN 1324.779894
NIO 36.815543
NOK 9.45536
NPR 152.891351
NZD 1.74854
OMR 0.384485
PAB 1.000305
PEN 3.379266
PGK 4.456251
PHP 62.496003
PKR 277.214494
PLN 3.805195
PYG 5952.427688
QAR 3.636364
RON 4.611303
RSD 102.61501
RUB 83.881638
RWF 1476.460299
SAR 3.755168
SBD 8.026013
SCR 13.744802
SDG 601.504511
SEK 9.855075
SGD 1.27573
SHP 0.74758
SLE 24.649979
SLL 20969.491881
SOS 571.640424
SRD 37.740344
STD 20697.981008
STN 21.373953
SVC 8.752852
SYP 13002.000254
SZL 16.221592
THB 33.156998
TJS 9.227964
TMT 3.5
TND 2.947861
TOP 2.40776
TRY 48.81967
TTD 6.797006
TWD 31.673503
TZS 2645.003021
UAH 44.815682
UGX 3901.400648
UYU 40.165583
UZS 11818.48716
VES 851.341303
VND 26015
VUV 118.301728
WST 2.751033
XAF 573.378398
XAG 0.01518
XAU 0.000231
XCD 2.70255
XCG 1.802851
XDR 0.707052
XOF 573.378398
XPF 104.043167
YER 236.549996
ZAR 16.22522
ZMK 9001.19797
ZMW 19.481788
ZWL 321.999592
SSP 5712.529845
MXV 1.959311
Ciudad amazónica de Brasil colapsa ante el avance de enormes cráteres
Ciudad amazónica de Brasil colapsa ante el avance de enormes cráteres / Foto: © AFP

Ciudad amazónica de Brasil colapsa ante el avance de enormes cráteres

A pocos pasos del precipicio, Deusimar Batista tiende la ropa bajo el sol. No sobró nada alrededor de su jardín: la casa vecina y la calle que pasaba por la puerta de su propiedad fueron tragadas por la tierra.

Tamaño del texto:

"Por acá pasaban autos, bicicletas... Después, quedó así, este estrago", explica a la AFP esta señora de baja estatura y cabello oscuro, de 54 años, señalando lo que ahora es un acantilado apenas cubierto por mato en los bordes y basura en el fondo.

Un fenómeno poco común, provocado según expertos por la falta de planificación urbana y una deforestación agresiva, está llevando a Buriticupu, una pequeña ciudad amazónica del empobrecido estado brasileño de Maranhao (noreste), a un paulatino colapso.

Si no se detienen las causas, en 30 o 40 años la ciudad podría desaparecer, estiman algunos expertos.

La ciudad, de 70.000 habitantes, sufre el avance de lo que llaman "voçorocas", que significa "tierra rasgada" en la lengua indígena tupí-guaraní.

Son erosiones que nacen como pequeñas rajaduras en el suelo y van creciendo hasta convertirse en grandes cráteres, que vistos desde el aire parecen cañones y avanzan tragándose pedazos de la ciudad.

La alcaldía declaró el estado de "calamidad pública" el 26 de abril pasado, en un intento de conseguir recursos estatales y federales para iniciar obras de contención de las erosiones.

En la ciudad existen 26 voçorocas, y en el caso de la más profunda alcanza unos 70 metros de profundidad, según un relevamiento de la alcaldía.

Las voçorocas suelen expandirse ante cada lluvia fuerte en Buritucupu, una ciudad joven, que comenzó a crecer en la década de 1970 por un proyecto para el asentamiento de trabajadores rurales.

Las noches de lluvia se han vuelto aterradoras para Batista.

"Me quedo despierta, porque tengo miedo de que se derrumbe acá o allá en cualquier momento", asegura esta mujer, que trabaja de tejedora y dice no tener otro lugar adonde ir.

"Mi miedo es dormir y morir", confiesa.

- Falta de planificación -

El desgaste del suelo es "común a todas las ciudades", explica Augusto Carvalho Campos, geógrafo de la Universidad Federal de Maranhao, con un estudio dedicado a las voçorocas.

"Pero en Buriticupu la alteración es mayor" debido a un crecimiento urbano "sin la debida planificación, asociada a la falta de saneamiento básico e insuficiencia de una red de drenaje de agua y cloacal", indica.

La alta deforestación de Buritucupu se ha debido a una intensa explotación maderera las últimas décadas, que quitó capacidad de absorber humedad al suelo arenoso, empeorando el proceso erosivo, dice el profesor.

Además, muchas voçorocas son receptoras de salidas cloacales o de drenajes, contribuyendo al avance de las erosiones.

"Son necesarias obras de ingeniería de contención y también reforestar los bordes de las voçorocas" para limitar las erosiones, opina Carvalho.

La tierra se tragó unas 50 casas, y más de 300 corren riesgo de colapsar, según la alcaldía.

"Las administraciones no se preocuparon con el problema y terminó en esto", reclama Isaias Neres, presidente de la Asociación de Vecinos de Áreas alcanzadas por Voçorocas.

Las autoridades locales enfrentan un pedido de "socorro inmediato" por parte de los vecinos, admite Joao Carlos Teixeira, alcalde de Buritucupu.

"Obras de drenaje profundas, de recomposición (del suelo) van a iniciar próximamente (..) Hay una determinación del gobierno de la república que ésta sea un área segura", promete Teixeira, de espaldas a la voçoroca más antigua de la ciudad, que comenzó a crecer hace 20 años.

- Ruido de "trueno" -

A la orilla de un abismo de más de 60 metros, Maria dos Santos, de 45 años, lamenta el avance de una de las mayores voçorocas de la ciudad.

"Acá no existía el agujero, empezó hace menos de tres años", dice dos Santos, de tez morena y pelo rizado, parada sobre el asfalto resquebrajado de una curva en parte derrumbada por el desfiladero.

El enorme cráter aparece sin barreras de protección ni señalización, un factor de alarma para los vecinos del barrio Vila Isaías, donde es común ver a niños jugando en la calle.

Siete personas fallecieron tras caer en voçorocas, según la alcaldía.

El cráter de Vila Isaías amenaza con tragarse la casa de dos Santos, una construcción precaria de paredes de barro y tablones de madera intercalados, a pocos metros de la caída.

También allí cada tormenta causa pánico.

"Sentimos miedo, no sabemos cuándo están cayendo barreras porque el ruido es el mismo de los truenos. Es todo igual, al mismo tiempo", dice la mujer, que espera auxilio de las autoridades para mudarse.

Por ahora, "la única opción es quedarse (..) Dios cuida de nosotros", se resigna.

H.M.Hernandez--TFWP