The Fort Worth Press - "Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo

USD -
AED 3.672499
AFN 64.999694
ALL 81.642835
AMD 377.219685
ANG 1.79008
AOA 916.999786
ARS 1444.993899
AUD 1.422789
AWG 1.8025
AZN 1.702618
BAM 1.653821
BBD 2.007458
BDT 121.808396
BGN 1.67937
BHD 0.377
BIF 2953.360646
BMD 1
BND 1.26696
BOB 6.887396
BRL 5.239202
BSD 0.996711
BTN 90.052427
BWP 13.76724
BYN 2.855766
BYR 19600
BZD 2.004583
CAD 1.363485
CDF 2199.999823
CHF 0.77501
CLF 0.02178
CLP 860.00012
CNY 6.938198
CNH 6.932785
COP 3652
CRC 495.031923
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.239472
CZK 20.567995
DJF 177.491777
DKK 6.31131
DOP 62.762674
DZD 129.809035
EGP 47.028301
ERN 15
ETB 154.611983
EUR 0.84503
FJD 2.19785
FKP 0.732491
GBP 0.728965
GEL 2.694962
GGP 0.732491
GHS 10.919207
GIP 0.732491
GMD 72.999979
GNF 8744.661959
GTQ 7.645019
GYD 208.524474
HKD 7.815215
HNL 26.334616
HRK 6.3668
HTG 130.737911
HUF 321.873967
IDR 16773
ILS 3.090495
IMP 0.732491
INR 90.462699
IQD 1305.693436
IRR 42125.000158
ISK 122.529935
JEP 0.732491
JMD 156.204812
JOD 0.708953
JPY 156.310501
KES 128.530273
KGS 87.449745
KHR 4021.613211
KMF 417.999941
KPW 899.987247
KRW 1450.801658
KWD 0.30737
KYD 0.830631
KZT 499.708267
LAK 21439.292404
LBP 89256.37795
LKR 308.507985
LRD 185.387344
LSL 15.964383
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.301423
MAD 9.14286
MDL 16.878982
MGA 4417.422775
MKD 52.086943
MMK 2100.119929
MNT 3568.429082
MOP 8.020954
MRU 39.790284
MUR 45.880297
MVR 15.449965
MWK 1728.325117
MXN 17.21895
MYR 3.92694
MZN 63.749624
NAD 15.964451
NGN 1388.149904
NIO 36.682353
NOK 9.626245
NPR 144.090313
NZD 1.655395
OMR 0.384498
PAB 0.996706
PEN 3.355418
PGK 4.270433
PHP 58.955987
PKR 278.75798
PLN 3.569715
PYG 6612.604537
QAR 3.624302
RON 4.3058
RSD 99.190187
RUB 76.999649
RWF 1454.737643
SAR 3.750137
SBD 8.058101
SCR 14.239717
SDG 601.499892
SEK 8.886903
SGD 1.27032
SHP 0.750259
SLE 24.47504
SLL 20969.499267
SOS 568.686313
SRD 38.114498
STD 20697.981008
STN 20.71794
SVC 8.721498
SYP 11059.574895
SZL 15.970032
THB 31.579829
TJS 9.314268
TMT 3.51
TND 2.882209
TOP 2.40776
TRY 43.511602
TTD 6.751283
TWD 31.5423
TZS 2581.539917
UAH 43.134476
UGX 3553.202914
UYU 38.389826
UZS 12201.979545
VES 371.640565
VND 25997.5
VUV 119.537583
WST 2.726316
XAF 554.697053
XAG 0.011442
XAU 0.000197
XCD 2.70255
XCG 1.796311
XDR 0.689842
XOF 554.678291
XPF 100.846021
YER 238.374989
ZAR 15.92825
ZMK 9001.198907
ZMW 19.560456
ZWL 321.999592
"Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo
"Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo / Foto: © AFP

"Cerrar el grifo" del plástico para salvar el Mediterráneo

En las profundidades, en el estómago de las tortugas, en las playas: el plástico está por todos lados en el Mediterráneo, el mar más contaminado del mundo. Y aunque las operaciones de limpieza se multipliquen, solo una reducción drástica de los residuos puede frenar la catástrofe.

Tamaño del texto:

En el cañón submarino de Mónaco, un equipo científico internacional descubrió un verdadero vertedero submarino a más de dos kilómetros de profundidad que incluye bidones, vasos o un yogur de una marca francesa desaparecida hace veinte años.

"Un 95% de los residuos plásticos en el agua terminan en los abismos. Cuando se encuentran con esta basura, los pilotos de los submarinos saben que han llegado al fondo", explica a la AFP uno de los científicos, François Galgani, especialista de plásticos en el Instituto Francés de Investigación de Explotación del Mar (Ifremer).

Primer destino turístico del mundo y con un cuarto del tráfico marítimo internacional, el Mediterráneo está sometido a una intensa presión humana. Entre el 5 y el 10% del plástico mundial se encuentra en este mar semicerrado, que llega a un nivel de saturación, alerta el Fondo Mundial para la Naturaleza WWF.

Según la Unesco, el plástico provoca cada año la muerte de un millón de pájaros y de más de 100.000 mamíferos marinos en el mundo. "No tenemos elección, hay que cerrar el grifo", dice François-Michel Lambert, presidente del Instituto de Economía Circular.

Desde Tel Aviv a Barcelona abundan las operaciones de recogida de basura, convirtiéndola en cestos, joyas u otros objetos de consumo.

Pero el esfuerzo es insuficiente, según Lucie Courtial, de la asociación monegasca Plastic Med. Y además, las expediciones en barco pueden "desplazar al problema" por sus altas emisiones de carbono.

- De macroplásticos a nanoplásticos -

La recogida en las playas "puede tener sentido antes de que el plástico se disperse en el mar", dice la científica. Aunque incluso así, estas operaciones sirven sobre todo para "alertar al gran público".

En el mar, algunas iniciativas reciben apoyo científico, como el buque Ekkopol, una empresa francesa que alquila sus servicios a las autoridades públicas locales.

En zonas fuertemente contaminadas, este catamarán puede tratar hasta 1.000 metros cúbicos de agua por hora, capturando los residuos y los hidrocarburos con un filtro.

En la bahía de Saint-Florent, en la isla francesa de Córcega, Eric Dupont, su cofundador, enseña una botella triturada, una muestra de estos "residuos muy degradados que generalmente terminan enterrados o incinerados".

Por "cada macroplástico recuperado, son decenas de miles de microplásticos menos", asegura mientras muestra un trozo de una espuma expansiva muy usada en la construcción.

"Se degrada en polvo y es muy tóxica, en particular para el fitoplancton", explica.

"El plástico representa una amenaza física, biológica y química para la fauna y la flora y permanece durante mucho tiempo en el medioambiente, lo que lo hace más nocivo y perjudicial que otros materiales en el mar", insiste Lucie Courtial.

El plástico es dañino como material donde se fijan otros contaminantes como los hidrocarburos, pero también por sus propias sustancias químicas, sobre todo cuando se degradan en micro o nanoplásticos de una talla inferior a la milésima de milímetro, "suficientemente pequeños para traspasar los tejidos", dice Galgani.

En ese momento "ya no hay marcha atrás, porque una vez en el ecosistema no se pueden recuperar", alerta.

- "Balsas" para virus -

De acuerdo con los primeros estudios, algunas especies son especialmente vulnerables: un 80% de las tortugas ingieren bolsas de plástico, las ramas de las gorgonias (una especie de coral) quedan seccionadas por hilos de pesca a la deriva o los mictófidos se tragan los microplásticos en la superficie.

El plástico está tan presente en el Mediterráneo que en algunas partes ya se ha integrado en el ecosistema: las especies de "neuston", un conjunto de organismos invisibles que viven en la superficie del agua, lo usan como espacios flotantes para reproducirse.

"Su impacto es complicado de cuantificar. Es ingerido por la fauna y el suelo, pero también favorece la multiplicación de una fauna microbacteriana", dice Lucie Courtial.

"Alrededor de 24 trillones de microplásticos flotan en la superficie de los océanos, de un continente a otro", señala François Galgani. Y estas "balsas de plástico", que transportan virus a través de las corrientes, representan "un riesgo de desestabilizar los ecosistemas".

"Es bastante peligroso, también para la salud humana", afirma.

Ante la estimación de que un 80% del plástico en el mar procede de los continentes, ecologistas y científicos militan por una gestión de los residuos en tierra, más eficaz y menos costosa que la recogida en mar.

Pero el problema es que a orillas del Mediterráneo no existe una gestión homogénea de residuos. En los países más pobres, "los vertederos a cielo abierto son todavía lo normal", lamenta Lucie Courtial.

- "Un mundo sin plástico" -

La consultoría medioambiental británica SystemIQ estima que para revertir la tendencia hay que llegar a un 85-90% de plástico reciclado en 2050, contra el 35% actual en Europa.

Pero incluso si terminan en el contenedor apropiado, Lucie Courtial recuerda que "con los residuos plásticos, no hay reciclaje, sino +deciclaje+: una botella de leche puede convertirse en un tubo, por ejemplo, pero tenemos que reinyectar materia prima".

Jean-Yves Daclin, director general en Francia de la asociación de industriales Plastics Europe, señala que existen "nuevas tecnologías de reciclaje químico, que permitirán reciclar productos que hoy no se pueden reciclar" o incluso "fabricar plástico a partir de carbono capturado en la producción industrial".

Sin embargo, hay que vigilar ante "los mensajes de la tecnología salvadora", advierte Maité Abos, directora de Plastic Odyssey. "No podemos ignorar la reflexión de cómo hacerlo sin plástico", dice.

Es un "material fantástico, muy sólido y duradero, pero que empleamos para un solo uso y muy contaminante", explica.

En el Mediterráneo, son los plásticos de un solo uso, con los embalajes de alimentos en cabeza, que constituyen la mayoría de los residuos.

Para François-Michel Lambert, que presionó como diputado en Francia por la prohibición de las bolsas de plástico y la vajilla desechable, "imaginar un mundo sin plástico es tan difícil como imaginar el fin del mundo".

S.Jones--TFWP