The Fort Worth Press - "Donde fui más feliz": Búzios, el paraíso brasileño que debe su fama a Bardot

USD -
AED 3.6725
AFN 66.000063
ALL 82.019444
AMD 379.030024
ANG 1.79008
AOA 917.000222
ARS 1452.1415
AUD 1.436864
AWG 1.8
AZN 1.699581
BAM 1.650151
BBD 2.016242
BDT 122.43245
BGN 1.67937
BHD 0.377035
BIF 2964.5
BMD 1
BND 1.271584
BOB 6.942435
BRL 5.261799
BSD 1.001076
BTN 91.544186
BWP 13.176113
BYN 2.86646
BYR 19600
BZD 2.013297
CAD 1.36714
CDF 2154.999935
CHF 0.778795
CLF 0.021919
CLP 865.500352
CNY 6.946501
CNH 6.938895
COP 3622.05
CRC 496.70313
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.874975
CZK 20.59725
DJF 177.719709
DKK 6.327105
DOP 62.950149
DZD 129.934449
EGP 47.089896
ERN 15
ETB 155.250273
EUR 0.84721
FJD 2.206598
FKP 0.729754
GBP 0.731315
GEL 2.694994
GGP 0.729754
GHS 10.954985
GIP 0.729754
GMD 73.55548
GNF 8751.000245
GTQ 7.681242
GYD 209.445862
HKD 7.810703
HNL 26.449908
HRK 6.386897
HTG 131.200378
HUF 322.735497
IDR 16766.2
ILS 3.10084
IMP 0.729754
INR 90.46795
IQD 1310.5
IRR 42125.000158
ISK 123.039932
JEP 0.729754
JMD 157.178897
JOD 0.709014
JPY 155.4575
KES 129.13006
KGS 87.449831
KHR 4025.492445
KMF 418.000086
KPW 900
KRW 1450.029709
KWD 0.30714
KYD 0.834223
KZT 505.528533
LAK 21494.999879
LBP 85549.999924
LKR 310.004134
LRD 185.999884
LSL 16.110186
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.320108
MAD 9.15875
MDL 16.948552
MGA 4450.000276
MKD 52.248327
MMK 2099.986463
MNT 3564.625242
MOP 8.053239
MRU 39.929374
MUR 45.650252
MVR 15.450036
MWK 1737.000377
MXN 17.388398
MYR 3.958498
MZN 63.749877
NAD 16.109867
NGN 1391.000271
NIO 36.697378
NOK 9.69397
NPR 146.471315
NZD 1.662775
OMR 0.38451
PAB 1.00108
PEN 3.365975
PGK 4.237972
PHP 58.919935
PKR 279.749793
PLN 3.57693
PYG 6656.120146
QAR 3.64125
RON 4.317897
RSD 99.493038
RUB 76.448038
RWF 1453
SAR 3.750185
SBD 8.058101
SCR 14.250149
SDG 601.501494
SEK 8.95644
SGD 1.271315
SHP 0.750259
SLE 24.474994
SLL 20969.499267
SOS 571.503458
SRD 38.025022
STD 20697.981008
STN 21.25
SVC 8.759629
SYP 11059.574895
SZL 16.109942
THB 31.490262
TJS 9.349825
TMT 3.51
TND 2.847497
TOP 2.40776
TRY 43.480099
TTD 6.777673
TWD 31.591702
TZS 2588.490529
UAH 43.112529
UGX 3575.692379
UYU 38.836508
UZS 12249.999719
VES 369.791581
VND 26020
VUV 119.156711
WST 2.710781
XAF 553.468475
XAG 0.012114
XAU 0.000209
XCD 2.70255
XCG 1.80413
XDR 0.687215
XOF 551.505966
XPF 101.749394
YER 238.374969
ZAR 16.066915
ZMK 9001.197925
ZMW 19.646044
ZWL 321.999592
"Donde fui más feliz": Búzios, el paraíso brasileño que debe su fama a Bardot
"Donde fui más feliz": Búzios, el paraíso brasileño que debe su fama a Bardot / Foto: © AFP

"Donde fui más feliz": Búzios, el paraíso brasileño que debe su fama a Bardot

Marcela Mayol mantiene intacto el cuarto donde alojó a Brigitte Bardot en 1964, en Búzios, entonces un pueblito de pescadores ignoto y hoy destino turístico top de Brasil, descubierto gracias a la difunta diva francesa.

Tamaño del texto:

"Como acá no había cine, ella era una rubia linda pero nadie sabía que era famosa ni un súper símbolo", recuerda Mayol, de 92 años, que transformó en posada la casa sobre la playa que acogió a Bardot.

Huyendo de paparazzi y fans, la actriz se refugió dos temporadas en Búzios cuando el turismo aún no existía en esta zona de arena delicada y aguas cálidas, a unos 180 kilómetros de Rio de Janeiro.

La prensa de la época bautizó a Búzios como el paraíso secreto de Bardot, que sacó del anonimato al pueblo -hoy ciudad- y quedó para siempre asociada a él.

"BB" murió el pasado 28 de diciembre, a los 91 años, en la comuna francesa de Saint-Tropez, otro glamoroso balneario que ella eligió como su lugar en el mundo y donde este miércoles serán sus funerales.

"Brigitte Bardot puso a Búzios en el mapa", dice el argentino Mario Paz (74), dueño del Gran Cine Bardot en Búzios.

Según Paz, "hoy es una musa inspiradora de nombres de restaurantes, posadas, barcos, hamburguesas: está en todas partes, es como Fidel Castro en Cuba".

- "Un caos total" -

Con peluca negra para que no la reconocieran, Bardot aterrizó en Rio el 7 de enero de 1964.

Quería un tiempo de relax en un piso frente a la playa de Copacabana que le habían prestado a su novio Bob Zagury, un basquetbolista marroquino-francés que había jugado en Brasil.

Pero pronto descubrió que la prensa y el público la codiciaban incluso al otro lado del océano.

"Durante cuatro días, la avenida Atlántica (de Copacabana) quedó intransitable: curiosos observando, periodistas acampando, fue un caos total", dice José Wilson (74), creador de un archivo sobre Bardot en Búzios.

La actriz estaba en el pico de su carrera, acababa de protagonizar "El desprecio" de Jean-Luc Godard y necesitaba la paz que no encontraba en Europa.

De la mano de Zagury, escapó hacia Búzios, donde su novio tenía algunos amigos.

- "Donde fui más feliz" -

"Fue en este pequeño pueblo perdido y desconocido donde fui más feliz", escribió Bardot en 2014, en una carta a un festival de cine en Búzios.

Huésped de una casa prestada, se despertaba al mediodía, tomaba sol desnuda en su jardín, comía pescado en la playa, jugaba con los niños locales, emprendía caminatas.

Los periodistas la dejaron relativamente tranquila y Bardot los mantuvo a raya entregando imágenes de sus vacaciones tomadas por un fotógrafo propio.

Búzios la conquistó: regresó con Zagury en diciembre de 1964, esta vez para pasar el fin de año en la casa de Mayol y su entonces marido, amigos de su novio.

"Para Navidad compré un chancho y Brigitte me dijo: 'Ni se te ocurra que lo vamos a comer', y después andaba de acá para allá con el chancho", se sonríe la argentina Mayol.

Años más tarde, Bardot dejó su carrera para dedicarse a militar por los derechos animales.

- Musa y estatua -

Seis décadas después de los viajes de BB, la ciudad es un polo turístico internacional donde viven unas 40 mil personas y llegan cientos de miles de visitantes por año a sus más de 20 playas.

Hoy la diva francesa es una marca de Búzios. Una estatua de bronce la homenajea en una zona conocida como paseo marítimo Bardot.

"A ella no le agradó mucho, reclamó porque nadie le pidió permiso", dice la escultora Christina Motta (81), autora de la obra.

Con una oferta para todos los gustos de hoteles, diversión y comercios, muchos regenteados por extranjeros y en particular por argentinos, Búzios ya no se parece al refugio perdido de Brigitte.

Según Wilson, "el mundo giró el foco hacia esta península salvaje y virgen y nunca más paró de llegar gente".

J.M.Ellis--TFWP