The Fort Worth Press - Después de cinco años de éxodo, el himno birmano resuena entre los rohinyás

USD -
AED 3.672968
AFN 63.999907
ALL 81.350131
AMD 360.070094
ANG 1.789785
AOA 917.999821
ARS 1550.763902
AUD 1.43492
AWG 1.8025
AZN 1.703861
BAM 1.749538
BBD 2.014491
BDT 124.528133
BGN 1.747831
BHD 0.3773
BIF 3000
BMD 1
BND 1.281242
BOB 12.077109
BRL 5.489504
BSD 1.000179
BTN 94.816173
BWP 13.835763
BYN 2.972269
BYR 19600
BZD 2.011629
CAD 1.400465
CDF 2312.501249
CHF 0.820145
CLF 0.024948
CLP 981.889879
CNY 6.670599
CNH 6.6682
COP 3252.19
CRC 453.886752
CUC 1
CUP 24.004938
CVE 98.901245
CZK 21.734021
DJF 177.719707
DKK 6.67273
DOP 60.749874
DZD 135.95307
EGP 55.305697
ERN 15
ETB 161.094475
EUR 0.89282
FJD 2.2508
FKP 0.745229
GBP 0.744645
GEL 2.577673
GGP 0.745229
GHS 11.675008
GIP 0.745229
GMD 74.000267
GNF 8830.0001
GTQ 7.64648
GYD 209.660034
HKD 7.846495
HNL 27.101784
HRK 6.76901
HTG 131.102375
HUF 325.491502
IDR 18133.25
ILS 3.162701
IMP 0.745229
INR 94.82805
IQD 1515
IRR 1883408.501128
ISK 121.589544
JEP 0.745229
JMD 158.643546
JOD 0.709004
JPY 158.581498
KES 129.909675
KGS 87.449896
KHR 4086.000157
KMF 440.999481
KPW 899.999961
KRW 1346.974974
KWD 0.311501
KYD 0.833527
KZT 452.670185
LAK 22525.000113
LBP 89550.000187
LKR 332.77574
LRD 170.450014
LSL 16.630155
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.424984
MAD 9.825041
MDL 18.093747
MGA 4589.999843
MKD 54.953198
MMK 2099.543828
MNT 3601.136904
MOP 8.083013
MRU 40.274974
MUR 47.301711
MVR 15.455035
MWK 1735.999912
MXN 18.819195
MYR 4.077097
MZN 63.909916
NAD 16.629764
NGN 1343.949751
NIO 36.803975
NOK 9.28099
NPR 151.705877
NZD 1.788698
OMR 0.384505
PAB 1.000358
PEN 3.4615
PGK 4.49025
PHP 63.588013
PKR 276.650479
PLN 3.938996
PYG 5974.621946
QAR 3.643494
RON 4.7702
RSD 105.047978
RUB 81.674992
RWF 1476
SAR 3.764539
SBD 8.051718
SCR 13.86715
SDG 601.498393
SEK 9.78368
SGD 1.280995
SHP 0.745545
SLE 22.90954
SLL 20969.504398
SOS 571.501145
SRD 37.541949
STD 20697.981008
STN 22.29
SVC 8.752125
SYP 13001.999685
SZL 16.640271
THB 33.749963
TJS 9.191837
TMT 3.51
TND 3.00575
TOP 2.40776
TRY 50.020201
TTD 6.780571
TWD 32.748002
TZS 2643.995003
UAH 45.664104
UGX 4225.799382
UYU 40.208782
UZS 11992.502219
VES 890.036604
VND 25766
VUV 118.901474
WST 2.774695
XAF 585.651456
XAG 0.020071
XAU 0.000254003089
XCD 2.70255
XCG 1.802576
XDR 0.707052
XOF 585.651456
XPF 107.050322
YER 236.17502
ZAR 16.60743
ZMK 9001.201353
ZMW 20.269255
ZWL 321.999592
SSP 5745.200537
MXV 2.118858
Después de cinco años de éxodo, el himno birmano resuena entre los rohinyás
Después de cinco años de éxodo, el himno birmano resuena entre los rohinyás / Foto: © AFP

Después de cinco años de éxodo, el himno birmano resuena entre los rohinyás

Cada mañana, en su escuela del campamento de refugiados rohinyás en Bangladés, Mohammad Yusuf debe cantar el himno nacional de Birmania, el país del que su familia escapó a las masacres del ejército hace cinco años y al que volver parece aún lejano.

Tamaño del texto:

Unas 740.000 personas de esta etnia mayoritariamente musulmana huyó de la brutal ofensiva del ejército birmano, de la que se cumplen cinco años el jueves, y encontraron asilo en el vecino Bangladés, donde ya vivía una numerosa comunidad de refugiados de previas olas de violencia.

Durante gran parte de este tiempo, Yusuf, que ahora tiene 15 años, y los numerosos niños en los campos de refugiados apenas gozaron de escolarización, porque Bangladés lo veía como una señal de que su presencia se alargaría en el tiempo.

Pero un retorno parece lejano ante el golpe militar en Birmania el año pasado, con lo que las autoridades locales permitieron a Unicef intensificar su programa escolar para respaldar a 130.000 niños y, en un futuro, llegar a todos.

Aun así, el objetivo final es que los refugiados regresen. Por ello, la matrícula y el programa académico son birmanos y cada mañana deben empezar las clases cantando el himno nacional de ese país.

A pesar de la persecución y de las acusaciones de intento de genocidio en Birmania, un país mayoritariamente budista que a menudo ve a los rohinyás como extranjeros, Yusuf abraza su himno y lo ve como símbolo de desafío y del futuro regreso.

"Birmania es mi patria", dice a AFP. "El país no nos hizo daño. Su gente poderosa lo hizo. Mi hermana pequeña murió allí. Nuestra gente fue masacrada", continúa.

"Aun así, es mi país y lo amaré hasta el final", añade.

- "Bombas de relojería" -

La educación es un símbolo de la ambigüedad de Bangladés hacia los refugiados rohinyás, algunos de ellos reubicados en una remota isla deshabitada y propensa a las inundaciones.

"Este currículo académico les recuerda que son de Birmania, adonde volverán algún día", dice a AFP el vicecomisario de refugiados, Shamsud Douza.

Pero cuándo llegará ese día es una incógnita.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, dijo el mes pasado durante una visita que las condiciones "no eran adecuadas para el regreso".

La repatriación solo puede darse "cuando existan condiciones seguras y sostenibles en Birmania", añadió.

Descartó la sugerencia de que los campos rohinyá se conviertan en una "nueva Gaza", pero las autoridades Bangladés son cada vez más conscientes de los riesgos que puede suponer a largo plazo una amplia población de refugiados desfavorecidos.

La mitad del casi millón de personas en los campos son menores de 18 años.

El gobierno "pensaba que educar a los rohinyás enviaría una señal a Birmania de que (Bangladés) eventualmente absorbería la minoría musulmana", dice a AFP Mahfuzur Rahman, un exgeneral bangladesí que estaba en el cargo durante el éxodo.

Pero ahora Daca "se ha dado cuenta" de que necesita un plan a largo plazo, sobre todo por el riesgo de tener una generación de jóvenes sin educación en los campos, añade.

La seguridad en estos recintos ya es un importante problema debido a la presencia de grupos criminales que introducen anfetaminas a través de la frontera. En los últimos cinco años ha habido más de cien asesinatos.

También operan grupos armados insurgentes que ya han abatido decenas de líderes comunitarios y están siempre al acecho de reclutar jóvenes aburridos.

Estos jóvenes sin expectativas, que además no pueden salir de los campos, son blanco de traficantes de seres humanos que les prometen una plaza en un barco para escapar a una vida mejor.

Todos los niños "pueden ser bombas de relojería", advierte Rahman. "Crecer en un campo sin educación ni esperanza ni sueños... En qué monstruos se convertirán, no lo sabemos".

- Sueños de volar -

Persiste el temor de que Bangladés cambie de opinión y cancele el proyecto educativo, como hizo con un programa de escuelas privadas que atendían a 30.000 niños este año.

Algunos activistas condenan también la insistencia en seguir el currículo académico de Birmania.

"Si no regresamos a nuestra casa, ¿por qué tenemos que estudiar en birmano? Es una pérdida de tiempo, una especie de suicidio colectivo. Ya hemos perdido cinco años. Necesitamos un currículo internacional en inglés", protesta Mojib Ullah, líder de la diáspora rohinyá ahora en Australia.

Las ambiciones del joven Yusuf van más allá de las fronteras. En su escuela con un techo cubierto por lonas lee un libro de los hermanos Wright, pioneros de la aviación, y sueña en convertirse en ingeniero aeronáutico o piloto.

"Algún día volaré alrededor del mundo. Es mi único sueño", dice.

S.Jones--TFWP