La UE busca apoyos para firmar el acuerdo comercial con Mercosur
La Comisión Europea reiteró el miércoles que espera firmar "pronto" el acuerdo comercial con los países latinoamericanos del Mercosur gracias a los "progresos" en las negociaciones entre europeos y a pesar de la preocupación de los agricultores.
Este lunes, la portavoz de la Comisión, Paula Pinho, no confirmó la fecha del 12 de enero prevista para aprobar este tratado de libre comercio con el bloque sudamericano, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Sin embargo afirmó que la Unión Europea está en la "buena senda" gracias a las "discusiones" dentro de los Veintisiete, al "trabajo" y a los "progresos".
Antes de viajar a América Latina, la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen debe primero obtener el visto bueno de los Estados miembros por mayoría cualificada.
Esta votación podría tener lugar el viernes durante una reunión entre los representantes de los Veintisiete, según fuentes diplomáticas.
Previamente, los ministros de Agricultura de los países europeos están convocados a una reunión especial el miércoles en Bruselas.
En el orden del día hay el acuerdo con el Mercosur, pero también el futuro de la política agrícola común, también en el centro de las preocupaciones de los agricultores.
También el miércoles Francia decretó la suspensión temporal de las importaciones de algunos productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en la Unión Europea, principalmente sudamericanos, en respuesta a la ira de su sector agropecuario hacia el acuerdo comercial UE-Mercosur.
El domingo el gobierno francés ya anunció la suspensión de determinados productos agrícolas. La medida, que entrará en vigor el jueves por el plazo de un año tras su publicación este miércoles en el Diario Oficial, debe recibir también el visto bueno de la Comisión Europea.
Aguacates, mangos, guayabas, cítricos o incluso papas, entre otros, ya no podrán entrar a Francia si contienen cinco fungicidas y herbicidas prohibidos en Europa y usados para el tratamiento de frutas, verduras y cereales: mancozeb, tiofanato-metilo, carbendazima, glufosinato y benomilo.
Visto el perfil de los productos, la suspensión afecta "sobre todo a Sudamérica", aunque "no es un decreto dirigido contra Sudamérica, sino contra cualquier país" que trate las frutas y verduras con estas sustancias, indicó el ministerio de Agricultura a principios de semana.
Bruselas tiene diez días para analizar la suspensión, que mientras tanto puede aplicarse.
"Al término de ese plazo, la Comisión Europea podrá no oponerse a ella y, por lo tanto, dejarla en vigor, o bien generalizarla al resto de la UE (...) o también oponerse a ella", detalló el ministerio.
El decreto, que se aplica a los productos importados desde fuera de la UE, también exige a las empresas del sector alimentario que apliquen controles para garantizar que los productos importados no contengan las sustancias prohibidas en cuestión.
- "Salvar la agricultura" -
El gobierno francés del presidente centroderechista Emmanuel Macron se encuentra bajo presión de su sector agropecuario, que en los últimos inviernos boreales ya protagonizó importantes protestas para alertar de su situación e inició una nueva movilización.
Y también a nivel político. Si Macron vota a favor del Mercosur, "se arriesga a una censura" de su gobierno, advirtió el líder conservador, Bruno Retailleau, sobre este acuerdo al que se oponen todos los partidos.
Pero incluso con la oposición de Francia, cuyo ministro para Europa, Benjamin Haddad, reiteró que el proyecto de acuerdo comercial sigue sin ser aceptable pese a las "mejoras obtenidas", su firma podría tener lugar el 12 de enero si la mayoría cualificada del Consejo de la UE lo autoriza.
Para tranquilizar al sector, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso el martes fondos adicionales para los agricultores de unos 45.000 millones de euros (unos 53.000 millones de dólares), en el marco de su próxima Política Agrícola Común (PAC) 2028-2034.
Los agricultores europeos temen el impacto de una llegada masiva a Europa de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, vistos como más competitivos por sus normas de producción, a cambio de la exportación de vehículos y maquinaria europea al Mercosur.
Pero además gran parte de los agricultores franceses están descontentos con la gestión de la dermatosis nodular bovina, una enfermedad animal. El gobierno impuso el sacrificio de una vacada cuando se confirme un caso positivo y se opone a una vacunación a nivel nacional.
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