Los campeones del mundo llegan a una España que los recibe como héroes
Los jugadores de la selección de fútbol de España, flamante campeona del mundo tras derrotar a Argentina, llegaron este lunes a Madrid, donde recorrerán calles repletas de fanáticos que los recibirán como héroes.
El primero en salir del avión de Iberia que los trajo de Estados Unidos al aeropuerto de Madrid/Barajas, donde aterrizaron a las 14H30 locales (12H30 GMT), fue el capitán del equipo y mejor futbolista del certamen Rodri Hernández, con el trofeo dorado de la Copa del Mundo en la mano.
Detrás de él y del seleccionador Luis de la Fuente, descendieron los restantes jugadores, entre ellos la estrella Lamine Yamal y el goleador de la final, Ferran Torres, para subirse a unos autobuses con carteles en sus laterales que leían "Enhorabuena campeones".
Tras ser recibidos por el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela y por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de La Moncloa, iniciarán un desfile por las calles de Madrid a bordo de un autobús de dos pisos.
Recorrerán grandes avenidas de la capital española hasta llegar a la plaza de Cibeles, sede del ayuntamiento de Madrid, en torno a las 19H00 locales, donde tendrá lugar una ceremonia de homenaje en un ambiente que se anuncia electrizante.
Se espera que alrededor de un millón de personas inunden las calles para ver a sus ídolos, según estimó el delegado del gobierno en Madrid, Francisco Martín, quien precisó que más de 2.000 policías y 400 agentes de la Guardia Civil estarán a cargo de la seguridad.
- "Una celebración se merece" -
Algunos aficionados, radiantes pese a la corta noche, planean celebrar este lunes, como Bruno González del Yerro, un hombre de 32 años que trabaja en finanzas y que afirma a la AFP que habrá que "celebrarlo de alguna manera", ya que "esto solo ocurre cada cuatro años y España llevaba como catorce años sin ganarlo. ¡Por lo menos una celebración se merece!".
Tras una larga noche de fiesta, Tomás Hernanz, un estudiante de bachillerato de 18 años, lleva la bandera roja y amarilla de España anudada sobre los hombros. Su plan es "pasar todo el día por Madrid" y disfrutar de "un sentimiento que queremos vivir ahora y no nos vamos a arrepentir".
"Estaré preparado para recibir a nuestros campeones", dice José Márquez, un militar de 37 años que intenta como puede disimular el cansancio: "A las 2 me acosté así que vengo con un poquito de sueño, pero merece la pena".
En cuanto sonó el pitazo final, ya entrada la noche del domingo, España entera estalló de alegría tras este título, celebrado en una noche de júbilo. Una velada, sin embargo, ensombrecida por la muerte de un adolescente de 13 años en la provincia de Salamanca (oeste) al derrumbarse una fuente a la que se había subido con otras personas.
- Fiel a su estilo -
Con la presencia del presidente estadounidense, Donald Trump, abucheado cuando saltó al césped acompañado por el patrón de la FIFA, Gianni Infantino, para la ceremonia de premiación, la Roja derrotó a Argentina con un solitario gol de Torres en el minuto 106.
La Roja se mantuvo fiel a su estilo, marcando la superioridad desde la posesión de la pelota y con una defensa de hierro que no permitió a Argentina un disparo a puerta hasta que la campeona de América ya estaba por detrás en el marcador.
La superioridad de la Roja en el torneo quedó reflejada en los premios: el capitán Rodri Hernández fue designado el mejor futbolista de la competición; el defensa Pau Cubarsí (19 años) el premio al mejor joven y el portero Unai Simón el Guante de Oro, al recibir un solo gol en todo el certamen (en cuartos frente a Bélgica).
El premio al máximo goleador fue para el francés Kylian Mbappé, con 10 (Lionel Messi se quedó en ocho), quien además se convirtió en el anotador histórico de los Mundiales, con 22 tantos.
Pese a la derrota, los argentinos también salieron a festejar, con miles de personas en el Obelisco de Buenos Aires y un mensaje: "¡Gracias igual!".
El vuelo con la delegación argentina aterrizará en Buenos Aires sobre las 17H00 locales (20H00 GMT).
La Albiceleste debe ya pensar en el futuro. Lionel Messi, a los 39 años, jugó el que debería ser su último partido en un Mundial, mientras que el DT Lionel Scaloni no aseguró su continuidad más allá de diciembre, cuando se le vence el contrato.
X.Silva--TFWP