Cuando España quería "jubilar a Zidane" hace 20 años y no lo consiguió
"Vamos a jubilar a Zidane": en el Mundial 2006, a unos días del duelo de octavos de final entre Francia y España, el diario deportivo español Marca se mostraba desafiante y simbolizaba la ambición de una Roja pletórica que, sin embargo, fue derrotada por 3-1 por su vecino del norte.
Por segunda vez en la historia de los Mundiales, Francia y España van a cruzar sus caminos y será el martes en Dallas, ahora en semifinales, y esta vez seguramente ninguna publicación se atreva a una portada tan atrevida como la de aquel 24 de junio de 2006.
Cuando se jugaba aquel Mundial de Alemania hace veinte años, España nunca había ganado el torneo, Sergio Ramos tenía 20 años y era lateral, y los jugadores del seleccionador Luis Aragonés habían sido una de las sensaciones de la primera fase, validando su boleto a octavos con tres triunfos (4-0 a Ucrania, 3-1 a Túnez, 1-0 a Arabia Saudita).
Por contra, Francia había tenido un inicio de torneo decepcionante, con dos empates ante Suiza (0-0) y Corea del Sur (1-1), que hicieron resurgir los fantasmas de una eliminación en la fase de grupos como en el Mundial de 2002.
Pero finalmente, los Bleus de Raymond Domenech evitaron ese desastre ganando en la tercera jornada por 2-0 a Togo, en un duelo tenso que no disputó el mítico Zinédine Zidane, suspendido después de haber visto dos tarjetas amarillas en los dos primeros partidos.
"Zizou", que sopló las velas de su 34 cumpleaños durante ese Mundial, había anunciado unos meses antes del torneo que se iba a retirar como futbolista al término del Mundial.
En 2004 había anunciado ya su retirada de la selección francesa, después del fiasco de la Eurocopa de Portugal de ese año, pero había dado marcha atrás en 2005 para salvar a su país, en riesgo entonces en el camino hacia el Mundial de 2006.
- Remontada en Hanóver -
El partido ante España fue el número 105 de Zidane como internacional con Francia, donde no había un ídolo de tal calibre desde Michel Platini.
Se jugó el 27 de junio de 2006 en Hanóver y no era un partido más para él, madrileño de adopción y que acumulaba éxitos en ese tramo final de su carrera con la camiseta del Real Madrid en la era galáctica.
Además de su titular de portada de impacto, Marca incluía frases para el recuerdo en páginas interiores: "Hay que desplumarlos", decía en alusión al gallo que es el símbolo de los franceses.
Francia era un equipo relativamente envejecido, con otros treinteañeros veteranos como Lilian Thuram (34 años), Claude Makelele (33 años) o el arquero Fabien Barthez (35 años), mientras que la nueva generación española estaba encarnada por jugadores como David Villa (24 años), Fernando Torres (22 años) o Andrés Iniesta (22 años).
Fue Villa el que abrió el marcador en el partido, con un penal transformado en el minuto 28, después de una falta en el área de Thuram.
Pero Patrick Vieira, ya soberbio ante los togoleses, fue el líder de la reacción francesa: dio una asistencia para que Franck Ribéry batiera a Iker Casillas en el 41' y luego marcó de cabeza al rematar una falta colgada por Zidane (83').
Ese último, discreto en el partido, pudo sentenciar definitivamente marcando el 3-1 para los galos en el 90+2'.
"Para mí, estaba claro que no era el último (partido de su carrera). Para los españoles parece que no estaba tan claro", dijo Zidane después del partido, saboreando una cierta revancha.
- En vísperas del cabezazo -
Días después, Marca rindió tributo al propio Zidane después de su partido monumental en cuartos de final, donde Francia ganó a Brasil por 1-0: "¡No te jubiles nunca!", tituló el diario madrileño.
Zidane reveló tiempo después que jugó ese partido ante la Seleçao sudamericano lesionado por un dolor en un muslo que sufrió en el disparo de su gol ante los españoles.
El resto de la historia es sobradamente conocida: Francia llegó a la final de aquel Mundial, donde Zidane anotó un tanto pronto de penal (7') e Italia empató luego en el 18' por medio de Marco Materazzi.
La Azzurra se llevó luego el título en la tanda de penales, pero el partido es recordado por muchos por la expulsión de Zidane al dar un cabezazo a Materazzi en el minuto 110' de la prórroga.
Para España ese fue el último gran torneo antes de su explosión definitiva, con los títulos encadenados en la Eurocopa de 2008, el Mundial de 2010 y la Eurocopa 2012 con una generación de oro que pasó la página de aquel revés de Hanóver de 2006.
D.Johnson--TFWP