The Fort Worth Press - El combate de las mujeres escultoras para existir en la época de Camille Claudel

USD -
AED 3.672501
AFN 65.999765
ALL 82.055914
AMD 365.511435
AOA 917.999674
ARS 1482.631537
AUD 1.429991
AWG 1.80125
AZN 1.706465
BAM 1.71514
BBD 2.014347
BDT 123.36065
BHD 0.377438
BIF 2981.268416
BMD 1
BND 1.290871
BOB 11.025852
BRL 5.072102
BSD 1.00007
BTN 96.529468
BWP 13.599691
BYN 2.886045
BYR 19600
BZD 2.011365
CAD 1.407465
CDF 2259.99995
CHF 0.81586
CLF 0.023814
CLP 937.179774
CNY 6.773017
CNH 6.772885
COP 3218.3
CRC 453.732286
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.696965
CZK 21.23075
DJF 178.092703
DKK 6.561995
DOP 58.12531
DZD 133.120983
EGP 51.293097
ERN 15
ETB 161.421882
EUR 0.87777
FJD 2.244195
FKP 0.747613
GBP 0.748895
GEL 2.630046
GGP 0.747613
GHS 11.616038
GIP 0.747613
GMD 73.49985
GNF 8774.768375
GTQ 7.629437
GYD 209.204434
HKD 7.841355
HNL 26.788682
HRK 6.613401
HTG 130.764407
HUF 319.903018
IDR 17970.8
ILS 3.07262
IMP 0.747613
INR 96.65745
IQD 1310.187276
IRR 1375249.999657
ISK 125.869943
JEP 0.747613
JMD 158.429908
JOD 0.708995
JPY 163.464499
KES 129.50973
KGS 87.450478
KHR 4035.797754
KMF 431.999647
KRW 1472.72033
KWD 0.30979
KYD 0.833454
KZT 467.588045
LAK 22645.397783
LBP 89558.281886
LKR 336.135191
LRD 181.014601
LSL 16.416883
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.414017
MAD 9.373989
MDL 17.611723
MGA 4293.53164
MKD 53.993853
MMK 2099.232333
MNT 3591.167689
MOP 8.07782
MRU 39.964396
MUR 47.190135
MVR 15.46031
MWK 1734.185152
MXN 17.460102
MYR 4.088703
MZN 63.909944
NAD 16.417243
NGN 1369.439873
NIO 36.805619
NOK 9.61408
NPR 154.446798
NZD 1.728235
OMR 0.3845
PAB 1.00007
PEN 3.395465
PGK 4.47771
PHP 61.798042
PKR 277.854803
PLN 3.79811
PYG 6054.467406
QAR 3.645835
RON 4.5948
RSD 103.088013
RUB 78.402047
RWF 1471.69861
SAR 3.749626
SBD 8.077882
SCR 13.389507
SDG 600.5159
SEK 9.739195
SGD 1.29134
SLE 24.249841
SOS 571.596445
SRD 37.735496
STD 20697.981008
STN 21.485197
SVC 8.751091
SZL 16.415568
THB 33.8255
TJS 9.240672
TMT 3.51
TND 2.96041
TRY 47.23495
TTD 6.787568
TWD 32.326502
TZS 2634.998028
UAH 44.825158
UGX 3755.086292
UYU 40.164341
UZS 12103.673108
VES 736.95925
VND 26316.5
VUV 119.024075
WST 2.742768
XAF 575.241929
XAG 0.017111
XAU 0.000245
XCD 2.70255
XCG 1.802476
XDR 0.713755
XOF 575.241929
XPF 104.585137
YER 238.606616
ZAR 16.44018
ZMK 9001.2023
ZMW 18.527256
ZWL 321.999592
El combate de las mujeres escultoras para existir en la época de Camille Claudel
El combate de las mujeres escultoras para existir en la época de Camille Claudel / Foto: © AFP/Archivos

El combate de las mujeres escultoras para existir en la época de Camille Claudel

En los años 1900, varias escultoras lucharon contra el obstáculo de ser mujer en un mundo dominado por los hombres para seguir su vocación, como Camille Claudel, a menudo relegada a la sombra de Auguste Rodin. Una exposición en Francia las saca por fin del anonimato.

Tamaño del texto:

Unas 90 esculturas, retratos pintados, dibujos, fotografías y correspondencia se exponen hasta enero en el museo Camille Claudel de Nogent-sur-Seine, a un centenar de kilómetros al este de París.

En la muestra se descubre cómo estas mujeres, excluidas de la enseñanza artística y consideradas demasiado débiles para trabajar el mármol, lucharon para abrirse camino.

"Desde su llegada a París en 1880, Camille Claudel, de 16 años, se unió a una escena artística ya marcada por su presencia y que no estaba dominada sólo por hombres", explica a AFP Pauline Fleury, comisaria de la exposición junto a Anne Rivière, historiadora del arte y una de las primeras en devolverle el estatus de artista por sí misma a quien durante mucho tiempo permaneció en la sombra de su maestro y amante Auguste Rodin.

Entre estas escultoras de diversos orígenes sociales, francesas y extranjeras atraídas por el París artístico de la Belle Époque, algunas ya eran reconocidas, pero pocas conseguían encargos públicos.

Entre ellas, Marie Cazin, Charlotte Besnard, Jeanne Itasse, Laure Coutan-Montorgueil o Marguerite Syamour avanzaban bajo la tutela de un marido o un padre artista.

La activista feminista Blanche Moria, hija de un fabricante de velas y una costurera, luchó sin descanso por los derechos de las mujeres a acceder a la educación y al trabajo. "La mejor respuesta era el trabajo: ellas trabajaron", afirmó entonces.

- Solidaridad femenina -

En aquella época, las mujeres estaban excluidas de la Escuela de Bellas Artes de París, donde no serían admitidas progresivamente hasta 1897. "Muchas se unieron a talleres privados como la Academia Colarossi, donde tenían acceso a modelos", recuerda la comisaria.

Entre las que acudían a estos lugares figuran Madeleine Jouvray, hija de cartoneros franceses que se convertiría en una de las operarias del taller de Rodin, y también artistas británicas como Jessie Lipscomb o las escandinavas Sigrid af Forselles y Carolina Benedicks-Bruce.

"La escultura tradicional, el mármol y el bronce son caros, al igual que el recurso a operarios", señala Fleury.

"También comparten sus espacios de trabajo personales y crean verdaderas redes de solidaridad femenina. Cinco de ellas estuvieron durante un tiempo en el mismo taller que Camille Claudel, que encabeza el grupo", añade.

En algunas fotografías y retratos cruzados se ve a las artistas cómo se pintan y se esculpen entre ellas para paliar la falta de modelos profesionales.

Auguste Rodin supervisaba el lugar. Las jóvenes se unieron entonces a otras aprendices en el "Dépôt des marbres", donde el autor de "El pensador" instaló otro taller.

En el momento de la práctica, los alumnos y el maestro se confrontaban a un mismo tema. Tres esculturas representan la cabeza de Giganti, un conocido modelo italiano: "La muy expresiva de Camille Claudel, la versión bastante clásica de Jessie Lipscomb y la estilizada de Rodin", comenta la comisaria.

En torno a Rodin, escultoras como la escocesa Ottilie Maclaren y las suecas Agnès de Frumerie y Ruth Milles evolucionaron hacia el simbolismo. Camille Claudel, que rompió con él en 1893, realizó entonces "Cloto", una escultura en yeso que representa un cuerpo femenino sin maquillaje, envejecido.

La exposición se termina con una nueva generación de escultoras como las francesas Anna Bass o Jane Poupelet y la belga Yvonne Serruys, que volvieron a la pureza y la simplicidad de las formas.

Sus obras se expusieron junto a las de Camille Claudel en Zúrich en 1913, momento en el que la escultora desapareció de la escena artística tras ser internada en un hospital psiquiátrico.

M.Cunningham--TFWP