The Fort Worth Press - Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad

USD -
AED 3.672501
AFN 62.506089
ALL 82.669181
AMD 376.230888
ANG 1.790083
AOA 917.000205
ARS 1397.419905
AUD 1.435039
AWG 1.80225
AZN 1.698168
BAM 1.684191
BBD 2.010067
BDT 122.460754
BGN 1.709309
BHD 0.377554
BIF 2964.056903
BMD 1
BND 1.276953
BOB 6.911428
BRL 5.232697
BSD 0.997972
BTN 93.511761
BWP 13.674625
BYN 2.954524
BYR 19600
BZD 2.007225
CAD 1.37798
CDF 2277.502199
CHF 0.790095
CLF 0.023245
CLP 917.859895
CNY 6.892698
CNH 6.89933
COP 3705.32
CRC 464.994123
CUC 1
CUP 26.5
CVE 94.953305
CZK 21.086056
DJF 177.721517
DKK 6.448165
DOP 59.786189
DZD 132.455879
EGP 52.712803
ERN 15
ETB 154.279108
EUR 0.86298
FJD 2.24025
FKP 0.747226
GBP 0.747695
GEL 2.705024
GGP 0.747226
GHS 10.903627
GIP 0.747226
GMD 73.494926
GNF 8747.24442
GTQ 7.642594
GYD 208.863457
HKD 7.826905
HNL 26.426305
HRK 6.498703
HTG 130.855608
HUF 336.068985
IDR 16911
ILS 3.12835
IMP 0.747226
INR 93.932503
IQD 1307.361768
IRR 1313025.000474
ISK 124.089799
JEP 0.747226
JMD 157.486621
JOD 0.70901
JPY 159.030989
KES 129.699735
KGS 87.448502
KHR 4005.063378
KMF 425.999908
KPW 900.014346
KRW 1499.749794
KWD 0.30638
KYD 0.831676
KZT 481.782876
LAK 21486.820464
LBP 89375.339068
LKR 313.699656
LRD 183.13807
LSL 17.013787
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.362944
MAD 9.303745
MDL 17.455028
MGA 4166.899883
MKD 53.155845
MMK 2100.167588
MNT 3569.46809
MOP 8.04266
MRU 39.802636
MUR 46.459912
MVR 15.460083
MWK 1730.481919
MXN 17.755035
MYR 3.95603
MZN 63.909826
NAD 17.013787
NGN 1375.60972
NIO 36.726715
NOK 9.71795
NPR 149.61272
NZD 1.72145
OMR 0.384501
PAB 0.997963
PEN 3.451997
PGK 4.309899
PHP 60.082988
PKR 278.8205
PLN 3.68605
PYG 6511.920293
QAR 3.639338
RON 4.396498
RSD 101.327022
RUB 80.505242
RWF 1459.995436
SAR 3.753487
SBD 8.041975
SCR 14.903229
SDG 600.999956
SEK 9.33675
SGD 1.279698
SHP 0.750259
SLE 24.60458
SLL 20969.510825
SOS 570.306681
SRD 37.340034
STD 20697.981008
STN 21.09741
SVC 8.732681
SYP 110.948257
SZL 17.012336
THB 32.747502
TJS 9.575933
TMT 3.51
TND 2.927264
TOP 2.40776
TRY 44.35175
TTD 6.780508
TWD 31.967501
TZS 2567.558971
UAH 43.82926
UGX 3737.239351
UYU 40.671515
UZS 12175.463071
VES 458.87816
VND 26349.5
VUV 119.508072
WST 2.738201
XAF 564.849586
XAG 0.013713
XAU 0.00022
XCD 2.70255
XCG 1.798634
XDR 0.702492
XOF 564.869043
XPF 102.697908
YER 238.598421
ZAR 16.971984
ZMK 9001.199646
ZMW 18.887324
ZWL 321.999592
Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad
Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad / Foto: © AFP

Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad

Lejos del conflicto en Ucrania, la primavera parece florecer tranquilamente en la capital rusa, donde los moscovitas se reúnen en restaurantes, teatros y calles soleadas.

Tamaño del texto:

Aunque muchos muestran indiferencia, otros no ocultan la preocupación que les inspiran los enfrentamientos, las sanciones internacionales contra Rusia y la represión contra cualquier forma de crítica al poder.

Pero pese a todo los restaurantes están llenos.

En un café amarillo y rosa, luciendo unos sombreros festivos, tres jóvenes celebran un cumpleaños. Entre carcajadas, se inmortalizan en un selfi.

"No se puede leer las noticias todo el rato", dice una de ellas, llamada Olessia, que no quiere dar su apellido.

"Tenemos que seguir viviendo. Llegan los cumpleaños y los festejamos", agrega, sin querer dar su opinión sobre Ucrania.

Rusia ha sido objeto de varias olas de sanciones occidentales, cuyos efectos se dejarán sentir con especial fuerza dentro de algunos meses. Por ahora, la inflación sube.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, que asegura gozar del apoyo de la población, afirma que estas medidas punitivas han fracasado, pese a la subida de los precios y el cierre de numerosas empresas.

En Moscú, más allá de la desaparición de las grandes firmas occidentales, no se siente la falta de bienes de consumo de primera necesidad. Y los moscovistas no han dejado de lado el ocio.

Los lugares culturales son tan populares como los bares.

Alexander ha quedado de verse con sus amigos en una feria de arte contemporáneo, cerca de la Plaza Roja. También se ha acicalado cuidadosamente, deseoso de conocer a alguien interesante.

"Hay que viajar, mirar cuadros bonitos, concentrarse en lo positivo", afirmó este hombre de 40 años, que acaba de perder su trabajo en el sector del comercio internacional debido a las sanciones.

Además, según él, estar al tanto de lo que ocurre en Ucrania con la televisión oficial es imposible porque "te transformas en un zombi", subraya, sin querer dar su nombre completo.

Frente al Kremlin está el GES-2, museo de arte contemporáneo que abrió sus puertas en 2021 en una antigua central eléctrica gracias a la inversión de un oligarca del sector gasífero.

Fue inaugurado por Putin y el lugar quería separar la libertad artística del contexto político cada vez más represivo. Pero el conflicto en Ucrania hizo que este objetivo fuera inalcanzable.

- "La normalidad era antes" -

Desde el inicio de la ofensiva, el 24 de febrero, el museo puso punto final a sus exposiciones e invitó a los visitantes a venir a relajarse escuchando una instalación sonora.

Andreï, piloto civil de 26 años, ha venido a despejarse un rato porque si no "lee demasiadas noticias". Debido a las sanciones que afectan al transporte aéreo, este hombre casi no realiza vuelos. La mayoría de los Airbus y Boeing que tiene Rusia serían confiscados si salen del territorio ruso.

"No tengo ninguna perspectiva en mi carrera", dice. "La normalidad era antes del 24 de febrero", agrega, explicando que los primeros días de la ofensiva estaba conmocionado y no pudo separarse de las noticias.

"Estaba en el ejército cuando (la península ucraniana de) Crimea fue anexada" por Rusia en 2014, recuerda. "Estaba contento, era patriota y pensaba: 'tenemos un super país, tendremos un super futuro'", detalla, sin querer dar tampoco su nombre completo.

Después llegó el desencanto: "Vi la represión y pensé: '¿Cómo es posible esto en el siglo XXI?'"

No lejos, Eleonora Jalmetova, informática de 25 años, se pasea a orillas del río Moskova.

La joven, que trabaja en Londres, vino a visitar a sus padres por primera vez en dos años. Para ella, la vida en Moscú ha cambiado mucho.

"La gente hablaba libremente. Ahora, una amiga profesora me dijo: 'Salgamos a la calle para hablar' por miedo a ser escuchada", dijo.

"La gente que iba a las manifestaciones ya no le ve sentido. Todo está prohibido. Muchos amigos se fueron, primero por razones morales y segundo para tener una vida mejor", asegura.

N.Patterson--TFWP