The Fort Worth Press - Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor

USD -
AED 3.672503
AFN 62.510149
ALL 81.93627
AMD 368.780033
ANG 1.79046
AOA 917.999902
ARS 1391.803896
AUD 1.395722
AWG 1.8025
AZN 1.699853
BAM 1.670681
BBD 2.023354
BDT 122.776371
BGN 1.66992
BHD 0.37888
BIF 2990.939666
BMD 1
BND 1.279172
BOB 6.911397
BRL 4.984704
BSD 1.004599
BTN 95.835344
BWP 14.149665
BYN 2.806682
BYR 19600
BZD 2.020437
CAD 1.37409
CDF 2244.999991
CHF 0.785504
CLF 0.022715
CLP 893.980249
CNY 6.785102
CNH 6.802941
COP 3789.72
CRC 456.526589
CUC 1
CUP 26.5
CVE 94.702803
CZK 20.906401
DJF 178.887039
DKK 6.41821
DOP 59.543216
DZD 132.279623
EGP 52.889602
ERN 15
ETB 156.856564
EUR 0.85889
FJD 2.200301
FKP 0.739691
GBP 0.74865
GEL 2.679853
GGP 0.739691
GHS 11.409727
GIP 0.739691
GMD 72.500769
GNF 8808.792491
GTQ 7.630738
GYD 209.246802
HKD 7.83105
HNL 26.716372
HRK 6.471103
HTG 131.549935
HUF 309.2955
IDR 17598.65
ILS 2.91151
IMP 0.739691
INR 95.907398
IQD 1310
IRR 1314999.999881
ISK 123.340071
JEP 0.739691
JMD 158.836248
JOD 0.709
JPY 158.6235
KES 129.150199
KGS 87.449808
KHR 4030.663241
KMF 422.00046
KPW 899.97066
KRW 1503.935062
KWD 0.30858
KYD 0.833543
KZT 473.448852
LAK 21955.000361
LBP 89538.01782
LKR 325.320759
LRD 183.250175
LSL 16.490153
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.376444
MAD 9.20875
MDL 17.268391
MGA 4207.491806
MKD 52.972364
MMK 2099.865061
MNT 3580.130218
MOP 8.069362
MRU 40.143624
MUR 47.170237
MVR 15.403383
MWK 1741.59617
MXN 17.31692
MYR 3.948501
MZN 63.909859
NAD 16.489918
NGN 1369.69032
NIO 36.969988
NOK 9.302097
NPR 154.01359
NZD 1.704575
OMR 0.384496
PAB 1.000184
PEN 3.446986
PGK 4.212967
PHP 61.740499
PKR 279.799921
PLN 3.64815
PYG 6121.626027
QAR 3.6455
RON 4.469102
RSD 100.847023
RUB 73.245574
RWF 1469.361841
SAR 3.754148
SBD 8.016136
SCR 14.598829
SDG 600.503834
SEK 9.427502
SGD 1.27865
SHP 0.746601
SLE 24.650127
SLL 20969.502105
SOS 574.154469
SRD 37.207019
STD 20697.981008
STN 21.0203
SVC 8.751249
SYP 110.528733
SZL 16.478199
THB 32.563035
TJS 9.346574
TMT 3.5
TND 2.887973
TOP 2.40776
TRY 45.544803
TTD 6.790867
TWD 31.5755
TZS 2605.000166
UAH 44.163821
UGX 3740.52909
UYU 39.831211
UZS 12045.000298
VES 510.148815
VND 26360
VUV 118.077659
WST 2.708521
XAF 562.792354
XAG 0.012842
XAU 0.000219
XCD 2.70255
XCG 1.802565
XDR 0.699933
XOF 562.792354
XPF 102.625027
YER 238.650242
ZAR 16.62751
ZMK 9001.203608
ZMW 18.911406
ZWL 321.999592
Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor
Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor / Foto: © AFP

Cuando la desinformación imita el fact-checking para engañar mejor

La desinformación y la propaganda política a menudo son difundidas con recursos que imitan y distorsionan los códigos del periodismo de verificación -o "fact-checking"-, lo cual aumenta la confusión en la guerra de la información que ha quedado en evidencia durante el conflicto en Ucrania.

Tamaño del texto:

A primera vista, "WarOnFakes" parece un sitio de fact-checking como cientos de otros, muchos de los cuales pertenecen a medios de comunicación conocidos. El sitio ruso, replicado en redes sociales por algunas cuentas oficiales de autoridades rusas, afirma "no ser político", sino proporcionar "información imparcial sobre lo que ocurre en Ucrania".

Utiliza por ejemplo capturas de pantalla etiquetadas con alertas de "FAKE" o flechas y círculos en las fotos. Todos estos son códigos de fact-checking, un formato especializado de la verificación de contenido público. Pero varios artículos llaman la atención, como el que dice: "Falso: un hospital de maternidad atacado en Mariúpol".

Mediante el uso (equivocado) de un programa informático de geolocalización, el texto pretende demostrar que un hospital de maternidad en esa ciudad ucraniana no fue atacado, con lo que contradice los relatos de los testigos y las imágenes publicadas en la prensa internacional tras el bombardeo del 9 de marzo pasado en contra del hospital pediátrico.

Sin pruebas, el texto afirma que el ataque no fue más que un "montaje" de los ucranianos y se hace eco de la retórica del Kremlin.

Como una forma de aumentar la confusión, el sitio también denuncia contenidos desinformativos "reales" que pueden ser desfavorables para Rusia. Es el caso del video de una niña que se enfrenta a un soldado, compartido por los usuarios como si mostrara a una niña ucraniana encarando a un ruso. En realidad, se trata de una niña palestina que enfrentó a un militar israelí en 2012.

- Moneda de cambio -

El uso indebido del fact-checking no se inicia con este conflicto. Los equipos de AFP ya han detectado varios ejemplos similares en Etiopía, Brasil y China, entre otros.

El perfil de "Verdade dos Fatos" en Twitter, por ejemplo, se propone "comprobar" el contenido publicado por las agencias de verificación, autodenominándose como "el primer fact-checking de fact-checking en Brasil". Al afirmar que se basa en información "pública y notoria", la cuenta contradice información difundida por instituciones nacionales e internacionales fiables.

"El fact-checking se está convirtiendo en una moneda de cambio" en la guerra de la información, destaca Pascal Froissart, profesor e investigador de comunicación en la Universidad de París-8.

"Desde un punto de vista estratégico, es muy eficaz", continúa, y sostiene que "esta comprobación partidista de los hechos es practicada abiertamente por los partidos políticos en las democracias".

En Ucrania en particular, "vemos el apogeo de esto con todo un proceso de reescritura, que llega hasta el revisionismo histórico, reinventando los hechos", asegura.

La comunicación se ha reapropiado de "todos los formatos periodísticos", y "lo mismo ocurre hoy con el fact-checking, porque tiene la capacidad de convencer", añade Laurent Bigot, de la Universidad de Tours.

"Es una herramienta que tiene la ventaja añadida de decirle a la gente 'lo que te han dicho no es verdad, pero lo que decimos nosotros sí'", explica el profesor e investigador de periodismo.

- Credibilidad -

"Lo que están haciendo los 'falsos' fact-checkers es robar la credibilidad del concepto, imitando sus métodos", señala Peter Cunliffe-Jones, investigador de la Universidad de Westminster, en Londres, y uno de los responsables de la International Fact-Checking Network (IFCN), que agrupa a medios especializados, entre ellos la AFP.

La verificación de imágenes es una "fuente de información de confianza, por lo que es muy fácil utilizar este 'atajo' de credibilidad para abusar de esa confianza", comenta Anne Kruger, directora en Asia-Pacífico de First Draft, una ONG de combate a la desinformación.

En una época en la que los medios de comunicación son muy criticados, en la que los límites entre periodismo, opinión y comunicación son difusos, "resulta confuso para el público, que tiene aún más dificultades para orientarse", afirma Laurent Bigot.

Entonces, ¿cómo orientarse en este escenario?

Lo que importa es la fuente, coinciden los expertos, que señalan la importancia de la educación mediática desde una edad muy temprana: ¿Qué organización ha producido la verificación y quién la financia, por ejemplo?

"Por un lado, vemos garantías de metodologías rigurosas que no tienen más motivación que la de informar, mientras que, por el otro lado, nos encontramos con una especie de señuelo", dice también Laurent Bigot.

Peter Cunliffe-Jones insiste en el cumplimiento de los códigos de prácticas de fact-checking, como los de la IFCN.

"Lo principal es la transparencia de la organización que realiza el fact-check, la metodología utilizada y el aporte de pruebas verificables", resume.

T.Dixon--TFWP