Lucha contra la desinformación en medio de incendios devastadores en España
En plena lucha contra los devastadores incendios en España, los ciudadanos sienten rabia y señalan la limpieza del monte o la instalación de paneles solares como culpables, lo que obliga a otro combate, esta vez contra la desinformación.
"Combatimos el fuego, combatimos las causas naturales y a veces también combatimos la sobreinformación o la desinformación", dijo la delegada del Gobierno en Valencia (este), Pilar Bernabé, en una comparecencia sobre el incendio que asola Castellón.
En redes sociales y en declaraciones a periodistas de la AFP, muchos ciudadanos invocaban la mala limpieza de los montes como causante o agravente de los incendios, mientras que otros apuntaban al gobierno de socialista Pedro Sánchez como culpable, por, supuestamente, quemar terrenos para construir parques eólicos o solares. Todo con el "falso relato del cambio climático" como letanía de fondo.
"La desinformación suele tener objetivos políticos al relacionar temas de controversia pública con los desastres climáticos o naturales", asegura Carlos Arcila Calderón, catedrático de Comunicación de la Universidad de Salamanca, que considera que muchos mensajes forman parte de campañas organizadas.
Los incendios que asolan desde hace días las provincias de Ávila, Madrid y Castellón han afectado a 77.000 hectáreas, siendo el primero el peor sufrido en la historia del país. El fuego se ve agravado por la mayor sequía, achacable a un cambio climático sobre el que existe un consenso científico.
¿Quién debe limpiar el monte?
"En España muchos montes no son públicos. La administración no puede hacer lo que le dé la gana en esos montes, sino que tienen que ser sus propietarios", apunta la investigadora Cristina Santín, del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (CSIC-Universidad de Oviedo-Principado de Asturias).
En España, un 72,3% del monte es de propiedad privada. Al Estado pertenece un 1,15% del total, mientras que el resto es de comunidades autónomas (regiones), entidades locales y otras entidades de derecho público.
La ley de montes española incluye planes para prevenir los incendios forestales, cuya responsabilidad recae sobre las comunidades autónomas, pero la limpieza y poda de matorrales y vegetación corresponde al dueño del terreno.
"No se le puede imputar a la administración la obligación de gestionar esto", señala a la AFP Rafael Delgado, profesor de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de la Universidad Politécnica de Valencia.
"El monte no se ha limpiado nunca", incide Delgado, "se ha gestionado, se ha aprovechado".
El cambio de paradigma de la sociedad española es clave. "No nos dedicamos a lo mismo que se dedicaban nuestros abuelos", observa Sentín, que habla de "renaturalización pasiva" por el abandono de actividades agrarias tradicionales.
Sobre las trabas administrativas mencionadas por afectados por los incendios y usuarios en redes, los expertos coinciden en que existen, pero no son el principal problema.
La solución pasaría por "minimizar" el riesgo. Sentín habla de crear "paisajes más resilientes a los incendios" y cambiar el tipo de vegetación por otra "menos inflamable", lo que llama "cortafuegos verdes". Pero eso "no va a pasar de un día para otro".
- Placas y molinos -
Incendiar un terreno no ofrece "ninguna ventaja" para construir parques eólicos o fotovoltaicos, dice el profesor de Energías Renovables y Sostenibilidad en la Universidad a Distancia de Madrid, Adolfo Núñez Sarompas.
La ley prohíbe cambiar el uso forestal del suelo "al menos durante 30 años" tras un incendio, salvo que el plan se haya aprobado antes o se declare su "interés público".
Pero recalificar un terreno "implica un cambio en el plan de ordenación urbana en el municipio, que es un trámite muy complicado", según Cristina Torres-Quevedo, directora de Regulación y Financiera de la Unión Española Fotovoltaica. "Hay suelo más que suficiente que no necesita esos extensísimos y complicados procesos", subraya.
Además el fuego encarece los proyectos renovables, recordó en 2025 la Asociación Empresarial Eólica, porque al coste normal de construcción se añaden la "limpieza del área quemada" y "reforestación de un área equivalente".
Estos discursos siguen "las mismas dinámicas habituales amplificadas por la magnitud de la tragedia y por la emocionalidad", apunta a la AFP Alexandre López Borrull, profesor de Ciencias de la Información en la Universitat Oberta de Catalunya.
"Tenemos que evitar estos mensajes simplistas", en palabras de Sentín, que concluye: "La combinación de tener más vegetación y el cambio climático están haciendo ahora los incendios más peligrosos".
T.M.Dan--TFWP