The Fort Worth Press - En un paraíso costero de Venezuela, la chatarra ayuda a sobrevivir tras terremotos

USD -
AED 3.672501
AFN 65.999765
ALL 82.055914
AMD 365.511435
AOA 917.999674
ARS 1482.631537
AUD 1.429991
AWG 1.80125
AZN 1.706465
BAM 1.71514
BBD 2.014347
BDT 123.36065
BHD 0.377438
BIF 2981.268416
BMD 1
BND 1.290871
BOB 11.025852
BRL 5.072102
BSD 1.00007
BTN 96.529468
BWP 13.599691
BYN 2.886045
BYR 19600
BZD 2.011365
CAD 1.407465
CDF 2259.99995
CHF 0.81586
CLF 0.023814
CLP 937.179774
CNY 6.773017
CNH 6.772885
COP 3218.3
CRC 453.732286
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.696965
CZK 21.23075
DJF 178.092703
DKK 6.561995
DOP 58.12531
DZD 133.120983
EGP 51.293097
ERN 15
ETB 161.421882
EUR 0.87777
FJD 2.244195
FKP 0.747613
GBP 0.748895
GEL 2.630046
GGP 0.747613
GHS 11.616038
GIP 0.747613
GMD 73.49985
GNF 8774.768375
GTQ 7.629437
GYD 209.204434
HKD 7.841355
HNL 26.788682
HRK 6.613401
HTG 130.764407
HUF 319.903018
IDR 17970.8
ILS 3.07262
IMP 0.747613
INR 96.65745
IQD 1310.187276
IRR 1375249.999657
ISK 125.869943
JEP 0.747613
JMD 158.429908
JOD 0.708995
JPY 163.464499
KES 129.50973
KGS 87.450478
KHR 4035.797754
KMF 431.999647
KRW 1472.72033
KWD 0.30979
KYD 0.833454
KZT 467.588045
LAK 22645.397783
LBP 89558.281886
LKR 336.135191
LRD 181.014601
LSL 16.416883
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.414017
MAD 9.373989
MDL 17.611723
MGA 4293.53164
MKD 53.993853
MMK 2099.232333
MNT 3591.167689
MOP 8.07782
MRU 39.964396
MUR 47.190135
MVR 15.46031
MWK 1734.185152
MXN 17.460102
MYR 4.088703
MZN 63.909944
NAD 16.417243
NGN 1369.439873
NIO 36.805619
NOK 9.61408
NPR 154.446798
NZD 1.728235
OMR 0.3845
PAB 1.00007
PEN 3.395465
PGK 4.47771
PHP 61.798042
PKR 277.854803
PLN 3.79811
PYG 6054.467406
QAR 3.645835
RON 4.5948
RSD 103.088013
RUB 78.402047
RWF 1471.69861
SAR 3.749626
SBD 8.077882
SCR 13.389507
SDG 600.5159
SEK 9.739195
SGD 1.29134
SLE 24.249841
SOS 571.596445
SRD 37.735496
STD 20697.981008
STN 21.485197
SVC 8.751091
SZL 16.415568
THB 33.8255
TJS 9.240672
TMT 3.51
TND 2.96041
TRY 47.23495
TTD 6.787568
TWD 32.326502
TZS 2634.998028
UAH 44.825158
UGX 3755.086292
UYU 40.164341
UZS 12103.673108
VES 736.95925
VND 26316.5
VUV 119.024075
WST 2.742768
XAF 575.241929
XAG 0.017111
XAU 0.000245
XCD 2.70255
XCG 1.802476
XDR 0.713755
XOF 575.241929
XPF 104.585137
YER 238.606616
ZAR 16.44018
ZMK 9001.2023
ZMW 18.527256
ZWL 321.999592
En un paraíso costero de Venezuela, la chatarra ayuda a sobrevivir tras terremotos
En un paraíso costero de Venezuela, la chatarra ayuda a sobrevivir tras terremotos / Foto: © AFP

En un paraíso costero de Venezuela, la chatarra ayuda a sobrevivir tras terremotos

De uno de los tres edificios del complejo La Mar Suites en Tucacas, un pequeño paraíso costero del norte de Venezuela, ya no queda más que un montón de piedras sobre el que unos hombres recuperan chatarra.

Tamaño del texto:

Una docena de personas, cuyos cuerpos fueron sacados de entre los escombros, forman parte de los más de 5.300 muertos del doble sismo ocurrido el 24 de junio en Venezuela. El conjunto residencial, que solía llenarse los fines de semana y recibía turistas de todo el país, por fortuna tenía poca ocupación ese miércoles del desastre.

Tucacas es una pequeña ciudad situada en la entrada del Parque Nacional Morrocoy, un paraíso de hermosas playas, pequeños islotes con barrera coralina (cayos) y manglares, hábitat de tortugas y flamencos rosados.

Con mascarilla para protegerse del polvo y también para evitar ser reconocido, uno de los chatarreros que rebusca entre las ruinas admite bajo anonimato: "A estos (los muertos) ya no le sirven, ya no le sirve a nadie, a nosotros sí".

Los chatarreros no tienen permiso para subir al edificio derrumbado, pero pueden recoger metales y otros materiales que hayan caído a los lados de los muros desplomados.

- "Sin dañar a nadie" -

Al pie del edificio, en la zona autorizada, dos hombres reúnen chatarra en una manta que llevan hacia un montículo antes de regresar por más.

José Luis Teras, de 53 años, trabaja en la playa. "Yo vendo heladito de coco, el magnum, cornetto, bombón, batibati, mantecado, pastelado, manzanita, banana, frutales, ¡rico sándwich!", recita como un mantra su pregón. "Pero ahora mismo no hay trabajo. Recogemos chatarra para sobrevivir, sin dañar a nadie, sin faltar el respeto a nadie", dice.

"Cualquier hierro, cualquier aluminio que nosotros ganamos, cualquier cobrecito (...) se lo vendemos al chatarrero. Nosotros vendemos una tonelada de eso, y esa tonelada nos hace 60 dólares, para tres personas, salimos a 20 dólares cada uno", explica.

"Me estoy ganando la vida, no voy a robar", asegura Teras, quien dice haber hecho las veces de albañil, electricista y obrero. "Somos utilistas, patrón, lo que tú me pongas a hacer, nosotros trabajamos", afirma con labia.

Unos policías llegan al lugar y los chatarreros que estaban moviéndose sobre el edificio bajan a la zona autorizada. Los agentes, que no se dejan engañar, reprenden a uno de ellos.

- Colchones y dólares -

Al pie del edificio, decenas de colchones destripados. Como en La Guaira, un poco más al este, donde se concentra la mayoría de las víctimas y de los daños, saqueadores buscan dinero escondido.

Ante la fuerte devaluación de la moneda, el bolívar, muchos venezolanos guardan dólares en su casa, y se dice que con frecuencia dentro de los colchones...

Los policías se alejan. Dos hombres cargan un colchón intacto en una moto y se marchan. Dos vigilantes los observan desde lejos. "Son unos abusadores. todos los días metiéndose. No tienen ningún respeto por nada, por nadie", comentan.

En la playa, Luis Enrique Aranguru, de 38 años, recoge mejillones y pequeñas conchas "para comer" y chucherías "para recuperar", como una sandalia de plástico o un trozo de chatarra. "No está fácil en este momento", confiesa.

Cerca del puerto, actualmente cerrado por el doble sismo, Luis Miguel Sánchez tiene una embarcación que lleva a turistas a las pequeñas islas por hasta 150 dólares ida y vuelta.

"Bajó un poco la afluencia con el terremoto, pero gracias a Dios ya están llegando turistas, que es lo importante", dice Sánchez, de 53 años.

"Todos los cayos tienen todos sus servicios, todos están trabajando normalmente". Para quienes vienen de todas partes del país, "aquí es un paraíso", ratifica.

P.McDonald--TFWP