Al menos 11 muertos y una catedral en llamas tras nuevo ataque ruso
Al menos 11 personas murieron en Ucrania en un nuevo ataque masivo ruso, especialmente intenso sobre Kiev, donde la emblemática catedral ortodoxa de la Dormición terminó en llamas.
Otras tres personas murieron en la ciudad rusa de Tula, a unos 200 km al sur de Moscú, en un ataque ucraniano con drones, según el gobernador regional.
En Kiev, los bombardeos rusos alcanzaron en esta ocasión numerosos barrios de la ciudad y causaron al menos cinco muertos y 35 heridos, según las autoridades locales.
Otras cinco personas -cuatro rescatistas y un funcionario municipal- murieron en la gran ciudad de Járkov, en el noreste, según el ministro del Interior, Igor Klimenko. Otra persona más falleció en Jersón, en el sur.
Los vecinos de la capital corrieron a los refugios, al tiempo que una luz cegadora iluminaba el cielo, enrojecido por los incendios, constataron periodistas de la AFP.
Uno de los incendios afectó la cubierta de la catedral ortodoxa de la Dormición, ubicada en el complejo del Monasterio de las Cuevas de Kiev, inscrito en el Patrimonio Mundial de la Unesco, indicó el alcalde de la capital, Vitali Klitschko.
Una de las fachadas de la catedral quedó destrozada, y la cubierta parcialmente destruida. Más de diez camiones de bomberos fueron desplegados en la zona, constató un fotógrafo de AFP.
El metropolita Epifanio de Kiev, primado de la Iglesia ortodoxa de Ucrania, denunció un "crimen contra la humanidad, la historia y la cristiandad".
Rusia negó haber apuntado a la catedral, y dijo que el templo se vio alcanzado por un misil de defensa aérea estadounidense Patriot.
"Según informes confirmados", el complejo monástico "fue golpeado por un misil del sistema antiaéreo norteamericano Patriot", afirmó el Ministerio de Defensa ruso.
"Una de las razones de la falla del sistema podría ser que los países occidentales han suministrado misiles caducos al régimen de Kiev", agregó su comunicado.
- Monasterio atacado -
El complejo monástico, cuyos orígenes se remontan a hace un milenio, fue noticia en los últimos años por la expulsión de monjes acusados de mantener vínculos con Rusia. En enero, otros edificios del complejo resultaron dañados por proyectiles rusos.
La Iglesia Ortodoxa de Ucrania se separó oficialmente del patriarcado de Moscú en 2022, tras la invasión. Dos años más tarde, el gobierno de Kiev prohibió la rama de la Iglesia rusa en Ucrania.
El patriarca de Moscú, Cirilo, se ha destacado como un ferviente defensor del presidente Vladimir Putin.
"Al igual que la guerra de agresión que Rusia lleva a cabo contra Ucrania desde hace más de cuatro años, nada justifica este ataque contra nuestro patrimonio universal", dijo en X el presidente francés, Emmanuel Macron, condenando el ataque al complejo monástico ucraniano.
El ejército ruso aseveró haber lanzado un "bombardeo masivo" contra instalaciones industriales ucranianas. El Ejército del Aire ucraniano precisó por su lado que Moscú lanzó 70 misiles y 611 drones, en su mayoría contra Kiev, de los que fueron interceptados respectivamente 50 y 582.
El bombardeo ruso se produce tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio, y a pocas horas de una cumbre del G7 en Francia.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió precisamente a los gobernantes del G7, que se reúnen en Francia a partir de este lunes, que intensifiquen la presión sobre Rusia.
"Es muy importante que haya una respuesta de los países del G7, que ahora se reúnen para esta cumbre, y que esta respuesta sea decisiva y sustantiva: más presión sobre el agresor y más apoyo para la defensa aérea de Ucrania, especialmente su capacidad antibalística", declaró Zelenski.
J.Barnes--TFWP