The Fort Worth Press - Persiste el dolor en un pueblo de la Patagonia que ideó el aislamiento contra el hantavirus

USD -
AED 3.672495
AFN 62.498176
ALL 82.001718
AMD 366.494845
ANG 1.79046
AOA 918.000486
ARS 1401.013601
AUD 1.395245
AWG 1.8
AZN 1.700785
BAM 1.680241
BBD 2.006873
BDT 122.465636
BGN 1.66992
BHD 0.375773
BIF 2967.08208
BMD 1
BND 1.276235
BOB 6.88488
BRL 5.022601
BSD 0.996392
BTN 95.293814
BWP 13.475945
BYN 2.735739
BYR 19600
BZD 2.003952
CAD 1.38125
CDF 2255.000149
CHF 0.781765
CLF 0.022801
CLP 897.389989
CNY 6.79475
CNH 6.78433
COP 3677.85
CRC 450.945017
CUC 1
CUP 26.5
CVE 94.729381
CZK 20.8494
DJF 177.431271
DKK 6.41828
DOP 58.728522
DZD 132.90905
EGP 52.2847
ERN 15
ETB 160.632302
EUR 0.85892
FJD 2.199804
FKP 0.74448
GBP 0.74095
GEL 2.659665
GGP 0.74448
GHS 11.568729
GIP 0.74448
GMD 72.490302
GNF 8736.570692
GTQ 7.597938
GYD 208.427835
HKD 7.834015
HNL 26.50945
HRK 6.470895
HTG 130.537172
HUF 306.882499
IDR 17741
ILS 2.88819
IMP 0.74448
INR 95.250503
IQD 1305.24055
IRR 1323399.999748
ISK 123.339732
JEP 0.74448
JMD 157.293814
JOD 0.708996
JPY 158.914961
KES 129.60978
KGS 87.449824
KHR 3994.843146
KMF 425.000332
KPW 900.000037
KRW 1513.780012
KWD 0.30939
KYD 0.830326
KZT 470.541237
LAK 21836.769759
LBP 89248.453608
LKR 333.281787
LRD 182.33677
LSL 16.435137
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.349656
MAD 9.192096
MDL 17.282646
MGA 4186.426117
MKD 52.936705
MMK 2099.596302
MNT 3579.037371
MOP 8.042182
MRU 39.816151
MUR 47.279982
MVR 15.40203
MWK 1727.749141
MXN 17.28504
MYR 3.952597
MZN 63.899588
NAD 16.435137
NGN 1369.169717
NIO 36.682424
NOK 9.240451
NPR 152.469931
NZD 1.702838
OMR 0.384492
PAB 0.996392
PEN 3.397165
PGK 4.345361
PHP 61.430249
PKR 277.408419
PLN 3.637455
PYG 6072.164948
QAR 3.642955
RON 4.5058
RSD 100.882005
RUB 71.49942
RWF 1456.701031
SAR 3.740034
SBD 8.045182
SCR 14.841344
SDG 600.498466
SEK 9.27611
SGD 1.277056
SHP 0.746601
SLE 24.607217
SLL 20969.502105
SOS 569.415808
SRD 37.153962
STD 20697.981008
STN 21.057155
SVC 8.718213
SYP 110.524992
SZL 16.431271
THB 32.482001
TJS 9.256529
TMT 3.5
TND 2.916838
TOP 2.40776
TRY 45.7193
TTD 6.762887
TWD 31.441601
TZS 2624.83497
UAH 44.098883
UGX 3773.195876
UYU 39.888316
UZS 11954.467354
VES 526.210502
VND 26357.5
VUV 118.84935
WST 2.724798
XAF 563.536942
XAG 0.012839
XAU 0.00022
XCD 2.70255
XCG 1.79579
XDR 0.700859
XOF 563.536942
XPF 102.457045
YER 238.649664
ZAR 16.329095
ZMK 9001.201776
ZMW 18.756873
ZWL 321.999592
Persiste el dolor en un pueblo de la Patagonia que ideó el aislamiento contra el hantavirus

Persiste el dolor en un pueblo de la Patagonia que ideó el aislamiento contra el hantavirus

Mailén Valle perdió a su padre y dos hermanas en un brote de hantavirus que se transmitió entre personas en el diminuto pueblo de Epuyén. Ocho años después, los contagios en un crucero reabren la memoria de una comarca de la Patagonia argentina marcada por la calamidad.

Tamaño del texto:

"Perder a mi papá y a mis dos hermanas en menos de un mes…", empieza Mailén, de 33 años, sin terminar. La voz se le rompe, ríe nerviosa. Decide leer un texto que había escrito porque anticipó que le costaría hablar: "Nadie estaba preparado para ver cómo en cuestión de días una mesa familiar quedaba vacía", dice.

El brote de hantavirus en el crucero Hondius que zarpó de Argentina devolvió la atención a Epuyén, un pueblo andino de 2.400 habitantes donde el virus dejó 34 casos y 11 muertos entre diciembre de 2018 y marzo de 2019.

El padre de Mailén, Aldo Valle, enfermó después de un cumpleaños en este pueblo solitario, encajonado entre montañas y al borde de un lago en la comarca del paralelo 42, donde el hantavirus es endémico.

"La persona con el virus estaba justo en la misma mesa de mi papá. Y en esa mesa hubo varios contagios y personas fallecidas", recuerda Mailén. Habla con la AFP en la plaza, a pesar del frío de otoño.

En un pueblo chico donde todos se conocen, el velorio de Aldo Valle fue otro foco de propagación. Días después enfermaron sus hijas. La muerte de la primera "fue cuestión de horas", cuenta Mailén. A la segunda, "la tuvimos que llevar al cementerio sin poder velarla".

- Se sabía poco -

El hantavirus Andes se transmite por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados. En la Patagonia argentina y chilena, el vector es el ratón colilargo.

El epidemiólogo Jorge Díaz, de la Secretaría de Salud de la provincia del Chubut y quien trabajó en la respuesta al brote de Epuyén, dijo a la AFP que en 2018 "se sabía muy poco sobre la enfermedad".

En 1996 se había descubierto la transmisión interhumana en el pueblo vecino El Bolsón, que fue confirmada años después en Epuyén.

"Se implementó la cuarentena, que obligó a los contactos de una persona positiva a aislarse por 45 días", explicó Díaz.

Un centenar de personas fueron puestas bajo aislamiento obligatorio, en una escena que anticipó, un año antes, los rigores de la pandemia de covid-19.

Ese abordaje, llamado "aislamiento selectivo", marcó un cambio en la respuesta epidemiológica: ahora, "cada vez que ocurre un caso de hantavirus (Andes), se indica o se recomienda el aislamiento".

- El miedo de los otros -

En la comarca saben convivir con el virus, al que llaman "el hanta". Ventilan galpones y limpian con lavandina para protegerse del colilargo.

Pero el brote de ocho años atrás cambió la escala: el enemigo ya no era solo el roedor, también podía ser el vecino.

Mailén recuerda el estigma. "Nos sentíamos muy discriminados", dice. Los pobladores cuentan que en otros pueblos de la comarca no les permitían entrar a los negocios.

Isabel Díaz, de 53 años, vivió la tragedia desde otro lugar. Su padre, Víctor Díaz, el que asistió a la fiesta con los primeros síntomas de "el hanta", fue señalado como el "paciente cero", rótulo que su familia rechaza como estigmatizante.

"A mi papá lo miraban mal. No tiene culpa de haberse enfermado. Porque sos de Epuyén, porque sos el caso cero, o porque sos la 'hija de'", dice Isabel. Sus ojos se llenan de lágrimas. "Uno no busca enfermarse y mucho menos contagiar, mucho menos perder a una madre".

Isabel también enfermó. Poco después se contagió la madre. "Fue la paciente seis" de los 11 fallecidos.

- "Una tras otra" -

Desde entonces se encadenaron la pandemia y dos incendios forestales consecutivos -en los veranos de 2025 y 2026- que cambiaron el paisaje.

La ruta 40 muestra casas destruidas y árboles calcinados entre plantas de rosa mosqueta cargadas de frutos rojos. Donde no hubo fuego, las lengas salpican de rojo y naranja las laderas.

Víctor Díaz, el "caso cero" ahora de 74 años, baja del cerro con una motosierra en la mano, transpirado, delgado y fibroso, seguido por dos perros y un gato que lo acompaña a todas partes. Acaba de talar 12 árboles quemados en su terreno de las afueras de Epuyén.

Sobrevivió al hantavirus, la pandemia y los incendios, que entraron por lados opuestos de sus 15 hectáreas de bosque patagónico, ahora de álamos resecos y sauces carbonizados. "Es una, otra y otra", ríe. Se siente inmortal.

Él y su hija recuerdan que el hanta les provocó dolor de cuerpo y un sabor amargo que volvía intolerable incluso el agua.

"Empezó como un decaimiento. No tenía ganas de comer. Y me empezó a salir como una mancha morada", cuenta Víctor. "Ese mismo día perdí el conocimiento".

"A nosotros no nos van a contar lo que es vivir la vida y seguir adelante", dice Isabel.

J.Ayala--TFWP